Alabanza cristiana | La prueba de la victoria de Job sobre Satán

Alabanza cristiana | La prueba de la victoria de Job sobre Satán

I
Vemos la obediencia de Job hacia Dios.
Él dijo: «desnudo nací y así me iré».
Sus palabras prueban que venció a Satán.
Él afirmó: «Jehová dio,
y Jehová también ha quitado.
Jehová, bendito sea Su nombre.»
Las palabras de Job demuestran que
Dios observa lo profundo del corazón del hombre.
Él mira dentro de la mente del hombre.
Y prueban que Su aprobación de Job no tiene errores,
que este hombre que fue aprobado por Dios fue justo.
«Jehová dio, y Jehová también ha quitado.
Jehová, Jehová, bendito sea Su nombre.»
Estas palabras son el testimonio de Job de Dios y dicen:
«Jehová, bendito sea Su nombre, Su nombre.»
II
Estas palabras intimidaron a Satán,
lo avergonzaron y huyó aterrorizado.
Fue encadenado y se quedó sin nada.
También hicieron que Satán sintiera el poder,
la maravilla de las obras de Dios,
asombrosas obras de Jehová Dios.
«Jehová dio, y Jehová también ha quitado.
Jehová, Jehová, bendito sea Su nombre.»
Estas palabras prueban el testimonio de Job de Dios y dicen:
«Jehová, bendito sea Su nombre.»
III
Estas palabras hicieron que Satán viera el atractivo de alguien
cuyo corazón fue dirigido por el camino de Dios.
Le mostraron a Satán la poderosa vitalidad
revelada por un hombre tan pequeño y trivial
al unirse al camino de temer a Dios y evitar el mal,
de temer a Dios y evitar el mal.
«Jehová dio, y Jehová también ha quitado.
Jehová, Jehová, bendito sea Su nombre.»
Estas palabras son el testimonio de Job de Dios y dicen:
«Jehová, bendito sea Su nombre, Su nombre.»
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Entender más: Cómo vencer la tentación

Los principios de orar para relacionarte con Dios

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Oración cristiana – Los principios de orar para relacionarte con Dios

1.Orar para relacionarte con Dios se debe establecer sobre el fundamento de comer y beber las palabras de Dios; debes orar, buscar la verdad y relacionarte con Dios dentro de las palabras de Dios;

2.La oración se debe hacer para lograr un entendimiento de la verdad, para captar la voluntad de Dios y para obedecer a Dios, y no con el objetivo de participar en un ritual religioso para engañar a Dios;

3.La oración se hace para obtener la obra del Espíritu Santo y para establecer una relación normal con Dios, para obtener la guía del Espíritu Santo y para llegar a una relación auténtica con Dios;

4.Debes practicar y entrar en toda la iluminación, esclarecimiento y guía obtenidos del Espíritu Santo durante la oración y hacer tu máximo esfuerzo para aferrarte a eso; este es un principio importante de obedecer a Dios.

Palabras relevantes de Dios:

La oración no es un proceso de pasar por las formalidades o de seguir un procedimiento o de recitar las palabras de Dios, es decir, la oración no quiere decir repetir palabras como perico y copiarles a los demás. En la oración le debes dar tu corazón a Dios, compartiendo con Dios las palabras que están en tu corazón para que Dios te pueda tocar. Si las oraciones han de ser efectivas, entonces se deben basar en la lectura de las palabras de Dios. Sólo orando en medio de las palabras de Dios se podrá recibir más esclarecimiento e iluminación. Una oración verdadera se demuestra cuando se tiene un corazón que anhela las exigencias que Dios le hace y se está dispuesto a cumplir estas exigencias; se podrá odiar todo lo que Dios odia y sobre esta base se tendrá conocimiento, se conocerá y se tendrá claras las verdades que Dios explica. Tener la determinación, la fe, el conocimiento y un camino por el cual practicar después de orar, sólo esto es orar verdaderamente y sólo la oración como esta puede ser efectiva. Sin embargo, la oración se debe construir sobre el fundamento del disfrute de las palabras de Dios y teniendo comunión con Dios en Sus palabras, y el corazón puede buscar a Dios y estar en paz ante Dios. Esa oración ya ha alcanzado el punto de la comunión verdadera con Dios.

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¿Puede representar la Biblia al Señor?

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Reflexion sobre la fe – ¿Puede representar la Biblia al Señor?

Por Xiang Wang, Malasia

Dios Todopoderoso dice: “Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, el apoyo y la provisión de la verdad, solo recibirás letras, doctrinas y, por encima de todo, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las normas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios pronuncia en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar” (‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). En mi fe solía atenerme al sentido literal de la Biblia, creyendo que la Biblia representaba al Señor y era la única vía para recibir la vida. Gracias a las palabras de Dios vi que esas solo eran mis nociones y fantasías. Dios es la única verdad y fuente de la vida humana. La Biblia es un mero relato de la obra de Dios y no puede sustituir a Su obra y Sus palabras actuales. Si como creyentes únicamente acatamos las palabras de la Biblia y no seguimos las huellas de Dios ni aceptamos las verdades que expresa Dios en los últimos días, creeremos hasta el final sin recibir la verdad y la vida.

Un día del verano de 2017, un colaborador me dijo seriamente: “Creo que tu madre está en contacto con el Relámpago Oriental. Mantente alerta. Su camino no sigue la Biblia, sino que la trasciende”. Me costaba creerlo. Mi madre era diaconisa de la iglesia y tenía una sólida base bíblica. ¿Cómo era posible que estuviera en contacto con el Relámpago Oriental? Estaba muy nerviosa, así que decidí volver corriendo a casa a comprobarlo.

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Noticias del arrebatamiento: ¿Qué significa en realidad Arrebatamiento?

Wang Lan es una colaboradora importante de una iglesia local. Al ver que Jesucristo no regresaba en el año 2000, la fe y el amor de muchos hermanos y hermanas se enfrió, y desde entonces no asistían a las reuniones. Aunque ella predicaba y trabajaba en todos los sitios por cortesía, la verdad es que en el fondo de su corazón estaba extremadamente perpleja. Jesucristo no vino en el 2000 a arrebatarlos. ¿Se debía a que el Señor no había venido o porque estaban yendo por el camino equivocado y el Señor los abandonó? Ella no lo sabía. Es más, ni se atrevía a exponer estas dudas. …

La colaboradora Li Hua siempre estaba activa y era una entusiasta. Y sin embargo, durante todo este tiempo no había acudido a las reuniones. Por la tarde, Wang Lan y Liu Yun visitaron juntas a Li Hua.

Llamaron a la puerta de Li Hua. Li Hua apareció algo demacrada. Tras intercambiar unos saludos, Li Hua habló en confianza de sus sentimientos más íntimos: “Hermana Wang, hermana Liu, no quiero perderme las reuniones, pero conocéis perfectamente la situación de la iglesia hoy por hoy. A nuestra iglesia le falta por completo la presencia del Señor. Ya no soy capaz de sentir el liderazgo del Señor. Incluso si voy a las reuniones, oiré los mismos sermones viejos. Sería mejor que me quedase en casa a pensar a solas: ¿Por qué nos falta la presencia y la guía del Señor? A lo largo de todo este tiempo me lo he estado preguntando. En mi opinión, es como si hubiésemos seguido al hombre, tomado el camino equivocado, y hubiésemos sido abandonados por el Espíritu Santo. De lo contrario, según el camino de búsqueda del hermano Lin, deberíamos estar cada vez más transformados y sentirnos cada vez más seguros. Es más, la iglesia ahora no debería estar tan desolada. ¿No opináis lo mismo?

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¿Quién se interpone entre el reino de los cielos y yo?

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Reflexión de la vida – ¿Quién se interpone entre el reino de los cielos y yo?

Por Michael, Indonesia

Yo era católica. De joven fui a una escuela católica y siempre participé activamente en la iglesia. Cada semana iba a oraciones o a catequesis. Sin embargo, en los últimos años no aprendía nada de los sermones del sacerdote y aún tenía muchas preguntas sin respuesta, así que busqué respuesta en internet.

En agosto de 2018 estaba mirando la web de la Iglesia de Dios Todopoderoso, cuando vi que había muchas películas evangélicas, como La ciudad será destruida, ¿Quién es el que ha regresado?, El misterio de la piedad, Revelar el misterio de la Biblia, ¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?!, Libres de la trampa, Ser arrebatados en el peligro y muchas más. Me llamaron la atención los títulos de estas películas. Pensé: “Mi iglesia está muy desolada actualmente y el sacerdote predica lo mismo de siempre. No nos sustenta espiritualmente y todos anhelamos el regreso del Señor Jesús. Igual estas películas me ayudan a recibir al Señor”. Acabé viendo estas películas y anotando todas las enseñanzas importantes de los personajes. Con estas películas aprendí que el Señor ya ha vuelto como Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, y está expresando la verdad y obrando para juzgar y purificar al hombre. Conocí el misterio de los nombres de Dios, el de Sus encarnaciones, la verdad interna de la Biblia, cómo distinguir al Cristo y el camino verdaderos de los falsos, a quiénes salva y descarta Dios, quiénes pueden entrar en el reino de los cielos y muchas otras cosas. Nunca había oído estas verdades y estos misterios. Además, hallé respuesta a muchas de mis preguntas y sentía realmente que mi espíritu se elevaba. Tras seis meses de estudio por internet, comprobé que se trataba de la voz de Dios y que Dios Todopoderoso es el regreso del Señor. Entonces acepté gozosa la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días.

Un día de marzo de 2019, al verme compartir en Facebook películas e himnos de la Iglesia de Dios Todopoderoso, mi prima se dio cuenta de que ahora creía en Dios Todopoderoso. Acudió a mi padre y ambos vinieron a hablarme de ello. Al pensar que mi padre y mi prima eran un anciano y una pastora cristianos, siempre firmemente opuestos a la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, me preocupó no dar un buen testimonio de la nueva obra de Dios porque yo solo acababa de aceptarla. Temía que trataran de impedirme creer en Dios Todopoderoso. Así pues, oré a Dios en el silencio de mi corazón para pedirle fortaleza, fe y las palabras apropiadas, de modo que supiera dar testimonio de Su obra de los últimos días.

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En los desastres, Dios es nuestro único apoyo

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Oración cristiana – En los desastres, Dios es nuestro único apoyo

Los desastres se están intensificando, muchas personas se enfrentan al dolor de la pérdida de los seres queridos, la muerte, las torturas de la enfermedad y otras dificultades en la vida cotidiana, y están tan afligidas, perplejas, débiles e impotentes.

En este momento, ¿te das cuenta de que Dios es nuestro único apoyo? ¿Anhelas que Dios venga en los últimos días a salvarnos del sufrimiento?

Si estás esperando con ansiedad la salvación de Dios, entonces no te pierdas a leer el siguiente párrafo de las palabras de Dios a fin de sentir Su sinceridad de salvar a la humanidad y encontrar Su salvación en los últimos día

Dios dice: “La humanidad, desviada de la provisión de vida del Todopoderoso, no conoce el propósito de la existencia, pero teme a la muerte, a pesar de ello. La humanidad no cuenta ni con ayuda ni con apoyo, pero las personas siguen renuentes a cerrar los ojos; y se arman de valor para alargar una existencia innoble en este mundo, sacos de carne sin tener ni idea de sus propias almas. Tú vives de esta manera, sin esperanza, como hacen otros, sin ningún objetivo. Solo el Santo de la leyenda vendrá a salvar a las personas que, gimiendo en su sufrimiento, anhelan desesperadamente Su llegada. Hasta ahora, esta creencia no se ha realizado en aquellos que no tienen conciencia. No obstante, las personas siguen anhelando que así sea. El Todopoderoso tiene misericordia de estas personas que han sufrido profundamente. Al mismo tiempo, está harto de estas personas que carecen de conciencia, porque tuvo que esperar demasiado para obtener una respuesta por parte de los humanos. Él desea buscar, buscar tu corazón y tu espíritu, traerte alimento y agua para despertarte, de modo que ya no tengas sed ni hambre. Cuando estés cansado y cuando comiences a sentir algo de la lúgubre desolación de este mundo, no estés perdido, no llores. Dios Todopoderoso, el Vigilante, acogerá tu llegada en cualquier momento. Está vigilando junto a ti, esperando que des marcha atrás. Está esperando el día en el que recuperes la memoria de repente: cuando sean conscientes del hecho de que viniste de Dios, que, en un momento desconocido, te perdiste, en un momento desconocido, perdiste el conocimiento a un lado del camino y en un momento desconocido, adquiriste un “padre”. Además, te diste cuenta de que el Todopoderoso ha estado siempre vigilando en ese lugar, esperando durante mucho tiempo tu regreso. Él ha estado vigilando con un anhelo desesperado, esperando una respuesta sin tener una. Su vigilancia no tiene precio y es por el corazón y el espíritu de los seres humanos. Tal vez esta vigilancia sea indefinida y, quizá, ya esté llegando a su fin. Pero tú debes saber exactamente dónde se encuentran tu corazón y tu espíritu ahora mismo”.

De «La Palabra manifestada en carne»

El Señor Jesús dijo: “Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:3). Al Señor le gustan los pobres de espíritu y los bendice, y de ellos es el reino de los cielos. Pero ¿qué tipo de personas son los pobres de espíritu? ¿Son los pobres de espíritu los que parecen por fuera ser humildes, gentiles y amorosos con los demás? Puede hacer clic en medios de contacto de abajo para discutir y comunicarse con nosotros.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Ya entiendo la relación entre la Biblia y Dios

Por Jean, Camerún

Dios Todopoderoso dice: “Durante muchos años, la forma de creencia tradicional de las personas (la del cristianismo, una de las tres religiones principales del mundo) ha sido leer la Biblia; apartarse de la Biblia no es una creencia en el Señor, es heterodoxia y herejía, e incluso cuando las personas leen otros libros, el fundamento de estos debe ser la explicación de la Biblia. Es decir, si crees en el Señor, debes leer la Biblia, y fuera de ella no debes adorar a ningún libro que no la involucre. Si lo haces, estás traicionando a Dios. Desde el momento en el que la Biblia existió, la creencia de las personas en el Señor ha sido la creencia en la Biblia. En lugar de decir que las personas creen en el Señor, es mejor decir que creen en la Biblia; en lugar de decir que han comenzado a leer la Biblia, es mejor decir que han empezado a creer en ella, y, en lugar de decir que han vuelto a la presencia del Señor, es mejor decir que han regresado delante de la Biblia. De esta forma, las personas adoran la Biblia como si fuera Dios, como si fuera su vida, y perderla sería lo mismo que perder su vida. Las personas consideran que la Biblia es algo tan elevado como Dios, y están incluso aquellas que la ven como algo superior a Dios. Si las personas no tienen la obra del Espíritu Santo, si no pueden sentir a Dios, pueden seguir viviendo, pero tan pronto como pierden la Biblia o sus capítulos famosos y sus dichos célebres, es como si hubieran perdido su vida. […] La Biblia se ha vuelto un ídolo en la mente de las personas, un enigma en su cerebro, y son simplemente incapaces de creer que Dios puede obrar fuera de ella, de creer que las personas pueden encontrar a Dios fuera de la Biblia, y, mucho menos, son capaces de creer que Dios podría apartarse de ella durante la obra final y comenzar de nuevo. Esto es impensable para las personas; no pueden creerlo ni imaginarlo. La Biblia se ha convertido en un gran obstáculo para que los hombres acepten la nueva obra de Dios, y en una dificultad para que Dios expanda esta nueva obra” (‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”). La Biblia me ayudaba a conocer al Señor dentro de mi fe y el pastor siempre decía que era el fundamento de nuestra fe. Pensaba que creer en la Biblia era creer en el Señor y hasta la situaba por encima del Señor. Tan solo me equipaba con unas tristes palabras de la Biblia y no pensaba en practicar ni en experimentar las palabras del Señor. Hasta que no acepté la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días y no vi lo que revelan Sus palabras, no entendí la relación entre Dios y la Biblia. Por fin se solucionaron mis errores en materia de fe.

Con mucha frecuencia, leía la Biblia, iba a reuniones de la iglesia y buscaba sermones en internet para comprender mejor al Señor. Una vez encontré en YouTube una película titulada “Donde está mi hogar”. Era muy sentida y emotiva y las palabras que leían en ella parecían especialmente cordiales y autorizadas. Tenía mucha curiosidad sobre su procedencia. Cuando vi que se trataba de la Iglesia de Dios Todopoderoso, busqué en internet más información de esta iglesia que había hecho la película, pero encontré algo de mala prensa al respecto y no podía averiguar si era real o inventada. Tras pensarlo un poco, sentí que no debía creer a ciegas lo que dijeran otros. Como suele decirse, “no creas lo que oigas, cree lo que ves”. Sabía que debía investigarla personalmente para ver si era una iglesia buena. Decidí descargar más películas para mirarlas. Miré otras dos, “Despertar” y “El anhelo”. Me conmovieron enormemente. Las palabras leídas en ellas tenían autoridad y poder, y las enseñanzas eran prácticas. Aprendí la causa de la desolación de las iglesias y la diferencia entre salvarse y salvarse plenamente. Decían que el Señor Jesús ya había regresado y estaba realizando la obra del juicio en los últimos días, lo que cumple esta profecía bíblica: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17). Me puse muy contenta y me di cuenta de que en las películas leían las declaraciones del regreso del Señor. ¡Con razón tenían tanta autoridad y poder! Dejé un mensaje para contactar con los hermanos y hermanas de la iglesia y comprobé que eran muy originales, y sus enseñanzas, esclarecedoras. Era maravilloso estar en contacto con ellos. Empecé a asistir a sus reuniones.

Una noche iba a descargar más películas del canal de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Al navegar por las películas, vi una titulada “Salir de la Biblia”. Estaba confundida. ¿Qué quería decir eso? ¿Por qué debíamos salir de la Biblia en el marco de nuestra fe? ¿Cómo podría la gente creer en Dios y conocerlo sin la Biblia? Recordé que el pastor siempre decía que nuestra fe tenía que basarse en la Biblia y que apartarse de la Biblia era herejía. ¿Apartarse de la Biblia no era una traición al Señor? En días posteriores, dejé de mirar himnos y películas de la Iglesia por miedo a desviarme de mi fe, pero no podía evitar preguntarme: “Si realmente Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús y no lo acepto, ¿no estaré perdiendo la oportunidad de recibir al Señor?”. Estaba confundida, así que me puse a ayunar y orar. Le pedí al Señor esclarecimiento y guía para saber si Dios Todopoderoso era realmente el regreso del Señor Jesús. La primera noche que ayuné no había recibido inspiración de Dios, por lo que decidí echar un vistazo en la Biblia. En Apocalipsis 1:8, leí: “Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso”. También leí Apocalipsis 11:16-17: “Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar”. De pronto sentí que estos versículos eran la manera que tenía Dios de guiarme. En Apocalipsis se afirma que a Dios lo llamarán “el Todopoderoso” en los últimos días. ¿No se trata de Dios Todopoderoso? Este descubrimiento me hizo desear seguir investigando sobre la Iglesia de Dios Todopoderoso. Decidí, asimismo, mirar “Salir de la Biblia” entera para saber de qué iba en realidad.

En la película, una predicadora del evangelio de la Iglesia de Dios Todopoderoso compartía lo siguiente: “Muchas personas religiosas dicen que Dios no se apartaría de la Biblia para realizar la obra de salvación y que todo lo que trascienda la Biblia es herejía. ¿Qué fue primero: la Biblia o la obra de Dios? En el principio creó Jehová Dios los cielos, la tierra y todas las cosas. Destruyó el mundo con un diluvio, y Sodoma y Gomorra, con fuego. ¿Existía el Antiguo Testamento cuando Dios llevó a cabo toda esta obra?”. Pensé: “Eso ni se pregunta. Cuando Dios creó la tierra, inundó el mundo y quemó Sodoma y Gomorra, por supuesto que no existía la Biblia”. Proseguía: “No había Biblia cuando Dios llevó a cabo toda esta obra; es decir, primero vino la obra de Dios y fue después cuando esta se registró en la Biblia. Y cuando el Señor Jesús estaba obrando en la Era de la Gracia, aún no existía el Nuevo Testamento. Lo escribieron Sus discípulos una vez que había concluido Su obra. Sin duda, la Biblia es un mero relato histórico de la obra realizada por Dios. Dios no obra en función de la Biblia ni está limitado por ella. Realiza Su obra según Su plan de gestión y las necesidades de la humanidad. Por eso no podemos pensar que la obra de Dios es exclusivamente la que hay en la Biblia ni utilizar la Biblia para delimitar Su obra. Realmente no podemos afirmar que todo lo que hay fuera de la Biblia sea herejía. Dios tiene derecho a realizar Su obra y a hacerla más allá de los confines de la Biblia”.

Al oír esto, de pronto abrí los ojos. No existía el Nuevo Testamento cuando obró el Señor Jesús. Lo redactaron personas cuando ya había concluido Su obra. En realidad, la Biblia solo es un relato de la obra anterior de Dios. ¿Por qué no lo había pensado antes?

Continuaron las enseñanzas de la película: “Si decimos que todo lo que hay fuera de la Biblia es herejía, ¿no estaríamos condenando toda la obra anterior de Dios? Cuando el Señor Jesús vino a obrar, no obró según el Antiguo Testamento, sino que lo trascendió; por ejemplo, enseñando el camino del arrepentimiento, sanando a los enfermos, expulsando a los demonios, no observando el sabbat, perdonando al prójimo setenta veces siete, etc. Nada de eso estaba en el Antiguo Testamento. Incluso contradecía directamente las leyes del Antiguo Testamento. ¿Significa eso que la obra del Señor Jesús no era obra de Dios? Los sumos sacerdotes, ancianos y escribas condenaron la obra y las palabras del Señor Jesús como herejía solo porque no se ajustaban al Antiguo Testamento. Se convirtieron en opositores a Dios. Si nos regimos por las nociones humanas y decimos que todo lo que hay fuera de la Biblia es herejía, ¿no condenaremos también nosotros la obra del Señor Jesús?”.

Entonces leyeron unas palabras de Dios Todopoderoso acerca de si todo lo que hay fuera de la Biblia es herejía. Dios Todopoderoso dice: “La Biblia es un libro histórico, y si hubieras comido y bebido el Antiguo Testamento durante la Era de la Gracia, si hubieras puesto en práctica lo exigido en la época del Antiguo Testamento en la Era de la Gracia, Jesús te habría rechazado y condenado; si hubieras aplicado el Antiguo Testamento a la obra de Jesús, habrías sido un fariseo. Si hoy pones juntos el Antiguo y el Nuevo Testamento para comerlos y beberlos y practicarlos, el Dios de hoy te condenará; ¡habrás quedado atrás en la obra actual del Espíritu Santo! Si comes y bebes el Antiguo y el Nuevo Testamento, ¡estás fuera de la corriente del Espíritu Santo! Durante Su época, Jesús guio a los judíos y a aquellos que le seguían según la obra del Espíritu Santo en Él en ese momento. Él no tomó la Biblia como base para lo que llevaba a cabo, sino que hablaba de acuerdo con Su obra; no prestó atención a lo que la Biblia decía ni buscó en ella una senda para guiar a Sus seguidores. Desde el mismo momento en el que empezó a obrar, difundió el camino del arrepentimiento, una palabra sobre la cual las profecías del Antiguo Testamento no mencionan una sola palabra. No solo no actuó según la Biblia, sino que también guio por una nueva senda, y realizó una obra nueva. Nunca se refería a la Biblia cuando predicaba. Durante la Era de la Ley, nadie fue nunca capaz de llevar a cabo Sus milagros de sanar a los enfermos y echar fuera a los demonios. Su obra, Sus enseñanzas, la autoridad y el poder de Sus palabras, también estaban por encima de cualquier hombre en la Era de la Ley. Jesús simplemente llevó a cabo Su obra más nueva, y aunque muchas personas lo condenaron usando la Biblia, e incluso usaron el Antiguo Testamento para crucificarlo, Su obra sobrepasó al Antiguo Testamento; si esto no fue así, ¿por qué lo clavaron en la cruz? ¿No fue porque el Antiguo Testamento no decía nada de Su enseñanza ni de Su capacidad para sanar a los enfermos y echar fuera a los demonios? Su obra se llevó a cabo para guiar por un nuevo camino, no para buscar deliberadamente un enfrentamiento con la Biblia o para prescindir deliberadamente del Antiguo Testamento. Él vino simplemente a desarrollar Su ministerio, a traer la nueva obra a aquellos que lo anhelaban y lo buscaban. No vino a explicar el Antiguo Testamento ni a sostener su obra. La obra de Jesús no tenía como fin permitir que la Era de la Ley continuara desarrollándose, porque Su obra no tomó en consideración si tenía o no la Biblia como su base; Jesús simplemente vino a llevar a cabo la obra que debía realizar. […] Después de todo, ¿quién es más grande: Dios o la Biblia? ¿Por qué debe obrar Dios de acuerdo con la Biblia? ¿Podría ser que Dios no tuviera derecho a actuar más allá de la Biblia? ¿No puede apartarse Dios de la Biblia y realizar otra obra? ¿Por qué no guardaban el día de reposo Jesús y Sus discípulos? Si debía practicar a la luz del día de reposo y según los mandamientos del Antiguo Testamento, ¿por qué no lo hizo Jesús después de venir, sino que, en su lugar, lavó pies, cubrió cabezas, partió pan y bebió vino? ¿No está todo esto ausente de los mandamientos del Antiguo Testamento? Si Jesús honraba el Antiguo Testamento, ¿por qué rompió con estas doctrinas? Deberías saber qué fue primero, ¡Dios o la Biblia!” (‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La predicadora del evangelio de la película compartió esta enseñanza: “La Biblia no representa a Dios. Solo es un relato exacto de las dos primeras etapas de Su obra; o sea, un testimonio de la obra de Dios en las eras de la Ley y de la Gracia. No representa toda Su obra de salvación de la humanidad. Los relatos bíblicos de las palabras de Dios son demasiado limitados. Son simples recortes del carácter de vida de Dios y no pueden mostrarlo del todo. Dios siempre es nuevo, nunca viejo. En cada era realiza una nueva obra y declara nuevas palabras. Por ejemplo, cuando vino el Señor Jesús en la Era de la Gracia, trascendió el Antiguo Testamento para realizar una nueva obra. Dios no obra según las Escrituras ni alude a ellas. No busca en las Escrituras la senda por la que guiará a Sus seguidores. La obra de Dios siempre avanza. Cuando Dios inicia una nueva era y realiza una nueva obra, trae una nueva senda a la humanidad y nos otorga más verdades para que podamos recibir de Él una salvación aún mayor. Dios no guía a la humanidad en función de Su obra anterior; es decir, Dios no obra según la Biblia, pues no solo es el Señor del sabbat, sino también el Señor de la Biblia. Tiene todo el derecho a salirse de la Biblia, a realizar una nueva obra según Su plan y las necesidades de la humanidad. La obra de Dios en una nueva era nunca podría ser la misma que la de una era anterior. Por tanto, la afirmación de que apartarse de la Biblia es herejía simplemente no se sostiene”.

Con esto entendí que el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento registran la obra y las palabras de Dios en las eras de la Ley y de la Gracia, pero no representan toda la obra de Dios. Pensaba que apartarme de la Biblia significaba que no creía en el Señor. ¿No había situado al mismo nivel a Dios y a la Biblia? Cuando vino a obrar el Señor Jesús, no se basó para ello en el Antiguo Testamento. Si decimos que trascender las Escrituras es una herejía, ¿no estamos condenando la obra del Señor Jesús? Si hubiera nacido en la era en que obró el Señor Jesús, me habría opuesto a Él al regirme por mis nociones actuales. Si delimitara la obra y las palabras de Dios exclusivamente a la Biblia, ¿no cometería el mismo error que los fariseos, que se aferraron a las antiguas Escrituras para condenar al Señor Jesús?

La predicadora del evangelio leyó otro pasaje de las palabras de Dios en la película: “Lo que te estoy enseñando es simplemente la esencia y la historia interna de la Biblia. No te estoy pidiendo que no la leas o que vayas por ahí proclamando que está desprovista de valor, sino sólo que tengas el conocimiento y la opinión correctos de ella. ¡No seas demasiado parcial! Aunque la Biblia es un libro de historia escrito por los hombres, también documenta muchos de los principios por los cuales los antiguos santos y profetas servían a Dios, así como las experiencias de los apóstoles recientes en su servicio a Él, todo lo cual vieron y conocieron verdaderamente estas personas, y puede servir de referencia para las personas de esta era en su búsqueda del camino verdadero. […] Estos libros siguen siendo obsoletos, siguen perteneciendo a la era antigua, y por muy buenos que sean, sólo son apropiados para un período, y no son eternos. Y es que la obra de Dios siempre está desarrollándose, y no puede simplemente detenerse en la época de Pablo y Pedro, o permanecer siempre en la Era de la Gracia en la que Jesús fue crucificado. Por tanto, estos libros sólo son apropiados para la Era de la Gracia, no para la Era del Reino de los últimos días. Sólo pueden proveer para los creyentes de la Era de la Gracia, no para los santos de la Era del Reino, y, por muy buenos que sean, siguen siendo obsoletos” (‘Relativo a la Biblia (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Al oír esto, comprobé que Dios Todopoderoso no negaba el valor de la Biblia. La Biblia solo es un testimonio de la obra anterior de Dios que puede ayudarnos a comprender la obra que ya ha realizado y lo que exigía entonces a la humanidad. No obstante, Dios está realizando una nueva obra y la Biblia está obsoleta. No puede proveer a la gente lo que necesita en la actualidad. Fui reacia cuando vi por primera vez el título “Salir de la Biblia”. Pensaba que la fe de todas las personas se basaba en la Biblia y que esa era la única vía para saber cómo creer en Dios y venerarlo. Creía que apartarse de la Biblia era apartarse de Dios. Por eso no quería estudiar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Pensaba que tenía que basar mi fe en la Biblia y que esta representaba a Dios. Esto demuestra que la Biblia había ocupado el lugar de Dios en mi corazón. No creía en Dios, sino en la Biblia. Consideraba iguales a Dios y la Biblia y delimitaba la obra de Dios a la Biblia, mientras creía que todo lo que hubiera fuera de ella era herejía. ¿No estaba delimitando a Dios y blasfemando contra Él? Suspiré pasmada ante esa idea. Me sentía muy en deuda con Dios por haberme guiado hasta esa película. De no haberlo hecho, las consecuencias habrían sido inimaginables.

Los que compartían el evangelio en la película dijeron entonces: “La vida eterna no proviene de la Biblia…”. Me quedé asombrada. ¿La vida eterna no proviene de la Biblia? ¿Cómo era posible? Escuché lo que dijeron a continuación: “Esto no se ajusta a las nociones de la gente, pero es indiscutible. Nos lo manifestó el Señor Jesús hace mucho tiempo, cuando reprendió a los fariseos: ‘Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida’ (Juan 5:39-40). El Señor Jesús dejó claro que no hay vida eterna en las Escrituras. Eso es así porque las Escrituras solo dan testimonio de Dios. Si la gente quiere recibir la verdad y la vida, no le basta con la Biblia. Debe recibir la verdad y la vida del propio Cristo. Recuerden a los fariseos, que se aferraron al Antiguo Testamento. No recibieron vida eterna, sino que, por el contrario, fueron castigados por oponerse y condenar al Señor Jesús. Sin embargo, a los seguidores del Señor Jesús, que no se aferraron a las Escrituras, que aceptaron la obra y las palabras de Dios de la época, el Señor Jesús los redimió al final. Así, la única manera de recibir vida eterna pasa por seguir las huellas de Cristo y de Dios. Si nos atenemos ciegamente a la Biblia, no solo no podemos recibir la aprobación de Dios, sino que, de hecho, tal como afirmó Pablo, ‘Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado’ (Gálatas 3:22). y perderemos la salvación de Dios. Dios realiza una nueva obra en cada era. Jehová Dios dictó la ley y los mandamientos en la Era de la Ley para que los israelitas supieran cómo adorar a Dios, cómo vivir en la tierra, qué era el pecado y que serían castigados por sus pecados. En la Era de la Gracia, el Señor Jesús realizó la obra de redención al expiar personalmente nuestros pecados. Lo único que tenía que hacer la gente era confesar y arrepentirse para que se le perdonaran los pecados y escapara de la condena y maldición de la ley. No obstante, la redención del Señor Jesús solo puede perdonar nuestros pecados. Nuestra naturaleza pecaminosa se mantiene hondamente arraigada. Exhibimos constantemente actitudes corruptas, como la arrogancia, la falsedad y la maldad, y no podemos evitar pecar y oponernos a Dios. Por eso profetizó el Señor Jesús que regresaría para realizar la obra del juicio, con el fin de purificar y salvar plenamente a la humanidad del pecado. En los últimos días, Dios Todopoderoso realiza la obra del juicio, que comienza por la casa de Dios, basándose en la obra de redención del Señor Jesús. Expresa todas las verdades que salvan y purifican a la humanidad y desvela los misterios del plan de gestión de Dios. Juzga y desenmascara el carácter y la naturaleza satánicos de la humanidad corrupta al manifestar Su carácter santo y justo, que no tolera ofensa. Las palabras expresadas por Dios Todopoderoso son cosas que jamás dijo Dios en la Era de la Ley ni en la Era de la Gracia. Con estas palabras, Dios nos trae la senda hacia la vida eterna en los últimos días. Esto cumple plenamente la profecía del Señor Jesús: ‘Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad’ (Juan 16:12-13)”.

Luego leyeron otro pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso dice: “El Cristo de los últimos días trae la vida y el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida ni el camino perpetuo de la vida. Esto es porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años, en vez del agua de la vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no estarás siempre en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos es la letra que solo puede darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees solo pueden enriquecer tu lengua y no son palabras de sabiduría que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los senderos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te hace entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar de la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando a cabo ahora la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida” (‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). Los evangelizadores de la Iglesia de Dios Todopoderoso compartieron lo siguiente: “Si nos aferramos a la Biblia en nuestra fe, sin aceptar las declaraciones de Dios en los últimos días, no recibiremos el riego y sustento de las aguas de vida de Dios. Sin el juicio y purificación de Dios viviremos en el círculo vicioso del pecado y la posterior confesión. Sin escapar de las ataduras del pecado, ¿cómo se puede ser apto para entrar en el reino de los cielos? Solo si aceptamos la obra del juicio de Dios Todopoderoso de los últimos días podemos recibir el riego y sustento de las palabras de Dios, entender la verdad, liberarnos de nuestro carácter corrupto y purificarnos. Entonces seremos aptos para entrar en el reino de los cielos”.

A medida que escuchaba, mi esclarecimiento y emoción iban en aumento. Esta enseñanza de la verdad era muy práctica. No hay vida eterna en la Biblia, que es un mero testimonio de Dios. No representa a Dios, y ni mucho menos puede sustituir a Su obra de salvación. Solamente Cristo es el camino, la verdad y la vida. Solamente Cristo puede concedernos verdad y vida. Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, expresa todas las verdades que purifican y salvan a la humanidad, pero yo no podía dejar de lado la Biblia. ¡Qué necedad! Estaba muy agradecida a Dios Todopoderoso por guiarme para que oyera la voz de Dios y me echara atrás de mis absurdas opiniones sobre la fe. ¡Enseguida acepté formalmente la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días!

Recomendación: Estudios bíblicos

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

¿Conocéis los 4 elementos clave de la oración cristiana?

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¿Conocéis los 4 elementos clave de la oración cristiana?

Hermanos y hermanas, todos sabemos que orar a Dios es la manera más directa para que los cristianos se comuniquen con Dios. Por eso, además de las oraciones de la mañana y de la tarde, oramos en muchos otros momentos, como cuando leemos la Biblia, en las reuniones, cuando observamos el Sabbath o cuando nos encontramos en dificultades. Pero, ¿son nuestras oraciones acordes a la voluntad del Señor y va Él a molestarse en escucharlas? Es importante que cada hermano y hermana entienda esto; de lo contrario, da igual cuántas veces oremos o durante cuánto tiempo, tales oraciones no obtendrán la aprobación de Dios. De hecho, el Señor Jesús nos dio estas respuestas hace mucho tiempo. ¡Busquemos juntos este aspecto de la verdad!

1.onoced nuestro lugar como ser creado en la oración

En Lucas 18:9–14 se registró: “Refirió también esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de impuestos. El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos. ‘Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano’. Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, ten piedad de mí, pecador’. Os digo que este descendió a su casa justificado pero aquel no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero el que se humilla será ensalzado”. Es fácil ver a partir de la parábola del Señor Jesús que el Señor aprobó la oración del publicano y estaba disgustado con la oración del fariseo. Eso se debe a que esta última consistía en lucirse y exhibirse, en enumerar sus obras para Dios. Se colocó a sí mismo en una posición muy alta, incluso al mismo nivel que Dios. Hacía tratos con Dios y quería crédito por su trabajo; no poseía ni la más mínima piedad ante Dios. Carecía totalmente de un corazón de reverencia hacia Dios, y esto despertó el asco y el odio de Dios. Pero el publicano era completamente diferente: sabía que era un humilde pecador, así que en su oración tenía un corazón de reverencia hacia Dios y se desnudaba a sí mismo, reconociendo su propia corrupción y pidiendo sinceramente el perdón de Dios. Al final, recibió la misericordia de Dios. Dios adoptó distintas actitudes hacia cada uno de ellos debido a sus diferentes actitudes hacia Él. Comparad esto con nuestras propias oraciones. Frecuentemente adoptamos una postura equivocada. A veces, por ejemplo, cuando nos encontramos con un problema, sabemos que lo que estamos haciendo no está de acuerdo con las palabras del Señor, pero aun así nos mostramos decididos a hacerlo y en nuestras oraciones queremos que Dios haga las cosas de acuerdo a nuestra propia voluntad. Cuando cumplimos con nuestro deber, o cuando nos arrestan y no traicionamos al Señor, sentimos que somos muy devotos del Señor, que realmente lo amamos. Cuando oramos, cantamos nuestras propias alabanzas y nos damos palmaditas en la espalda y, si Dios no nos bendice, nos enfadamos con Él. Cuando enfermamos o algo terrible sucede en casa, en nuestras oraciones culpamos a Dios por no protegernos, e incluso tratamos de razonar con Dios y ajustar cuentas con Él. La lista sigue y sigue. Todas estas oraciones tienen como fin hacerle demandas a Dios y tratar de forzar Su voluntad; eso es explotarlo y culparlo, incluso oponernos y enfrentarnos a Él. Este tipo de oraciones carecen por completo de conciencia y razón; todas están en oposición a Dios. Para que Dios nos escuche, los cristianos debemos orar como el publicano. Debemos conocer nuestro propio lugar como seres creados, tener una actitud de piedad ante Él y orarle a Dios con la precondición de la obediencia. No debemos tratar de reclamarle nuestros propios deseos a Dios o exigirle que actúe de acuerdo a nuestra propia voluntad. Sólo debemos pedir que Dios haga las cosas de acuerdo a su propia voluntad. Sólo de esa manera escuchará Dios nuestras oraciones y nos iluminará y guiará.

2.Orad a Dios con sinceridad y honestidad

El Señor Jesús le dijo una vez a Sus discípulos: “Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará” (Mateo 6:5–6). Según lo escrito en la Biblia podemos ver que, cuando los fariseos oraban, a menudo les gustaba elegir un lugar lleno de gente. Les gustaba situarse en las sinagogas o en las intersecciones para orar, y allí con frecuencia recitaban las escrituras y decían largas oraciones para lucirse. Todo aquello era para que los demás los vieran, para que la gente los considerara los más devotos, los más piadosos, y ganarse así las loas de los demás, que los admiraran. Ese tipo de oración no es otra cosa que querer encumbrarse y alardear; es tratar de engañar a Dios. Por eso el Señor Jesús dijo que ellos y sus oraciones eran hipócritas, por eso le resultaban repugnantes. Si reflexionamos, muchas veces cuando oramos también albergamos motivaciones incorrectas. Por ejemplo, cuando oramos en las reuniones no le hablamos a Dios sobre nuestras verdaderas dificultades o nuestra corrupción ni le hablamos de corazón y le pedimos que nos guíe. En vez de eso, decimos palabras floridas y soltamos alabanzas vacías, si es que no estamos recitando capítulos de la Biblia o mencionado las escrituras sin parar. Creemos que alguien que ha memorizado más escrituras y puede hablar con más elocuencia ora mejor. También pensamos que mientras más a menudo hacemos nuestra vigilia matutina y nuestras oraciones vespertinas, además de orar antes de las comidas y dar las gracias a Dios después de comer, y cuanto más tiempo dediquemos a estas cosas, más espirituales y devotos seremos. Pensamos que orar de esta manera se acerca más a la voluntad del Señor. De hecho, orar de esa manera no es compartir nuestros corazones con el Señor ni adorarle de verdad. Por el contrario, se trata de aferrarse a nuestros propios motivos y metas con el fin de mostrar a los demás lo grande que es nuestra búsqueda, con intención de presumir. Orar de esa manera es simplemente hacerlo de memoria, seguir los pasos, orar como un rito religioso. Es simplemente ser superficial con Dios y tratar de engañarlo; esto a Él le repugna. El Señor Jesús dijo, “Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Dios es el Señor de la creación, así que cuando los seres creados oran ante el Creador, debemos tener un corazón reverente y adorarlo con sinceridad, aceptar Su examen y decirle a Dios lo que hay en nuestro corazón, lo que es real. Sólo este tipo de oración le causa alegría a Dios.

3.Orad a Dios para hacer su voluntad

En Mateo 6:9-10, 13 el Señor Jesús dijo: “Vosotros, pues, orad de esta manera: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. […] Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal’”. Desde que la humanidad fue corrompida por Satanás, Dios ha estado obrando para salvar a la humanidad y que podamos escapar del mal, de las restricciones y el daño de Satanás, y finalmente ser ganados por Dios. Así que Dios espera que la gente pueda acudir a Él y aceptar Su salvación. También espera que la gente pueda vivir de acuerdo a Sus palabras, venerarlo en Su grandeza, hacer la voluntad de Dios en la tierra, lograr el reino de Cristo en la tierra. Por eso en nuestras oraciones no sólo debemos hacer apelaciones para nosotros mismos, sino que también debemos ser considerados con la voluntad de Dios, llevar una carga para ayudar a que se haga la voluntad de Dios en la tierra y el reino de Cristo aparezca en la tierra. Debemos orar para que el evangelio de Dios se extienda a cada rincón del mundo. Este es otro sendero de práctica para que las oraciones de los cristianos lleguen a estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Por ejemplo, cuando nos encontramos con dificultades, burlas y apuros al difundir el Evangelio y nos sentimos débiles y negativos, debemos orarle sinceramente a Dios y pedirle que nos dé fe y fuerza, que nos permita abandonar la carne y superar todas las dificultades y no estar sujetos a las restricciones de las fuerzas enemigas. Cuando obramos y predicamos, debemos orar a Dios con una carga, pidiéndole que nos ilumine y nos guíe para que entendamos Sus palabras de manera que podamos compartir Su voluntad en la comunicación durante las reuniones. Entonces podremos guiar a los hermanos y hermanas a practicar y experimentar las palabras de Dios, llevándolos ante Dios y permitiendo que se haga Su voluntad. Cuando vemos que se hacen cosas malas y deshonestas en la iglesia, debemos orar a Dios y pedirle fe y valor, y también debemos entender la verdad para no dejarnos engañar por los trucos de Satanás y defender los intereses de la casa de Dios. Si oramos con frecuencia para que venga el reino de Dios y se haga Su voluntad y somos capaces de ofrecer nuestra propia fuerza para la difusión de Su evangelio, entonces Dios aprobará nuestras oraciones y estas cumplirán Su voluntad. De hecho, hay algunas oraciones en la Biblia que obtuvieron la aprobación de Dios, como cuando el rey David le quiso construir un templo a Jehová Dios para que el pueblo pudiera adorar a Dios en él. David a menudo le oraba a Dios con ese fin y también lo puso en práctica; sus súplicas obtuvieron la aprobación de Dios, y al final se convirtió en alguien en concordancia con la voluntad de Dios. Cuando Salomón se convirtió en rey, Dios se le apareció en un sueño para preguntarle qué le pediría; Salomón no pidió riquezas ni una larga vida, lo único que le pidió a Dios es que le concediera sabiduría para poder gobernar mejor al pueblo de Dios, de tal modo que su pueblo pudiera adorar mejor a Dios. Dios aprobó sus oraciones, y no sólo le otorgó esa sabiduría, sino también las riquezas y la larga vida que ni siquiera había pedido. Queda claro que orar con el fin de que se haga la voluntad de Dios es una oración totalmente de acuerdo con Su voluntad.

4.Orad al Señor con energía y determinación – No perdáis la fe

En Lucas 18:1–8 dice: “Y les refería Jesús una parábola para enseñarles que ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer, diciendo: Había en cierta ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre alguno. Y había en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él constantemente, diciendo: ‘Hazme justicia de mi adversario’. Por algún tiempo él no quiso, pero después dijo para sí: ‘Aunque ni temo a Dios, ni respeto a hombre alguno, sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia; no sea que por venir continuamente me agote la paciencia’. Y el Señor dijo: Escuchad lo que dijo el juez injusto. ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?”. Esta parábola muestra que cuando le oramos al Señor para buscar la voluntad de Dios o pedir algo, no podemos tener prisa por su resolución. Hay principios respecto a qué oraciones son cumplidas por Dios y debemos aprender a esperar, buscar y obedecer. Dios es todopoderoso y práctico. Él no hace cosas sobrenaturales, pero Su obra de guiar y dar sustento a la humanidad está basada en la estatura real de la gente y se basa totalmente en lo que de verdad puede lograr la gente. Mientras nuestras súplicas concuerden con Su voluntad, Él ciertamente consumará nuestras oraciones. Debemos tener fe en Dios. Todos hemos pasado por este tipo de cosas; a veces, cuando nos topamos con una dificultad y no sabemos qué hacer, nos acercamos a Dios en oración y, a través de la lectura de las palabras de Dios y de la comunicación con los hermanos y hermanas, Dios nos ilumina y nos guía muy rápidamente, nos da un camino de práctica. O a veces oramos mucho tiempo por algo y no recibimos una respuesta de Dios, y en esos momentos necesitamos callar nuestros corazones y esperar que la voluntad de Dios se nos revele. Otras veces, Dios prueba nuestra fe para ver si somos capaces de apoyarnos verdaderamente en Él. Algunas veces Dios pretende exponer la adulteración dentro de nosotros y purificar nuestra corrupción. A veces Dios quiere movilizar y disponer que algunas personas, cosas o eventos sucedan de una determinada forma para que así cumplan con nuestras oraciones, y esto requiere tiempo y un cierto proceso. También hay momentos en que Dios ve que nuestra estatura actual es pequeña y no podemos encargarnos de algo, no podemos alcanzarlo, así que Él espera hasta que nuestra estatura haya crecido un poco y luego nos lo hace llegar… En general, da igual que nuestras oraciones a Dios se hayan consumado, debemos tener fe en Dios y creer que todo lo que Él hace en nosotros es bueno, que es beneficioso para nuestro crecimiento en la vida y que la buena voluntad de Dios existe dentro de todo. Así que, ya se hallen las dificultades a la que nos enfrentamos en nuestra vida diaria o en nuestro servicio a Dios, nunca debemos perder la fe o desanimarnos, sino que debemos ser como las viudas que buscan reparación y tienen un corazón constante y una fe auténtica en Dios, que se presentan con frecuencia ante Él en oración y búsqueda a esperar que Su voluntad nos sea revelada. Debemos creer que cuando llegue el momento de Dios, obtendremos la iluminación y el esclarecimiento del Espíritu Santo y veremos la omnipotencia, la sabiduría y las maravillas de Dios.

Estos cuatro elementos de la oración son un camino de práctica para la oración cristiana y si podemos tratar de ponerlos en práctica cada día, seremos capaces de establecer una relación apropiada con Dios y entender la verdad dentro de las palabras del Señor. Nuestra condición espiritual será cada vez mejor, tendremos cada vez más confianza en nuestra fe y en nuestro seguimiento de Dios. ¡Nuestras oraciones también se ganarán la aprobación de Dios!

Nota del editor: Cómo orar para ganar la aprobación de Dios es una verdad en la que necesitamos entrar urgentemente. Este ensayo señala el camino de cómo deben orar los cristianos para que el Señor nos escuche. Podemos orarle honestamente a Dios desde nuestras almas, decirle a Dios lo que hay en nuestros corazones, conocer nuestro lugar como seres creados y ofrecer a menudo oraciones para que se cumpla la voluntad de Dios. Creo que si ponemos en práctica estos cuatro principios, nuestras oraciones serán oídas por Dios.

Leer más sobre: Cómo orar a Dios correctamente

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Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Película cristiana completa|Bautismo de fuego|El camino inevitable hacia el reino celestial

Los desastres están ocurriendo uno tras otro, Honduras, Guatemala y otros países han sufrido inundaciones y huracanes. En los desastres, algunas personas han perdido a sus familias, seres queridos y propiedades, esto es una prueba. Entonces, ¿cuál es la voluntad de Dios detrás de dicha prueba? ¿Cómo debemos confiar en Dios para experimentar tal entorno? Ve el vídeo “Bautismo de fuego” para saber cómo experimentó en la prueba el protagonista, ¡que les brinde ayudas y métodos de práctica!

Película cristiana completa|Bautismo de fuego|El camino inevitable hacia el reino celestial

El Señor Jesús dijo: «No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» (Mateo 7:21). ¿Pero cómo debemos buscar para convertirnos en personas cumplidoras de la voluntad del Padre Celestial y obedientes a Dios, de modo que Dios nos lleve al reino de los cielos? El cristiano Song Enze fue detenido y encarcelado por el Partido Comunista de China durante siete años por creer en Dios y predicar Su evangelio. Cuando lo soltaron, se empeñó en seguir con su entrega a Dios difundiendo el evangelio. A su parecer, abandonar su hogar y su profesión, afanarse y trabajar significa hacer la voluntad de Dios, y da por seguro que recibirá la aprobación de Dios y Él lo llevará al reino de los cielos. Más adelante, el hijo de Song Enze enferma de gravedad, con riesgo para su vida, por lo cual Song Enze guarda rencor a Dios, trata de rebatirlo y hasta pierde el deseo de cumplir con sus deberes. Con lo que le muestra la realidad de su situación y las revelaciones de la palabra de Dios, Song Enze se da cuenta de que sus muchos años de abandono y entrega a Dios fueron, en un principio, un intento de intercambiarlos por la gracia y las bendiciones de Dios y de que no es obediente a Él. Al final, por medio de la búsqueda, aprende a buscar con el fin de escapar a su carácter corrupto, hacerse verdaderamente obediente a Dios y ser salvado por Él.

¿Quiere saber quiénes son los vencedores de los 144,000 mencionados en el Apocalipsis? Haga en el siguiente contacto para contactarnos y hablar con nosotros.

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¿Qué prueba tenéis vosotros para respaldar vuestro testimonio de que el “Relámpago Oriental” es el verdadero camino?

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Nuestra convicción de que la obra del Señor Jesús es el verdadero camino se debe a que el Señor Jesús puede redimirnos y perdonar nuestros pecados. ¿Qué prueba tenéis vosotros para respaldar vuestro testimonio de que el “Relámpago Oriental” es el verdadero camino?

Las palabras relevantes de Dios:

¿Cuál es el principio más fundamental en la búsqueda del camino verdadero? Debes ver si existe o no la obra del Espíritu Santo en este camino, si estas palabras son la expresión de la verdad, a quién han sido testificadas y lo que pueden traerte. Distinguir entre el camino verdadero y el falso requiere de varios aspectos de conocimiento fundamental, el más fundamental de los cuales es decir si está presente o no la obra del Espíritu Santo. Porque la esencia de la creencia de la gente en Dios es la creencia en el Espíritu de Dios, e incluso su creencia en Dios encarnado se debe a que esta carne es la personificación del Espíritu de Dios, lo que significa que tal creencia sigue siendo la creencia en el Espíritu. Existen diferencias entre el Espíritu y la carne, pero debido a que esta carne proviene del Espíritu, y es la Palabra hecha carne, entonces en lo que el hombre cree sigue siendo la esencia inherente de Dios. Por eso, al diferenciar si este es o no el camino verdadero, por sobre todo se tiene que observar si tiene o no la obra del Espíritu Santo, después de lo cual se debe ver si existe o no la verdad en este camino. La verdad es el carácter de vida de la humanidad normal, es decir, lo que fue requerido del hombre cuando Dios lo creó en el principio, a saber: la humanidad normal por completo (incluyendo el sentido humano, la percepción, la sabiduría y el conocimiento básico de ser hombre). Es decir, debes analizar si este camino puede llevar o no la gente a una vida de humanidad normal, si la verdad dicha es o no requerida de acuerdo con la realidad de la humanidad normal, si esta verdad es o no práctica y real, y si es o no la más oportuna. Si existe verdad en ello, entonces será capaz de llevar a las personas a experiencias normales y prácticas; la gente, por otra parte, se hace cada vez más normal, su sentido humano se vuelve cada vez más completo, su vida en la carne y la vida espiritual se vuelven cada vez más ordenadas, y sus emociones se hacen cada vez más normales. Este es el segundo principio. Hay otro principio, que se refiere a si la gente tiene o no un conocimiento cada vez mayor de Dios, y si experimenta este tipo de obra y verdad y puede inspirar el amor por Dios en ellos y acercarlos cada vez más a Dios. En esto se puede medir si este es o no el camino verdadero. Lo más fundamental es si este camino es realista más que sobrenatural, y si es o no capaz de proporcionar vida al hombre. Si se ajusta a estos principios, puede llegarse a la conclusión de que este camino es el camino verdadero.

Extracto de ‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Investigar algo así no es difícil, pero requiere que cada uno de nosotros conozca esta única verdad: Aquel que es Dios encarnado poseerá la esencia de Dios, y Aquel que es Dios encarnado tendrá la expresión de Dios. Puesto que Dios se hace carne, manifestará la obra que pretende llevar a cabo y puesto que se hace carne expresará lo que Él es; será, asimismo, capaz de traer la verdad al hombre, de concederle la vida y de señalarle el camino. La carne que no contiene la esencia de Dios definitivamente no es el Dios encarnado; de esto no hay duda. Si el hombre pretende investigar si es la carne encarnada de Dios, entonces debe corroborarlo a partir del carácter que Él expresa y de las palabras que Él habla. Es decir, para corroborar si es o no la carne encarnada de Dios y si es o no el camino verdadero, la persona debe discernir basándose en Su esencia. Y, así, a la hora de determinar si se trata de la carne de Dios encarnado, la clave yace en Su esencia (Su obra, Sus declaraciones, Su carácter y muchos otros aspectos), en lugar de fijarse en Su apariencia externa.

Extracto de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad y se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre; no lo libró de la totalidad de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió que Jesús se convirtiera en la ofrenda por el pecado y cargara con los pecados del hombre, sino también que Dios realizara una obra incluso mayor para librar completamente al hombre de su carácter satánicamente corrompido. Y, así, ahora que el hombre ha sido perdonado de sus pecados, Dios ha vuelto a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio. Esta obra ha llevado al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida.

Extracto de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

En los últimos días, Cristo usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para exponer la sustancia del hombre y para analizar minuciosamente sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como el deber del hombre, cómo el hombre debe obedecer a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como la sabiduría y el carácter de Dios, etc. Todas estas palabras están dirigidas a la sustancia del hombre y a su carácter corrupto. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre desdeña a Dios se refieren a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza enemiga contra Dios. Al emprender Su obra del juicio, Dios no aclara simplemente la naturaleza del hombre con unas pocas palabras; la expone, la trata y la poda a largo plazo. Estos métodos de exposición, de trato y poda no pueden ser sustituidos con palabras corrientes, sino con la verdad de la que el hombre carece por completo. Solo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; solo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y completamente convencido de la sumisión a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre obtener mucho entendimiento de la voluntad de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir su fealdad. Estos efectos son todos propiciados por la obra del juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tengan fe en Él. Esta obra es la obra del juicio realizada por Dios.

Extracto de ‘Cristo hace la obra del juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Por medio de esta obra de juicio y castigo, el hombre llegará a conocer plenamente la esencia inmunda y corrupta de su interior, y podrá cambiar completamente y ser purificado. Sólo de esta forma puede ser el hombre digno de regresar delante del trono de Dios. Toda la obra realizada este día es con el fin de que el hombre pueda ser purificado y cambiado; por medio del juicio y el castigo por la palabra, así como del refinamiento, el hombre puede desechar su corrupción y ser purificado. En lugar de considerar que esta etapa de la obra es la de la salvación, sería más apropiado decir que es la obra de purificación. En verdad, esta etapa es la de la conquista, así como la segunda etapa en la obra de la salvación. El hombre llega a ser ganado por Dios por medio del juicio y el castigo por la palabra, y es por medio del uso de la palabra para refinar, juzgar y revelar que todas las impurezas, las nociones, los motivos y las aspiraciones individuales dentro del corazón del hombre se revelan completamente.

Extracto de ‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

El Cristo de los últimos días trae la vida y el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida ni el camino perpetuo de la vida. Esto es porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años, en vez del agua de la vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no estarás siempre en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos es la letra que solo puede darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees solo pueden enriquecer tu lengua y no son palabras de sabiduría que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los senderos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te hace entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar de la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando a cabo ahora la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida.

Extracto de ‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

En los últimos días, los desastres ocurren con frecuencia, y todos queremos recibir el regreso del Señor y ser arrebatados al reino celestial, así que prestamos mucho atención a las profecías de que viene el Señor. Entonces, ¿cómo debemos interpretar las profecías de la Biblia para recibir la venida del Señor sin error? Haz clic en enlace para sacar la respuesta.

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