La parábola de las 10 vírgenes: ¿Por qué las vírgenes prudentes son llamadas sabias?

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La parábola de las 10 vírgenes: ¿Por qué las vírgenes prudentes son llamadas sabias?

Hermana Mu Zhen:

¡La paz del Señor sea contigo! Me alegro mucho de que hayas escrito. En tu carta dices que se acerca el día de la venida del Señor y que voluntariamente estás leyendo la Escritura, orando y trabajando más para el Señor con el fin de estar entre las vírgenes prudentes que aguardan en vela Su venida. Sin embargo, estas cosas no han aguzado tu espíritu ni aumentado tu fe ni tu amor por el Señor. No tienes claro si se te puede considerar una virgen prudente por buscar de este modo y te gustaría saber qué clase de práctica deberías realizar para poder recibir al Señor. Hermana Mu Zhen, esta cuestión que planteas es clave para poder recibir o no al Señor. Todos queremos ser unas vírgenes prudentes que tengan la posibilidad de recibir Su regreso y asistir con Él al banquete del reino de los cielos; nadie quiere ser una virgen insensata, dejada de lado por el Señor, pero ¿qué tipo de práctica se requiere realmente para ser una virgen prudente? Me gustaría compartir mis propios conocimientos sobre esta cuestión. Espero que te ayuden.

El Señor Jesús dijo: “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio. Y cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentes. Porque las insensatas, al tomar sus lámparas, no tomaron aceite consigo, pero las prudentes tomaron aceite en frascos junto con sus lámparas” (Mateo 25:1–4). En la Escritura vemos que las vírgenes prudentes son aquellas que aguardan en vela la venida del Señor mientras preparan por propia iniciativa el aceite para sus lámparas; acaban recibiendo el regreso del Señor y asistiendo al banquete del reino de los cielos. Muchos hermanos y hermanas leen este pasaje y lo entienden así: siempre y cuando leamos con frecuencia la Escritura, oremos en vigilia, sigamos el camino del Señor, nos apliquemos a Su obra y difundamos el evangelio, estaremos preparando el aceite. Quienes hacen todas estas cosas son las vírgenes prudentes y, cuando regrese el Señor, no cabe duda de que asistirán con Él al banquete. No obstante, ¿realmente son así las vírgenes prudentes a las que alude el Señor? Remontémonos a los fariseos: esperaban constantemente la venida del Mesías y, con el propósito de recibirlo, no sólo conocían bien la Escritura y defendían la ley y los mandamientos, sino que a menudo también interpretaban la Escritura ante los creyentes, oraban por ellos y llegaron a difundir el evangelio de Jehová Dios hasta los confines de la tierra. Así pues, en ese sentido, los actos de los fariseos deberían haberse considerado como la preparación del aceite de las vírgenes prudentes y, desde luego, ellos deberían haber recibido al Mesías y la salvación de Dios. ¿Pero fue así? Cuando el Señor Jesús se hizo carne para obrar y hablar, los fariseos carecían por completo de auténtica veneración por Dios y, pese a ver que Sus palabras y Su obra poseían poder y autoridad y provenían de Dios, no sólo no las buscaron ni investigaron con mentalidad abierta, sino que se aferraron obstinadamente a sus propias nociones y fantasías, pensando que todo aquel a quien no se denominara Mesías no era el Señor. Asimismo, confinaban la obra y las palabras de Dios a la Escritura de aquel tiempo, las condenaban porque iban más allá del Antiguo Testamento y, en consecuencia, las rechazaban. También se inventaron rumores, calumniaron al Señor Jesús y blasfemaron frenéticamente contra Él, para terminar crucificándolo. Así se granjearon la condena y el castigo de Dios. Los actos de oposición de los fariseos a Dios nos revelan que no basta con que leamos la Escritura, oremos en vigilia, sigamos el camino del Señor y trabajemos para Él para tener la consideración de vírgenes prudentes.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 265 | «Relativo a la Biblia (1)»

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 265 | «Relativo a la Biblia (1)»

Durante muchos años, la forma de creencia tradicional de las personas (la del cristianismo, una de las tres religiones principales del mundo) ha sido leer la Biblia; apartarse de la Biblia no es una creencia en el Señor, es una heterodoxia y herejía, e incluso cuando las personas leen otros libros, el fundamento de estos debe ser la explicación de la Biblia. Es decir, si crees en el Señor, debes leer la Biblia, y fuera de ella no debes adorar a ningún libro que no la implique. Si lo haces, estás traicionando a Dios. Desde el momento en que la Biblia estuvo, la creencia de las personas en el Señor ha sido la creencia en la Biblia. En lugar de decir a las personas que crean en el Señor, es mejor decir que lo hagan en la Biblia; en lugar de decir que han comenzado a leer la Biblia, es mejor decir que han empezado a creer en ella; y en lugar de decir que han vuelto a la presencia del Señor, es mejor decir que han regresado ante la Biblia. De esta forma, las personas adoran la Biblia como si fuera Dios, como si fuera su vida y perderla sería lo mismo que perder su vida. Las personas consideran la Biblia como algo tan elevado como Dios, y están incluso aquellos que la ven como algo más alto que Dios. Si las personas no tienen la obra del Espíritu Santo, si no pueden sentir a Dios, pueden seguir viviendo; pero tan pronto como pierden la Biblia, sus capítulos o sus dichos célebres, es como si hubieran perdido su vida. Así pues, tan pronto como las personas creen en el Señor, comienzan a leer la Biblia, a memorizarla, y cuanto más sean capaces de memorizar de ella, más demuestra esto que aman al Señor y tienen una gran fe. Los que han leído la Biblia y pueden hablarles de ella a los demás son todos buenos hermanos y hermanas. Y es que todos estos años, la fe y la lealtad de las personas al Señor se han medido de acuerdo a su grado de entendimiento de la Biblia. La mayoría de las personas simplemente no entienden por qué deberían creer en Dios ni cómo hacerlo, y no hacen otra cosa que buscar ciegamente pistas para descifrar los capítulos de la misma. Las personas nunca han buscado la dirección de la obra del Espíritu Santo; no han hecho más que dedicarse todo el tiempo a estudiar e investigar desesperadamente la Biblia, y nadie ha encontrado nunca obra nueva del Espíritu Santo fuera de ella. Nadie se ha apartado nunca de ella ni se ha atrevido a hacerlo. Han estudiado la Biblia durante todos estos años, se les han ocurrido muchas explicaciones y se han esforzado grandemente; también tienen muchas opiniones diferentes acerca de ella, que debaten interminablemente, de manera que se han formado más de dos mil denominaciones hoy. Todos quieren encontrar algunas explicaciones especiales, o misterios más profundos en la Biblia; quieren explorarla y encontrar en ella el trasfondo de la obra de Jehová en Israel, o el trasfondo de la obra de Jesús en Judea, o más misterios que nadie más conoce. Las personas abordan la Biblia con obsesión y fe, y nadie puede aclarar del todo la historia interna o la esencia de la misma. Así pues, las personas siguen teniendo hoy una sensación indescriptible de asombro cuando se trata de la Biblia, y están aún más obsesionadas con ella y tienen aún más fe en ella. Hoy en día, todos quieren encontrar las profecías de la obra de los últimos días en la Biblia, quieren descubrir qué obra hace Dios durante los últimos días y qué señales hay para los últimos días. De esta forma, su adoración de la Biblia se vuelve más ferviente, y mientras más se acercan los últimos días, más credibilidad ciega dan a las profecías, particularmente a las relacionadas con este tema. Con esa fe ciega en la Biblia, con esa confianza en ella, no tienen deseo de buscar la obra del Espíritu Santo. En las nociones de las personas, piensan que sólo ella puede traer la obra del Espíritu Santo; sólo en ella pueden encontrar las huellas de Dios; sólo en ella están escondidos los misterios de Su obra; sólo la Biblia —ningún otro libro o persona— puede clarificar todo lo de Dios y la totalidad de Su obra; la Biblia puede traer la obra del cielo a la tierra; y puede tanto comenzar como concluir las eras. Con estas nociones, las personas no tienen inclinación a buscar la obra del Espíritu Santo. Así pues, independientemente de cuánta ayuda prestara la Biblia a las personas en el pasado, ha pasado a ser un obstáculo para la obra más reciente de Dios. Sin ella, las personas podrían buscar las huellas de Dios en cualquier otro lugar; pero hoy, la Biblia ha contenido Sus huellas, y extender Su obra reciente ha pasado a ser doblemente difícil, y una ardua lucha. Todo esto se debe a los capítulos y los dichos famosos de la Biblia, así como sus diversas profecías. La Biblia se ha vuelto un ídolo en las mentes de las personas, un enigma en sus cerebros, y son simplemente incapaces de creer que Dios puede obrar excluyéndola, de creer que las personas pueden encontrar a Dios fuera de la Biblia, y mucho menos son capaces de creer que Dios podría apartarse de ella durante la obra final y comenzar de nuevo. Esto es impensable para las personas; no pueden creerlo ni imaginarlo. La Biblia se ha convertido en un gran obstáculo para que los hombres acepten la nueva obra de Dios, y en una dificultad para la expansión de Dios de esta nueva obr

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Hoy en día, las profecías sobre el regreso del Señor se han cumplido básicamente. ¿Cómo podemos encontrarnos con Él y ser arrebatados antes del desastre? Lea estudios bíblicos de la venida de Cristo. Si todavía tiene dudas, haga clic en el botón abajo para contactarnos.

La persecución y el sufrimiento hicieron que amara aún más a Dios

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Testimonio de fe – La persecución y el sufrimiento hicieron que amara aún más a Dios

Por Liu Zhen, provincia de Shandong

Mi nombre es Liu Zhen. Tengo 78 años, y soy solo una cristiana común y corriente en la Iglesia de Dios Todopoderoso. Estoy agradecida a Dios Todopoderoso por elegirme a mí, una anciana de una aldea rural que no tiene nada destacable a los ojos del mundo. Después de aceptar la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso, oraba a Dios todos los días, escuchaba recitados de la palabra de Dios y asistía a reuniones y me comunicaba con mis hermanos y hermanas. Gradualmente, comencé a entender algunas verdades y a tener una clara comprensión sobre ciertas cosas. Me sentía llena de gozo, y vivía con una alegría que no había experimentado nunca antes. Como soy vieja y me cuesta caminar, no podía salir de casa para asistir a las reuniones de la iglesia. Entonces, preocupados por mí, los hermanos y hermanas decidieron celebrar las reuniones en mi casa. Nunca faltaron a una reunión, ni por el frío del invierno, ni por el calor del verano, ni por el viento, la lluvia o la nieve; nada impedía que vinieran a visitarme y cuidarme, así de vieja como soy. Sobre todo cuando leíamos la palabra de Dios, si había algo que yo no entendía, siempre se comunicaban pacientemente conmigo al respecto, y nunca me ignoraban ni me despreciaban. Esto me conmovió profundamente, porque si no fuera por El amor de Dios, ¿quién me habría mostrado tanta paciencia y afecto? En mis interacciones con mis hermanos y hermanas, vi que eran muy diferentes de la gente secular. Lo que vivían era tolerancia y amor, y podían abrir sus corazones y tratarse mutuamente con sinceridad, sin barreras ni distancia entre ellos. Eran cercanos como una familia, y esto me hizo sentir aún más segura acerca de la obra del Dios Todopoderoso. Cuando llegué a comprender más verdades, me di cuenta de que debía cumplir mi deber como un ser creado, así que le dije a la iglesia que quería asumir deberes. Debido a que mi edad me impedía realizar la mayoría de las tareas, la iglesia me asignó tareas de anfitriona en mi hogar. Acepté, agradecida a Dios por asignarme un deber basado en mis capacidades. Así que me llevé muy bien con mis hermanos y hermanas, y sentí una gran sensación de alivio tanto en el cuerpo como en la mente. Algunas enfermedades que había estado sufriendo también comenzaron a mejorar, por lo que estaba aún más agradecida con Dios Todopoderoso por Su gracia y misericordia.

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Palabras diarias de Dios | Fragmento 278 | «¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?»

Palabras diarias de Dios | Fragmento 278 | «¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?»

Los judíos de la época leían todos el Antiguo Testamento y conocían la profecía de Isaías de que un niño varón nacería en un pesebre. ¿Por qué, entonces, con este conocimiento, siguieron persiguiendo a Jesús? ¿No fue por su naturaleza rebelde y su ignorancia de la obra del Espíritu Santo? En ese momento, los fariseos creían que la obra de Jesús era diferente de lo que sabían del niño varón profetizado; el hombre actual rechaza a Dios porque la obra del Dios encarnado no se conforma a la Biblia. ¿No es la esencia de su rebeldía contra Dios la misma? ¿Puedes ser tal que aceptes sin cuestionarla toda la obra del Espíritu Santo? Si es la obra del Espíritu Santo, entonces es la corriente correcta. Deberías aceptarla sin los más mínimos recelos, en lugar de andarte con remilgos con lo que aceptas. Si adquieres algún conocimiento de Dios y ejerces alguna precaución en Su contra, ¿no es este un acto verdaderamente superfluo? Lo que deberías hacer es aceptar, sin la necesidad de más justificación bíblica, cualquier obra mientras esta sea del Espíritu Santo, porque crees en Dios para seguirlo, no debes investigarlo. No deberías buscar más pruebas para que Yo muestre que soy tu Dios. En su lugar, deberías discernir si soy beneficioso para ti; esa es la clave. Incluso si has encontrado muchas pruebas irrefutables en la Biblia, eso no puede llevarte totalmente delante de Mí. Eres alguien que vive dentro de los confines de la Biblia, y no delante de Mí; la Biblia no puede ayudarte a conocerme, ni puede profundizar tu amor por Mí. Aunque la Biblia profetizó que nacería un niño varón, nadie pudo saber cómo tendría lugar la profecía, porque el hombre no conocía la obra de Dios, y esto es lo que provocó que los fariseos se levantaran contra Jesús. Algunos saben que Mi obra es por el bien de los intereses del hombre, pero siguen creyendo que Jesús y Yo somos dos seres totalmente independientes que son mutuamente incompatibles. En su momento, Jesús sólo habló a Sus discípulos una serie de sermones en la Era de la Gracia, relativos a cómo practicar, cómo reunirse, cómo pedir en oración, cómo tratar a los demás, etc. La obra que llevó a cabo fue la de la Era de la Gracia, y sólo expuso cómo debían practicar los discípulos y los que le seguían. Él realizó únicamente la obra de la Era de la Gracia y ninguna de los últimos días. Cuando Jehová estableció la ley del Antiguo Testamento en la Era de la Ley, ¿por qué no realizó entonces la obra de la Era de la Gracia? ¿Por qué no dejó clara de antemano la obra de la Era de la Gracia? ¿No habría sido esto beneficioso para la aceptación del hombre? Él sólo profetizó que un niño varón nacería y asumiría el poder, pero no llevó a cabo de antemano la obra de la Era de la Gracia. La obra de Dios en cada era tiene límites claros; Él sólo realiza la obra de la era presente y nunca la de la siguiente etapa de antemano. Sólo de esta forma puede Su obra representativa de cada era ponerse de manifiesto. Jesús sólo había hablado de las señales de los últimos días, de cómo ser paciente y cómo ser salvo, de cómo arrepentirse y confesar, y de cómo cargar la cruz y soportar el sufrimiento; Él nunca habló de a qué el hombre debería entrar en los últimos días o de cómo buscar satisfacer la voluntad de Dios. Por tanto, ¿no sería un acto absurdo buscar en la Biblia la obra de Dios de los últimos días? ¿Qué puedes discernir simplemente sosteniendo la Biblia en tus manos? Ya sea un intérprete de la misma o un predicador, ¿quién puede conocer de antemano la obra de hoy?

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Vamos a leerlo juntos: Revelaciones de Dios

La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II


Durante nuestra última reunión hablamos sobre un tema muy importante. ¿Recordáis cuál era? Permitidme repetirlo. En nuestra última comunicación tratamos: la obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo. ¿Es un tema importante para vosotros? ¿Qué parte del mismo os resulta de mayor importancia? ¿La obra de Dios, Su carácter, o Dios mismo? ¿Cuál os interesa más? ¿Sobre qué parte queréis oír más? Sé que es difícil para vosotros responder a esa pregunta, porque el carácter de Dios puede verse en cada aspecto de Su obra, y Su carácter se revela siempre en esta y en todas partes; en realidad, representa a Dios mismo; en el plan general de gestión de Dios, Su obra, Su carácter y Dios mismo son inseparables entre sí.

El contenido de nuestra última comunicación sobre la obra de Dios consistió en relatos de la Biblia sobre sucesos que tuvieron lugar hace mucho. Eran, todos ellos, historias sobre el hombre y Dios, y sobre cosas que le ocurrieron al hombre, al tiempo en que implicaban la participación y la expresión de Dios, por lo que tienen un valor y un sentido particulares para conocerle. Justo después de crear a la humanidad, Dios empezó a tener contacto con el hombre y a hablar con él; Su carácter empezó a manifestarse al hombre. En otras palabras, desde este primer contacto de Dios con la humanidad, comenzó a revelarle al hombre, sin interrupción, Su esencia y lo que Él tiene y es. En resumen, independientemente de que las personas, primitivas o actuales puedan verlo o entenderlo, Dios habla al hombre y obra en medio de él revelando Su carácter y expresando Su esencia, esto es una realidad innegable para cada persona. Esto también significa que el carácter de Dios, Su esencia, y lo que Él tiene y es emanan y se revelan constantemente cuando Él obra y tiene contacto con el hombre. Él nunca le ha ocultado ni escondido nada a este, sino que hace público y libera Su propio carácter sin retener nada. De esta forma, Dios espera que el hombre pueda conocerlo y entender Su carácter y Su esencia. Él no desea que el hombre trate Su carácter y Su esencia como misterios eternos ni quiere que la humanidad considere a Dios como un rompecabezas que nunca puede resolverse. El hombre no puede conocer el camino que tiene por delante hasta que la humanidad conoce a Dios, y es capaz de aceptar la dirección de Dios; solo una humanidad así puede vivir verdaderamente bajo Su dominio, en la luz, y en medio de Sus bendiciones.

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El Señor Jesús ha regresado, ¿nos hemos realmente arrepentido?

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Reflexion del evangelio de hoy – El Señor Jesús ha regresado, ¿nos hemos realmente arrepentido?

El Señor Jesús dijo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Solo aquellos que se arrepienten pueden entrar en el reino de los cielos. En los últimos años, los desastres han ocurrido en todo el mundo, y las señales del regreso del Señor han aparecido. Entonces, ¿hemos tenido el verdadero arrepentimiento en este último momento? Si no lo tenemos, ¿seríamos abandonados por el Señor Jesús cuando Él regrese?

Hermanos y hermanas, ¿cuál es tu opinión sobre esta pregunta? ¿Cómo nos arrepentimos para satisfacer la voluntad de Dios? que puedes comunicarte y hablar con nosotros por los siguientes medios de contacto.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Reflexion sobre la fe – No espere más, porque el Salvador ha venido cabalgando sobre una “nube blanca”

Reflexion sobre la fe – No espere más, porque el Salvador ha venido cabalgando sobre una “nube blanca”


Hoy en día, los desastres se han vuelto cada vez más graves, las profecías de la venida del Señor se han cumplido, y muchos creyentes presienten que el Señor debería haber regresado. Pero ¿por qué aún no hemos visto al Señor venir sobre nubes? De hecho, el Señor ya ha regresado cabalgando sobre una “nube blanca” hace tiempo. Como usted no comprende el misterio de la “nube blanca”, no ha visto la aparición de Dios.

Dios dice: “El hombre cree que, después de la crucifixión y la resurrección, Jesús volvió al cielo sobre una nube blanca para ocupar Su lugar a la diestra del Altísimo. De forma parecida, Jesús descenderá de nuevo sobre una nube blanca (esta nube se refiere a la nube sobre la que Jesús cabalgó cuando regresó al cielo) entre aquellos que lo han anhelado desesperadamente durante miles de años, y Él tendrá la imagen y vestimenta de los judíos. Después de aparecerse al hombre, Él le concederá comida y hará que el agua viva brote para él y vivirá en medio de él, lleno de gracia y lleno de amor, vívido y real. Todas esas nociones son lo que cree la gente. Sin embargo, Jesús el Salvador no hizo esto; hizo lo contrario de lo que el hombre concibió. No llegó entre los que habían anhelado Su regreso ni se les apareció a todos los pueblos mientras cabalgaba sobre la nube blanca. Él ya ha llegado, pero el hombre no lo conoce y sigue siendo ignorante de Él. El hombre solamente está esperándolo sin propósito, sin darse cuenta de que Él ya ha descendido sobre una ‘nube blanca’ (la nube que es Su Espíritu, Sus palabras, todo Su carácter y todo lo que Él es) y está ahora entre un grupo de vencedores que Él formará durante los últimos días”.

De las palabras de Dios, podemos ver que la “nube blanca” en que el Señor ha cabalgado no se refiere a nubes blancas del cielo, sino que Dios se nos aparece con Sus palabras, Su carácter y lo que es Él en los últimos días. Ahora, el Señor ya ha descendido montando sobre una “nube blanca”, es decir, Dios ha venido con Sus palabras que Él expresa a todo el universo y con todo lo que Él tiene y es. Al hablar de esto, amigos ¿quieren leer las declaraciones de Dios en los últimos días para poder recibir al Señor? Contáctennos a través de Messenger o WhatsApp.

Canción cristiana | Entrégate por completo a la obra de Dios

Canción cristiana | Entrégate por completo a la obra de Dios

I
El Espíritu de Dios está trabajando.
Ha empezado Su obra entre los gentiles.
Para hacer las cosas eficientemente,
divide la creación en varios tipos.
Entrégate por completo a Su obra.
Discierne y conoce lo que ha hecho en ti.
Pon todo tu esfuerzo, haz útil Su obra.
Esto es lo que debes entender, entender.
II
No luches ni busques salidas o placeres,
porque eso atrasa Su obra,
te destruye en vez de protegerte.
Sería insensato por tu parte.
Lo que hoy disfrutas con tanta codicia
es lo que está arruinando tu futuro.
Pero el dolor que sufres hoy
es lo que te cuida y te protege.
Entrégate por completo a Su obra.
Discierne y conoce lo que ha hecho en ti.
Pon todo tu esfuerzo, haz útil Su obra.
Esto es lo que debes entender, entender.
III
Presta atención y ten esto claro
para no caer en las tentaciones
de las que es muy difícil escapar,
sumergido en una espesa y densa niebla
y no ver más la luz del sol.
Tras la niebla llega el juicio del gran día.
Entrégate por completo a Su obra.
Discierne y conoce lo que ha hecho en ti.
Pon todo tu esfuerzo, haz útil Su obra.
Esto es lo que debes entender, entender.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Escuchar más: Música cristiana de alabanza

La conducta de Tomás que creyó tras ver al Señor nos da cierta advertencia para nuestro recibimiento al Señor

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Reflexiones cristianas evangelicas – La conducta de Tomás que creyó tras ver al Señor nos da cierta advertencia para nuestro recibimiento al Señor

Los desastres son frecuentes en los últimos días, es precisamente el momento en que damos la bienvenida a la aparición del Señor. Ahora muchas personas están prestando atención al tema de cómo recibir el regreso del Señor. Algunos dicen: “Si escuchemos la noticia de la venida del Señor, tendremos que buscar con humildad para no ser abandonados por Él. Otros piensan: “No importa lo que digan los demás, mientras no veamos al Señor venir sobre nubes con nuestros propios ojos, no podemos creer que el Señor haya vuelto”. ¿Es correcto ceñirse a este punto de vista? ¿La razón por la que creemos en el Señor y lo seguimos es porque lo vimos con nuestros propios ojos? Definitivamente no. Creemos y aceptamos al Señor Jesús como nuestro Salvador porque vimos los hechos de Su obra a través de leer Sus palabras. De manera similar, al recibir el regreso del Señor Jesús, ¿por qué insistimos en ver Su venida con nuestros propios ojos antes de que reconozcamos el hecho de que Él haya regresado? ¿No comete esto el error de Tomás?

Mirando atrás el momento en que el Señor Jesús se apareció a Sus discípulos después de Su resurrección, Tomás no creyó que Él había resucitado, sino que lo creyó tras ver las marcas de los clavos en Sus manos, le dijo a Tomás: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron” (Juan 20:29)

Dios Todopoderoso dice: “Antes de que el Señor Jesús fuera crucificado, Tomás siempre dudó de que Él fuera Cristo y era incapaz de creer. Su fe en Dios solo se cimentaba en aquello que podía ver con sus propios ojos, en lo que podía tocar con sus propias manos. El Señor Jesús entendía muy bien cómo era la fe de este tipo de personas. Solo creían en el Dios del cielo y no creían en absoluto en el enviado por Dios ni en el Cristo encarnado y no lo aceptaban. Con el fin de que Tomás reconociera y creyera en la existencia del Señor Jesús, y de que creyera que de verdad era Dios encarnado, Él permitió que Tomás le tocara el costado. ¿Acaso cambió la duda de Tomás antes y después de la resurrección del Señor Jesús? Siempre estaba dudando y, excepto por el cuerpo espiritual del Señor Jesús que se le apareció personalmente y le permitió a Tomás tocar las marcas de los clavos en Su cuerpo, nadie pudo resolver sus dudas ni consiguió que se deshiciera de ellas. Por tanto, desde el momento en que el Señor Jesús le permitió tocar Su costado y le dejó palpar la existencia de las marcas de los clavos, las dudas de Tomás desaparecieron y supo realmente que el Señor Jesús había resucitado y reconoció y creyó que Él era el verdadero Cristo y Dios encarnado. Si bien Tomás dejó de dudar en ese preciso momento, ya había perdido para siempre la oportunidad de encontrarse con Cristo, de estar con Él, de seguirle, de conocerle; había perdido la oportunidad de que Cristo lo perfeccionara. La aparición del Señor Jesús y Sus palabras brindaron una conclusión y un veredicto sobre la fe de quienes estaban repletos de dudas. El Señor Jesús usó Sus palabras y Sus actos prácticos para decirles a los que dudaban, a los que solo creían en el Dios del cielo y no en Cristo: Dios no elogió que creyeran ni que le siguieran llenos de dudas. El día en que creyeron por completo en Dios y en Cristo solo sería el día en el que Dios completara Su gran obra. Por supuesto, también sería el día en el que su duda recibiría un veredicto. Su actitud hacia Cristo determinó su destino, y su obstinada duda fue muestra de que su fe no había producido resultados, y su rigidez fue muestra de que sus esperanzas eran en vano. Como su creencia en el Dios del cielo se alimentaba de ilusiones y su duda en relación a Cristo era, en realidad, su verdadera actitud en relación a Dios, aunque tocaran las marcas de los clavos en el cuerpo del Señor Jesús, su fe seguía siendo inútil y su resultado solo podía describirse como coger agua con una cesta de bambú: todo en vano”.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne

Por la Palabra de Dios, vemos que independientemente de cuán alta y beneficiosa fuera la predicación del Señor Jesús para el hombre, Tomás no buscó Sus palabras para ver si eran la verdad, la voz de Dios, durante el tiempo que siguió a Él. No importa cuántos años creyera en Dios, no reconoció la verdadera identidad del Señor Jesús, por lo que siempre tenía dudas sobre Su identidad y no creía que era Cristo.

Antes de la crucifixión, el Señor Jesús dijo a Sus discípulos que resucitaría después de Su muerte. Tomás no creyó que esto se cumpliría, sino hasta que vio el cuerpo espiritual resucitado del Señor Jesús apareciendo ante él con sus propios ojos. Como resultado, cuando vio el cuerpo espiritual del Señor Jesús, tocando las marcas de Sus clavos y confirmando que era Cristo, en ese momento fue condenado por Él y perdió Su bendición para siempre. Ahora, en este momento crítico para dar la bienvenida al Señor, ¿quiere ser una persona como Tomás, que cree después de ver el descenso del cuerpo espiritual del Señor sobre nubes o como las vírgenes prudentes que aceptan y siguen tan pronto como oigan la voz de Dios? Esto está relacionado con si podemos o no recibir al Señor, y aún más con nuestro destino.

Hermanos y hermanas, si tienen alguna pregunta, contáctennos por Messenger, quedamos a la espera de discutir con ustedes juntos.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Prédica cristiana escrita – Aquellos que siguen las huellas del Cordero son los más benditos

Prédica cristiana escrita – Aquellos que siguen las huellas del Cordero son los más benditos

El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen Mi voz, y Yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). El Apocalipsis profetiza: “[…] Estos son los que siguen al Cordero a donde quiera. Estos eran redimidos de entre los hombres, fueron los primeros frutos para Dios y para el Cordero” (Apocalipsis 14:4). De esto se puede ver que las ovejas de Dios pueden seguir Sus pasos y regresar ante Su trono. Entonces, ¿cómo podemos nosotros los creyentes seguir las huellas de Dios? ¿Dónde están ellas exactamente?

Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, por Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave!”.
“Todos los que pueden seguir la luz presente del Espíritu Santo son benditos. Las personas de épocas pasadas también siguieron las pisadas de Dios, pero no pudieron continuar hasta hoy; esta es la bendición de las personas de los últimos días. Los que pueden seguir la obra presente del Espíritu Santo y que pueden seguir las pisadas de Dios, de tal manera que sigan a Dios dondequiera que Él los guíe, estas son las personas a las que Dios bendice. Los que no siguen la obra presente del Espíritu Santo, no han entrado en la obra de las palabras de Dios y, no importa cuánto trabajen o cuán grande sea su sufrimiento o cuánto corran, nada de esto quiere decir algo para Dios y Él no los elogiará. En la actualidad, todos los que siguen las palabras actuales de Dios están en la corriente del Espíritu Santo; los que son extraños a las palabras actuales de Dios están fuera de la corriente del Espíritu Santo y a tales personas Dios no las elogia”.

Extracto de “La Palabra manifestada en carn

De las palabras de Dios, podemos ver que si queremos seguir los pasos de Dios, tenemos que encontrar Sus pasos y Sus palabras actuales y seguir la obra actual del Espíritu Santo, porque Dios es la verdad, el camino y la vida, y siempre expresa palabras en cada nueva etapa de Su obra. Así como, en la Era del Antiguo Testamento, Jehová dijo muchas palabras y promulgó la ley para guiar a la gente a vivir; en la Era del Nuevo Testamento, el Señor Jesús vino a obrar, también habló mucho y trajo a la gente el camino del arrepentimiento. Es evidente que cuando Dios lleva a cabo una nueva obra y pronuncia nuevas palabras en una nueva era, si podemos buscarlas, aceptarlas y ponerlas en práctica, esto significa que seguimos Sus pasos. Ahora ya estamos en el final de los últimos días, y Dios ha regresado, Él es Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso ha publicado millones de palabras y ha realizado una nueva etapa de obra de juicio para purificar y salvar al hombre. Esto ha cumplido las profecías dichas por el Señor Jesús: “Todavía tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis entender. Sin embargo, cuando el Espíritu de la verdad venga, Él os guiará hacia toda la verdad […]” (Juan 16:12-13). Por lo tanto, si queremos seguir los pasos de Dios, debemos buscar y aceptar la nueva obra de Dios en los últimos días, solo entonces tendremos la oportunidad de ser arrebatados al reino de los cielos.

Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.