Prédica cristiana escrita 2020: Cómo diferenciar al verdadero Cristo de los falsos cristos

En la actualidad están teniendo lugar todo tipo de desastres y las profecías bíblicas de la venida del Señor se han cumplido en su mayor parte. Muchos hermanos y hermanas sienten en su corazón que el Señor puede haber regresado y todos ellos están buscándole. No obstante, hay muchos que piensan en estos versículos de la Biblia: “Entonces si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o ‘Allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:23-24). Aunque escuchen a alguien dar testimonio de que el Señor ha regresado, no buscan ni investigan esta afirmación, sino que siguen al mundo religioso y se aferran a la noción de que “cualquier mensaje que predique que el Señor ha regresado en la carne es falso”. Si hacemos esto, ¿podremos recibir el regreso del Señor? El Señor Jesús profetizó muchas veces que regresaría, así que si interpretásemos Sus palabras como que cualquier mensaje que predique que el Señor ha regresado en la carne es falso, ¿no estaríamos entonces rechazando el regreso del Señor? Así estaríamos oponiéndonos a Dios y esto sería un grave error sin duda. Cuando se trata de esperar el regreso del Señor, no podemos quedarnos en un estado de cautela pasiva, ya que así nos perderemos el regreso del Señor. Para recibirle debemos tratar de escuchar la voz de Dios de manera activa, como dice la Biblia: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6). El Libro del Apocalipsis también profetizó lo siguiente: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20), y “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7). La voluntad del Señor es que estemos atentos y nos concentremos en escuchar la voz de Dios. En el momento en que alguien testifique que el Señor ha regresado, debemos ser las vírgenes prudentes que buscan activamente la voz del Señor, porque solo de este modo podremos recibirle. Si todo lo que hacemos es protegernos de los falsos cristos y acabamos cerrándole las puertas al Señor también cuando regrese, ¿no sería como dejar de comer completamente por miedo a ahogarnos? ¿Y entonces no seríamos como las vírgenes insensatas sin poder recibir al Señor, abandonados y descartados? Las ovejas de Dios escuchan Su voz. Los que de verdad tienen calibre y discernimiento escucharán la voz de Dios y pueden buscar la verdad y diferenciar al verdadero Cristo de los falsos cristos. No serán engañados por estos últimos. Por tanto, lo que deberíamos entender ahora, más que nada, es cómo diferenciar al Cristo verdadero de los falsos cristos. Esta es la única manera de protegernos de los engaños de los falsos cristos y de poder recibir el regreso del Señor. Las palabras siguientes tratan de este aspecto de la verdad.

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Tras las huellas del Cordero

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Qué significa creer en Dios – Tras las huellas del Cordero

Por Li Zhong, China

Ya que el hombre cree en Dios, debe seguir muy de cerca las pisadas de Dios, paso a paso, debe ‘seguir al Cordero dondequiera que vaya’. Sólo estas son las personas que buscan el camino verdadero, sólo ellas son las que conocen la obra del Espíritu Santo. Las personas que de un modo servil siguen las letras y las doctrinas son las que la obra del Espíritu Santo ha eliminado. En cada periodo de tiempo, Dios comenzará una nueva obra, y en cada periodo habrá un nuevo comienzo entre los hombres. Si el hombre sólo acata las verdades de que ‘Jehová es Dios’ y ‘Jesús es Cristo’, que son verdades que sólo se aplican a una era, entonces el hombre nunca mantendrá el paso con la obra del Espíritu Santo y nunca podrá obtener la obra del Espíritu Santo. Independientemente de qué haga Dios, el hombre lo sigue sin la más mínima duda, y lo sigue de cerca” (“Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”). Las palabras de Dios evidencian lo crucial que es seguir de cerca Sus huellas e ir al compás de la obra del Espíritu Santo. No entendía este aspecto de la verdad, sino que simplemente me aferraba a mis nociones y fantasías porque creía que, mientras fuera fiel al nombre y al camino del Señor Jesús, me ascendería al cielo cuando viniera. Por eso no buscaba ni investigaba la obra del juicio de Dios Todopoderoso de los últimos días. Estuve muy cerca de perder mi oportunidad de recibir al Señor.

Un día de agosto de 2012, estaba echado en la cama, relajándome después de cenar, mientras mi esposa estaba sentada al otro lado escuchando música. Oía una música pegadiza que venía de sus auriculares. Le pregunté por curiosidad: “¿Qué escuchas?”. Sonriendo, me dijo: “Himnos de la Iglesia de Dios Todopoderoso”. Me incorporé y le pregunté a voz en grito: “¿Crees en Dios Todopoderoso? ¿Eso no es traicionar al Señor Jesús?”. Me respondió inmediatamente con firmeza: “¡No hables de lo que no sabes! El Señor Jesús ha regresado. Ha concluido la Era de la Gracia e iniciado la Era del Reino, y está realizando una nueva obra. Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús, así que mi fe en Él no traiciona al Señor Jesús; va al compás de las huellas del Cordero. Tal como dice la Biblia, ‘Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va’ (Apocalipsis 14:4). Piensa una cosa: Cuando el Señor Jesús apareció para obrar, muchos abandonaron el templo para aceptar Su obra. ¿Dirías que traicionaron a Jehová Dios? No solo no traicionaron a Jehová Dios, sino que fueron al compás de las huellas de Dios y el Señor los honró con Su salvación. De hecho, fueron los sumos sacerdotes, los escribas y los fariseos, que se aferraron a las leyes de las Escrituras, se opusieron y condenaron al Señor Jesús pero todavía se creían devotos de Jehová Dios, quienes acabaron siendo maldecidos y castigados por Dios. ¿En serio no eres consciente de ello?”. Entonces no supe cómo refutar lo que había dicho, así que solo respondí, enfadado: “El Señor nos ha honrado enormemente. Tenemos que permanecer fieles a Su nombre y Su camino en toda circunstancia. ¡No podemos mostrar semejante ingratitud!”. Acto seguido, me marché enojado y con gesto adusto. Con el fin de parar a mi esposa, le conté lo sucedido a nuestra hija, que se puso de mi parte. Cuando mi mujer fue a una reunión ese día, nuestra hija fue a armar escándalo y a impedir la reunión. Cuando me enteré después del trabajo, le dije: “Bien hecho lo de hoy, sigue así. Vigila a tu madre mientras estoy en el trabajo. Tenemos que encontrar el modo de que vuelva a seguir al Señor Jesús”. Sin embargo, días después se acabaron las vacaciones de verano de nuestra hija, por lo que volvió a la escuela. Temiéndome que mi esposa fuera a más reuniones, engatusé a nuestro hijo de 10 años con una pequeña propina para que la vigilara y comprobara que no iba a reuniones cuando él llegaba a casa después de la escuela. Todos los días, cuando salía de trabajar, me informaba de dónde había ido mi mujer. Empecé a relajarme un poco al saber que aquellos días solo había ido a trabajar. No obstante, lo que me sorprendía mucho era que ya no iba a jugar al mahjong por las tardes. En vez de eso, había limpiado la casa y hasta había terminado de trabajar en el campo. Estaba perplejo. Siempre jugaba al mahjong y descuidaba el hogar, y yo no podía convencerla de que lo dejara. Incluso oraba y se confesaba ante el Señor, pero no cambiaba. ¿Por qué, de pronto, había cambiado? No sabía qué estaba pasando.

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¿Cómo ser un vencedor segun la biblia? ¿A qué se refieren los 144,000 vencedores?

Todos y cada uno de los creyentes en el Señor quiere ser una persona según el corazón del Señor, quiere ser un vencedor y uno de los 144,000 hijos varones victoriosos. Hablando de los vencedores, algunos hermanos y hermanas dirían: mientras guardemos el nombre del Señor, trabajemos para Él y testifiquemos por Él en toda clase de persecuciones y tribulaciones, seremos vencedores y seremos llevados al reino de los cielos cuando el Señor regrese. ¿Estos puntos de vista son correctas? ¿A qué se refieren realmente los 144,000 niños varones victoriosos, a saber, los 144,000 vencedores?

Leamos algunos versos: «Miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte Sion, y con El ciento cuarenta y cuatro mil…» (Apocalipsis 14:1). «Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero» (Apocalipsis 7:14). «pues el Cordero en medio del trono los pastoreará y los guiará a manantiales de aguas de vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos» (Apocalipsis 7:17). «Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo» (Apocalipsis 3:12). De estas profecías, vemos que los 144,000 vencedores son aquellos que salen de la gran tribulación. Han recibido el pastoreo del cordero delante del trono y han ganado la realidad de la verdad; han lavado sus «túnicas», han sido purificados por Dios, han vivido en la nueva ciudad santa de Dios y han disfrutado de la gracia especial de Dios. Lo que quiere decir que los vencedores no se refieren a aquellos que pueden sufrir y sacrificarse por el Señor, y que se aferran al nombre del Señor y no se retiran en persecuciones y tribulaciones. Solo si ganamos el nuevo nombre de Dios, la palabra y la verdad de la vida de Dios, desechamos nuestros pecados, y nos purificamos y transformamos, podemos tener la esperanza de convertirnos en uno de los 144,000 hijos varones victoriosos.

Por lo tanto, se puede ver que nuestros pensamientos previos sobre los vencedores son infundados. Es porque a pesar de que hemos hecho algunos sacrificios y hemos tenido buenas acciones externamente durante los muchos años de nuestra creencia en el Señor, a menudo pensamos en nuestro corazón si tales sacrificios pueden ser recompensados ​​con la bendición de entrar en el reino de los cielos, entonces que podemos recibir cien veces más en el presente, en la vida eterna y en la vida venidera. Aunque hemos tenido algunas buenas acciones externamente, cada uno de los creyentes en el Señor no ha sido purificado, todavía vive en estado de cometer pecados durante el día y confesarlos por la noche. Hemos creído en el Señor por muchos años, pero no tenemos un verdadero conocimiento del Señor. Todavía somos arrogantes y vanidosos, y menospreciamos a los hermanos y hermanas. Creemos en el Señor Jesús externamente, sin embargo, no tenemos Su lugar en nuestro corazón, sino que sólo adoramos a los famosos, que presentan una gran imagen y que pueden hablar jactanciosamente; adoramos al hombre, admiramos al hombre y veneramos al hombre sin ninguna reverencia hacia Dios. Externamente, seguimos diciendo que caminaremos en el camino del Señor, pero no tenemos tolerancia y paciencia para hermanos y hermanas. Para ganar fama y posición, incluso planeamos contra ellos, levantamos celos y conflictos entre ellos, y así sucesivamente. Como todos nuestros pensamientos son malvados todo el día, ¿cómo podemos ser vencedores? Entonces, nuestros puntos de vista resultan ser incorrectos.

En realidad, los verdaderos vencedores se refieren a aquellos que se separan completamente del pecado y se limpian, que son compatibles con Dios y pueden someterse a Él hasta la muerte. A los ojos de Dios, ellos son perfectos. Tal como lo registra la Biblia, Job venció la tentación de Satanás y fue testigo de Dios. Caminó por el camino de Dios, temiendo a Dios y evitando el mal; él tenía un verdadero conocimiento de Dios y de la vida vencedora. No importa cómo trabajó Dios, Job pudo obedecerlo completamente y ser fiel a Dios; sin importar cómo Satanás lo afligió, no tuvo quejas ni perdió su verdadera fe en Dios, sino que pudo soportar el testimonio de Dios. Otro ejemplo, Pedro amó a Dios con todo su corazón, lo obedeció hasta la muerte y fue crucificado boca abajo por Dios, dando un hermoso y verdadero testimonio de Dios. Como podemos ver, son los buenos soldados de Cristo y los que han triunfado sobre Satanás.

Los 144,000 hijos varones victoriosos profetizados en Apocalipsis, son un grupo de personas que Dios perfeccionó antes de los desastres. Este grupo de personas son las guiadas por Dios mismo. Tal como dice la Biblia, «El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe» (Apocalipsis 2:17). Jehová Dios dijo: «Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré mi Espíritu en esos días» (Joel 2:29). Se puede ver a partir de estos versículos que, en los últimos días, el Espíritu Santo mismo hablará y suministrará la verdad al hombre. Al escuchar la voz de Dios, las vírgenes prudentes recibirán al Señor y se deleitarán con Él, obteniendo así el maná escondido y un nuevo nombre dado por el Señor. Dios mismo los pastoreará y los regará, de modo que obtendrán la verdad y la vida del Cordero, y su espíritu será tan limpio como las túnicas lavadas. Con la verdad como realidad de su vida, pueden vencer toda clase de tentaciones de Satanás y dar testimonio de triunfo para Dios. En lugar de vivir por los milagros, viven según las palabras del Cordero, y tienen una verdadera comprensión de Dios y una fe real en Dios. Es por eso que se dice que son un grupo de personas que salen de la gran tribulación y los primeros frutos que Dios completa. Este grupo de personas son los vencedores de los que Dios habla, y las personas que entrarán en el reino de Dios para lograr la vida eterna.

Hoy en día, los desastres ocurren con frecuencia, La venida de Cristo se ha cumplido, el Señor ha vuelto, entonces, ¿qué debemos hacer para recibir al Señor? Desde Parábola de las diez vírgenes, encontremos juntos un camino para recibir al Señor. Puede hacer clic en medios de contacto abajo para discutir y comunicarse con nosotros.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Música cristiana 2020 | La identidad de Cristo es Dios mismo

Queridos hermanos y hermanas. ¿te gusta escuchar la música que alabar a Dios? nuestros espíritus disfrutan en cantar himnos para alabar a Dios, además nuestros corazones pueden estar en paz delante de Dios, ¡vamos a cantar y alabar! Hoy yo quería compartir App cristianas con vosotros, lo que tiene muchos buenos himnos, usted puede escuchar Hermosa canción en cualquier momento y Disfrutar de la obra del Espíritu Santo.

Música cristiana 2020 | La identidad de Cristo es Dios mismo

I
Ya que Dios se hace carne, obra en la identidad de Su carne;
ya que viene en la carne,
entonces termina en la carne la obra que debía hacer.
Ya sea el Espíritu de Dios o Cristo, ambos son Dios mismo
y Él hace la obra que debe hacer
y desempeña el ministerio que debe desempeñar.
Independientemente de cómo lleve a cabo Su obra,
no actuaría de una manera en la que desobedeciera a Dios.
No importa qué pida Él del hombre,
ninguna demanda excede lo que el hombre puede lograr.
Todo lo que Él hace es hacer la voluntad de Dios
y es en aras de Su gestión.
II
La divinidad de Cristo está por encima de todos los hombres;
por lo tanto, Él es la autoridad suprema de todos los seres creados.
Esta autoridad es Su divinidad,
es decir, el carácter y el ser de Dios mismo,
que determina Su identidad.
Por lo tanto, no importa qué tan normal sea Su humanidad,
es innegable que tiene la identidad de Dios mismo;
no importa desde qué punto de vista hable
y la manera en la que Él obedezca la voluntad de Dios,
no puede decirse que no sea Dios mismo.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Escuchar más: Músicas cristianas

Devocional – Por qué se dice que la expresión “Dios trino” es la más absurda


Las palabras relevantes de Dios:

Después de que la verdad de Jesús hecho carne se materializara, el hombre creyó esto: que no es solo el Padre en el cielo, sino también el Hijo e incluso el Espíritu. Esta es la noción convencional que tiene el hombre, que hay un Dios así en el cielo: un Dios trinitario que es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Toda la humanidad tiene esta noción: Dios es un Dios, pero se compone de tres partes, lo que todos aquellos fuertemente afianzados en las nociones convencionales consideran como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Sólo esas tres partes hechas una son la totalidad de Dios. Sin el Padre Santo, Dios no sería completo. De igual manera, tampoco lo sería sin el Hijo o el Espíritu Santo. En sus nociones creen que ni el Padre solo ni el Hijo solo pueden considerarse Dios. Sólo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo juntos pueden ser considerados Dios mismo. Ahora, todos los creyentes religiosos, e incluso cada seguidor entre vosotros, mantienen esta creencia. Sin embargo, nadie puede explicar si es correcta, porque siempre estáis en una niebla de confusión sobre los asuntos de Dios mismo. Aunque se trata de nociones, no sabéis si son correctas o erróneas, porque estáis gravemente infectados de nociones religiosas. Habéis aceptado con demasiada firmeza estas nociones convencionales de la religión y este veneno se ha infiltrado a demasiada profundidad en vosotros. Por tanto, también en este asunto habéis sucumbido a esta influencia perniciosa, porque el Dios trinitario sencillamente no existe. Es decir, la Trinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Son nociones convencionales del hombre y sus falaces creencias. A lo largo de muchos siglos, el hombre ha creído en esta Trinidad, evocada por las nociones en la mente del hombre, fabricada por el hombre y que nunca antes él ha visto. A lo largo de todos estos años, han existido muchos expositores de la Biblia que han explicado el “verdadero significado” del Dios trinitario; sin embargo, las explicaciones de esta como tres personas consustanciales distintas han sido vagas y poco claras, y se han confundido todas con el “constructo” de Dios. Ningún gran hombre ha sido capaz de ofrecer una explicación profunda; la mayoría de las explicaciones cumplen con los requisitos en términos de razonamiento y por escrito, pero ningún hombre tiene un entendimiento claro de su significado. Esto se debe a que esta gran Trinidad que el hombre tiene en su corazón simplemente no existe.

Extracto de ‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si las tres etapas de la obra se evaluaran según este concepto de la Trinidad, entonces debe haber tres Dioses ya que la obra llevada a cabo por cada uno de ellos no es la misma. Si alguien entre vosotros dice que la Trinidad en verdad existe, entonces explica qué es exactamente este Dios único en tres personas. ¿Qué es el Padre Santo? ¿Qué es el Hijo? ¿Qué es el Espíritu Santo? ¿Es Jehová el Padre Santo? ¿Es Jesús el Hijo? ¿Qué es entonces el Espíritu Santo? ¿No es el Padre un Espíritu? ¿No es la esencia del Hijo también un Espíritu? ¿No fue la obra de Jesús la obra del Espíritu Santo? ¿No fue en ese tiempo la obra de Jehová llevada a cabo por un Espíritu igual que el de Jesús? ¿Cuántos Espíritus puede tener Dios? Según tu explicación, las tres personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una; de ser así, hay tres Espíritus, pero tener tres Espíritus significa que hay tres Dioses. Esto significa que no hay un único Dios verdadero; ¿cómo puede esta clase de Dios seguir teniendo la esencia inherente de Dios? Si aceptas que sólo hay un Dios, entonces ¿cómo puede Él tener un hijo y ser un padre? ¿No son todas estas simplemente tus nociones? Sólo hay un Dios, sólo hay una persona en este Dios y sólo un Espíritu de Dios, así como está escrito en la Biblia que “sólo hay un único Espíritu Santo y un único Dios”. Independientemente de que el Padre y el Hijo de los que hablas existan, sólo hay un Dios después de todo y la esencia del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en los que creéis es la del Espíritu Santo. En otras palabras, Dios es un Espíritu, pero es capaz de hacerse carne y vivir entre los hombres, así como estar sobre todas las cosas. Su Espíritu lo incluye todo y es omnipresente. Él puede estar simultáneamente en la carne y dentro y encima del universo. Como todas las personas dicen que Dios es el único Dios verdadero, entonces, ¡sólo hay un Dios y nadie lo puede dividir a voluntad! Dios es sólo un Espíritu y sólo una persona; y ese es el Espíritu de Dios. Si es como tú dices, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, ¿no son, pues, tres Dioses? El Espíritu Santo es una cuestión, el Hijo otra y el Padre otra. Sus personas son distintas y Sus esencias son diferentes, ¿cómo puede ser cada uno parte de un solo Dios? El Espíritu Santo es un Espíritu; esto es fácil de entender para el hombre. De ser así, entonces el Padre es aún más un Espíritu. Él nunca ha descendido a la tierra y nunca se ha hecho carne; Él es Jehová Dios en el corazón del hombre y, sin duda, también es un Espíritu. ¿Cuál es entonces la relación entre Él y el Espíritu Santo? ¿Es la relación entre el Padre y el Hijo? ¿O es la relación entre el Espíritu Santo y el Espíritu del Padre? ¿Es la esencia de cada Espíritu la misma? ¿O es el Espíritu Santo un instrumento del Padre? ¿Cómo puede explicarse esto? ¿Y cuál es entonces la relación entre el Hijo y el Espíritu Santo? ¿Es una relación entre dos Espíritus o entre un hombre y un Espíritu? ¡Todos estos son asuntos que no pueden tener explicación! Si son todos un Espíritu, entonces no puede hablarse de tres personas, porque Ellos poseen un solo Espíritu. Si fueran personas distintas, Sus Espíritus variarían en fuerza y simplemente no podrían ser un solo Espíritu. ¡Este concepto del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es de lo más absurdo! Esto segmenta a Dios y lo divide en tres personas, cada una de ellas con un estatus y un Espíritu; ¿cómo puede entonces seguir siendo un Espíritu y un Dios? Dime, ¿quién creó los cielos y la tierra y todas las cosas, el Padre, el Hijo o el Espíritu Santo? Algunos dicen que ellos lo crearon juntos. ¿Quién redimió entonces a la humanidad? ¿Fue el Espíritu Santo, el Hijo o el Padre? Algunos dicen que fue el Hijo quien redimió a la humanidad. ¿Quién es entonces el Hijo en esencia? ¿Acaso no es Él la encarnación del Espíritu de Dios? La encarnación llama a Dios en el cielo por el nombre de Padre, desde la perspectiva de un hombre creado. ¿No eres consciente de que Jesús nació a través de la concepción del Espíritu Santo? Dentro de Él está el Espíritu Santo; digas lo que digas, Él sigue siendo uno con Dios en el cielo, porque Él es la encarnación del Espíritu de Dios. Esta idea del Hijo es simplemente falsa. Es un Espíritu el que lleva a cabo toda la obra; sólo Dios mismo, es decir, el Espíritu de Dios, realiza Su obra. ¿Quién es el Espíritu de Dios? ¿No es el Espíritu Santo? ¿Acaso no es el Espíritu Santo que obra en Jesús? Si la obra no hubiera sido realizada por el Espíritu Santo (es decir, el Espíritu de Dios), ¿podría haber representado, entonces, Su obra a Dios mismo? Cuando Jesús llamaba a Dios en el cielo por el nombre de Padre al orar, solo lo hacía desde la perspectiva de un hombre creado, solo porque el Espíritu de Dios se había vestido como un hombre ordinario y normal y tenía el envoltorio exterior de un ser creado. Incluso si dentro de Él estaba el Espíritu de Dios, Su apariencia externa seguía siendo la de un hombre normal; en otras palabras, había pasado a ser el “Hijo del hombre” del que todos los hombres, incluido el propio Jesús, hablaban. Dado que es llamado el Hijo del hombre, Él es una persona (sea hombre o mujer, en cualquier caso una con el caparazón exterior de un ser humano) nacida en una familia normal de personas ordinarias. Por tanto, que Jesús llamara a Dios en el cielo por el nombre de Padre era lo mismo que cuando vosotros lo llamasteis Padre al principio; Él lo hizo desde la perspectiva de un hombre creado. ¿Recordáis todavía la oración del Señor que Jesús os enseñó para memorizar? “Padre nuestro que estás en los cielos…”. Él pidió a todos los hombres que llamaran a Dios en el cielo por el nombre de Padre. Y como Él también lo llamaba Padre, lo hacía desde la perspectiva de uno que está en igualdad de condiciones con todos vosotros. Como llamasteis a Dios en el cielo por el nombre de Padre, esto muestra que Jesús se consideraba estar en igualdad de condiciones con todos vosotros, como un hombre escogido por Dios (es decir, el Hijo de Dios) sobre la tierra. Si llamáis a Dios Padre, ¿no es porque sois un ser creado? Por muy grande que fuera la autoridad de Jesús en la tierra, antes de la crucifixión, Él era simplemente un Hijo del hombre, dominado por el Espíritu Santo (es decir, Dios), y uno de los seres creados de la tierra, porque aún tenía que completar Su obra. Así pues, que llamara Padre a Dios en el cielo, era únicamente por Su humildad y obediencia. Que se dirigiera a Dios (es decir, al Espíritu en el cielo) de esa manera no demuestra, sin embargo, que Él fuera el Hijo del Espíritu de Dios en el cielo. Más bien, Su perspectiva era sencillamente diferente y no es que Él fuera una persona distinta. ¡La existencia de personas diferentes es una falacia! Antes de Su crucifixión, Jesús era un Hijo del hombre sujeto a las limitaciones de la carne, y Él no poseía la plena autoridad del Espíritu. Por esta razón, Él sólo podía buscar la voluntad de Dios Padre desde la perspectiva de un ser creado. Es como cuando oró tres veces en Getsemaní: “No sea como yo quiero, sino como tú quieras”. Antes de que lo pusieran en la cruz, Él no era más que el Rey de los judíos; Él era Cristo, el Hijo del hombre, y no un cuerpo de gloria. Esa es la razón por la que, desde el punto de vista de un ser creado, llamaba Padre a Dios. Ahora bien, no puedes decir que todo el que llame Padre a Dios sea el Hijo. De ser esto así, ¿no os habríais convertido todos en el Hijo cuando Jesús os enseñó la oración del Padre Nuestro? Si aún no estáis convencidos, entonces decidme, ¿quién es aquel a quien llamáis Padre? Si os estáis refiriendo a Jesús, entonces ¿quién es para vosotros Su Padre? Después de que Jesús partiera, esta idea del Padre y el Hijo desapareció; solo fue apropiada para los años en los que Jesús se hizo carne. Bajo todas las demás circunstancias, cuando llamáis Padre a Dios, es una relación entre el Señor de la creación y un ser creado. No hay un momento en el que la idea de la Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo pueda sostenerse; ¡es una falacia que rara vez se ve a lo largo de las eras y no existe!

Extracto de ‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aun así, algunos pueden decir: “El Padre es el Padre; el Hijo es el Hijo; el Espíritu Santo es el Espíritu Santo y, al final, Ellos serán hechos uno”. Entonces ¿cómo los deberías hacer uno? ¿Cómo pueden ser hechos uno el Padre y el Espíritu Santo? Si Ellos fueran inherentemente dos, entonces sin importar cómo se unan, ¿no seguirían siendo dos partes? Cuando dices hacerlos uno, ¿no consiste simplemente en unir dos partes separadas para conformar un todo? Pero ¿no eran dos partes antes de ser hechas un todo? Cada Espíritu tiene una esencia distinta y dos Espíritus no pueden ser convertidos en uno. El Espíritu no es un objeto material y es diferente a cualquier otra cosa en el mundo material. Tal como lo ve el hombre, el Padre es un Espíritu, el Hijo otro y el Espíritu Santo otro, y después los tres Espíritus se mezclan como tres vasos de agua en un todo. ¿Acaso no es esto hacer de los tres uno? ¡Esta explicación es errónea! ¿No es esto dividir a Dios? ¿Cómo pueden ser hechos uno el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo? ¿No son Ellos tres partes con una naturaleza diferente cada una? Todavía están los que dicen: “¿No declaró Dios expresamente que Jesús era Su Hijo amado?”. Jesús es el Hijo amado de Dios, en quién Él se regocija grandemente; esto ciertamente fue dicho por Dios mismo. Eso fue Dios dando testimonio de sí mismo, pero simplemente desde una perspectiva diferente, la del Espíritu en el cielo dando testimonio de Su propia encarnación. Jesús es Su encarnación, no Su Hijo en el cielo. ¿Entiendes? ¿No indican las palabras de Jesús, “Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” que Ellos son un Espíritu? ¿Y acaso no se debe a la encarnación que Ellos fueran separados entre el cielo y la tierra? En realidad, siguen siendo uno; sin importar lo que digan, es simplemente Dios dando testimonio de sí mismo. Debido al cambio en las eras, a los requisitos de la obra y a las diferentes etapas de Su plan de gestión, el nombre por el que el hombre llama a Dios también difiere. Cuando Él vino a llevar a cabo la primera etapa de la obra, solo se le podía llamar Jehová, pastor de los israelitas. En la segunda etapa, el Dios encarnado sólo podía ser llamado Señor y Cristo. Pero en esos tiempos, el Espíritu en el cielo solo declaró que Él era el Hijo amado de Dios, y no mencionó que fuese el único Hijo de Dios. Esto simplemente no ocurrió. ¿Cómo podría Dios tener un único hijo? Entonces ¿no se habría hecho hombre Dios? Como Él era la encarnación, se le llamó el Hijo amado de Dios y, a partir de esto, llegó la relación entre Padre e Hijo. Se debió sencillamente a la separación entre el cielo y la tierra. Jesús oró desde la perspectiva de la carne. Como se había revestido de una carne de humanidad normal, fue desde la perspectiva de la carne desde donde Él dijo: “Mi caparazón exterior es el de un ser creado. Como me revestí de carne para venir a la tierra, ahora estoy lejos, muy lejos del cielo”. Por esta razón, Él solo podía orar a Dios Padre desde la perspectiva de la carne. Este era Su deber y aquello con lo que el Espíritu encarnado de Dios debía estar equipado. No puede decirse que Él no era Dios simplemente porque oraba al Padre desde la perspectiva de la carne. Aunque se le llamaba el Hijo amado de Dios, seguía siendo Dios mismo, porque Él no era sino la encarnación del Espíritu y Su esencia seguía siendo el Espíritu.

Extracto de ‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Existen muchas contradicciones en las explicaciones del hombre. De hecho, todas estas son nociones del hombre; sin más escrutinio, todos vosotros creeríais que son correctas. ¿No sabéis que esta idea de Dios como una Trinidad no es sino la noción del hombre? Ningún conocimiento del hombre es completo y profundo. Siempre hay impurezas y el hombre tiene demasiadas ideas; esto demuestra que un ser creado simplemente no puede explicar la obra de Dios. Hay demasiado en la mente del hombre, todo procedente de la lógica y el pensamiento, que entra en conflicto con la verdad. ¿Puede tu lógica diseccionar exhaustivamente la obra de Dios? ¿Puedes obtener un entendimiento profundo de toda la obra de Jehová? ¿Eres tú como hombre quien puede ver a través de todo o es Dios mismo el que es capaz de ver desde la eternidad hasta la eternidad? ¿Eres tú quien puede ver desde la eternidad mucho tiempo atrás hasta la eternidad venidera o es Dios quien puede hacerlo? ¿Qué dices? ¿Cómo eres digno de explicar a Dios? ¿Sobre qué base es tu explicación? ¿Eres Dios? Los cielos y la tierra y todas las cosas en ellos fueron creados por Dios mismo. No fuiste tú quien lo hizo, así que ¿por qué estás dando explicaciones incorrectas? Ahora, ¿sigues creyendo en el Dios trinitario? ¿No crees que es demasiado complicado de esta forma? Sería mejor para ti creer en un Dios, no en tres. Es mejor ser ligero, porque la carga del Señor es ligera.

Extracto de ‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Quiere saber más, haga clic aquí: ¿Qué es un devocional?

Coro Cristiano | Himno Del Reino: El Reino Ha Descendido al Mundo

Todos los cristianos devotos han estado esperando a que Dios venga para poder ver el rostro de Dios y ser uno de los 144,000 niños victoriosos profetizados en el Apocalipsis, porque en el Apocalipsis 21:7 se dice: “El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo”. Ahora el reino de Dios ha venido y Dios está perfeccionando un grupo de vencedores. Muchos hermanos y hermanas ya están celebrando juntos la llegada del reino de Dios, ¡que alabemos a Dios juntos para expresar nuestra alegría interior!

Coro Cristiano | Himno Del Reino: El Reino Ha Descendido al Mundo

¡Ha sonado el conmovedor himno del reino, que anuncia al universo entero la llegada de Dios entre los hombres! ¡El reino de Dios ha llegado! ¡Todos los pueblos se alegran, todas las cosas se regocijan! Cuanto hay de un extremo al otro de los cielos es un derroche de algarabía. ¿Qué cautivadoras escenas de júbilo son estas?

Entre los hombres, que viven en el dolor y han soportado milenios de corrupción satánica, ¿quién no ansía la llegada de Dios, quién no la anhela? ¿Cuántos creyentes y seguidores de Dios de todos los tiempos han soportado el sufrimiento y la adversidad, la persecución y la alienación por la influencia de Satanás? ¿Quién no espera la pronta venida del reino de Dios? Tras saborear las alegrías y tristezas de la humanidad, ¿qué ser humano no desea que la verdad y la justicia ostenten el poder entre los hombres?

Cuando venga el reino de Dios, ¡por fin llegará el día esperado con ansia por todos los pueblos y naciones! En ese momento, ¿qué escenas se darán entre todas las cosas del cielo y la tierra? ¿Cuán hermosa será la vida en el reino? Con “Himno del reino: El reino ha descendido al mundo”, ¡se harán realidad las oraciones de miles de años!

Escuchar más: Canciones cristianas evangélicas

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

El origen de la prosperidad del Relámpago Oriental

Cada vez que se habla del Relámpago Oriental, muchos hermanos y hermanas en el Señor se sienten perplejos: a medida que la comunidad religiosa en su conjunto está cada vez más desolada y degenerada, cuando todas las denominaciones son cada vez más cautas y conservadoras al condenar y rechazar el Relámpago Oriental, ¿por qué el Relámpago Oriental no sólo no se está quedando desolado y decadente, sino que crece como una ola imparable que recorre la China continental e incluso se ha expandido más allá de las fronteras de China a países y regiones del extranjero, pues cada vez lo acepta más gente en todo el mundo? Ante este hecho, la gente religiosa está completamente perpleja, mientras que en realidad el motivo es bastante simple: lo que todas las sectas religiosas llaman el Relámpago Oriental es el Salvador, Jesús de los últimos días que ha regresado desde los cielos sobre una “nube blanca”; ¡es Dios mismo que ha vuelto a la carne y es verdadero y real! Lo que trae Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, es la obra de juicio que transforma el carácter del hombre y lo purifica para que la humanidad pueda alcanzar la salvación y ser perfeccionada. Dios Todopoderoso declara todas las verdades que purifican, salvan y perfeccionan a la humanidad. Por esta razón, aunque todas las sectas religiosas del mundo se opongan, ataquen, persigan, blasfemen o condenen a Dios encarnado de los últimos días o Su obra, no hay persona ni fuerza que pueda llegar a impedir o reprimir lo que Él desea lograr. La autoridad, el poder, la omnipotencia y la sabiduría de Dios son insuperables para las fuerzas de Satanás.

Muchas personas creen que aquello que condene la mayoría de la gente no puede ser el camino verdadero, pero ¿coincide este punto de vista con la verdad? Echad la vista atrás a la Era de la Gracia, cuando Dios vino encarnado para comenzar Su nueva obra en Judea. De principio a fin, la comunidad religiosa judía lo persiguió, blasfemó contra Él y lo condenó. Hizo todo lo que pudo para ejecutar al Señor Jesús. Al final se confabularon con Roma para que el Señor Jesús fuera capturado y clavaron al misericordioso Señor Jesús en la cruz. Incluso tras la resurrección y ascensión al cielo del Señor Jesús siguieron inventándose toda clase de rumores e incriminaron y calumniaron a Juan, Pablo y los demás apóstoles y discípulos, llamándolos “la secta de los nazarenos” y “herejes y sectarios”. La comunidad religiosa judía hizo todo lo posible por capturar y perseguir a los discípulos del Señor Jesús. Pero la sabiduría de Dios siempre se ejerce en base a las trampas de Satanás; ¿cómo iba a ser capaz Satanás de impedir o destruir Su obra? Debido a la persecución y la deportación desenfrenadas del Imperio romano, los discípulos se vieron obligados a huir a varios países y, asimismo, la salvación del Señor Jesús se extendió hasta los confines de la tierra. Hermanos y hermanas, pensemos una cosa: ¿por qué tantas personas se opusieron al Señor Jesús y rechazaron Su camino en aquel entonces? ¿Quizá porque el Señor Jesús no traía el camino verdadero? ¿Quizá porque no era la salvación de Dios lo que difundían los discípulos y apóstoles del Señor Jesús de aquel entonces? ¿Quizá porque lo que la gente abandonó y a lo cual se oponía no era el camino de Dios? ¿Seguro que no podemos sopesar el camino verdadero en función de cuánta gente lo apoya? No consideréis como falso un camino porque la mayoría de la gente se oponga a él. Si es la obra de Dios, aunque el mundo entero se oponga y renuncie a él, no se puede negar el camino verdadero traído por Dios; no hay excepciones. Si creemos en Dios y lo hemos seguido durante muchos años pero no entendemos Su obra, es fácil que nos veamos engañados y atrapados por los diversos rumores y falacias espurios que difunde Satanás. Pasar de creyente a seguidor de Satanás, servir a Dios pero también oponerse a Él, ¿acaso no acarrea esto nada más que dolor y tristeza a una persona? Muchas personas no estudian el camino verdadero con un corazón humilde e inquisitivo, simplemente siguen al rebaño y hacen lo mismo que todas los demás. Aunque otras personas juzguen o ataquen a Dios y Su obra, simplemente repiten como loros esas mismas palabras y las obedecen ciegamente. Esto es algo muy peligroso. Si siguen así, terminarán por encontrarse en un camino sin retorno. Hace mucho tiempo, cuando los discípulos del Señor Jesús predicaban el evangelio en el templo y recibían la oposición de las masas, un hombre llamado Gamaliel, maestro de la ley, exhortó al pueblo judío: “Por tanto, en este caso os digo: no tengáis nada que ver con estos hombres y dejadlos en paz, porque si este plan o acción es de los hombres, perecerá; pero si es de Dios, no podréis destruirlos; no sea que os halléis luchando contra Dios” (Hechos 5:38-39). ¿No debería servir esto de advertencia a los creyentes de hoy también? Actualmente, en estos últimos días, Dios ha vuelto a encarnarse en China, una nación donde ateos y revolucionarios ejercen el poder y que es el mismísimo nido del gran dragón rojo, para iniciar Su obra de juicio comenzando por Su casa. Dios declara las verdades para juzgar y purificar a la humanidad cuyo propósito es salvar al hombre completamente de la oscura influencia de Satanás. Al final Dios llevará a los hombres a Su reino y alcanzarán un hermoso destino. Pero ha vuelto a aparecer en escena la tragedia histórica de la oposición judía al Señor Jesús. Como Dios realiza Su nueva obra de los últimos días en respuesta a las nociones de la gente de las distintas sectas religiosas, estas personas no reciben el regreso del Señor Jesús. Por el contrario, difunden toda clase de doctrinas retorcidas y rumores falaces. Calumnian a Dios encarnado y Su obra y condenan la obra del Dios encarnado de los últimos días como “secta satánica” o “herejía”. Incluso llegan a confabularse con el Gobierno comunista chino para perseguir y detener a Dios encarnado. Sus actos no difieren de los de la comunidad religiosa judía que antiguamente incriminaba y perseguía al Señor Jesús. Sin embargo, el camino verdadero es, después de todo, el camino verdadero. La obra de Dios es, después de todo, la obra de Dios. Con independencia de cómo las diversas sectas religiosas se opongan a la obra de Dios de los últimos días y la condenen, la buena nueva de Su reino se ha extendido, no obstante, por la China continental, lo que ha sacudido las entrañas de la comunidad religiosa y del mundo entero.

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Testimonio cristiano | He dejado de presumir (Español Latino)

Testimonio cristiano | He dejado de presumir (Español Latino)

Mowen es diácono de evangelización en la iglesia. Como sabe ayudar a sus hermanos y hermanas a resolver problemas en el deber y logra cosas en su trabajo, llega a creerse mejor que nadie. Hace alarde de sus dones y habilidades en todo lo que dice y hace y presume de lo que sufre por su deber. Con los consejos y la reprensión de sus hermanos y hermanas, además del juicio y las revelaciones de las palabras de Dios, se percata de que no se centra en hablar de la verdad ni en dar testimonio de Dios en el deber, sino que siempre procura que los demás lo admiren e idolatren, lo que hace que sus corazones se distancien de Dios; se da cuenta de que va por la senda de los anticristos, opuestos a Dios. Lleno de remordimiento, se presenta ante Dios a orar y arrepentirse. ¿Qué transformación experimenta, qué consigue entender y qué aprende? Ve este vídeo para averiguarlo.

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Reflexiones cristianas – Ante los desastres, ¿cuál es lo que más debemos preocuparnos?

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Reflexiones cristianas – Ante los desastres, ¿cuál es lo que más debemos preocuparnos?

El 2020 es un año de desastres frecuentes. Sobre todo, desde el brote de la pandemia, muchas personas no tienen una fuente de sustento. Si pueden seguir sobreviviendo se ha convertido en el problema más preocupante para muchas personas. Para sobrevivir, es posible que tengas que arriesgar tu vida para encontrar un trabajo, pero al mismo tiempo sientas pánico e impotencia, temiendo ser infectado algún día. Pero mientras te preocupas, ¿te das cuenta de que la llegada de los desastres cumple las profecías del regreso del Señor? En la actualidad, solo buscando recibir al Señor con éxito, podremos seguir hacia adelante en medio del desastre y tener la oportunidad de ser protegidos por Él. Entonces, ¿crees que además de la supervivencia, deberíamos preocuparnos más por cómo acoger al Señor?

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Reflexión cristiana – ¿Por qué usar artimañas para servir a Dios?

Por Baixue, provincia de Liaoning

Cuando vi las palabras de Dios diciendo: “Aquellos que sirven como líderes siempre quieren tener mayor ingenio, estar por encima del resto, encontrar nuevos trucos para que Dios pueda ver cuán capaces son en verdad. […] Siempre quieren destacar; ¿no es esta, acaso, la revelación de una naturaleza arrogante?” (‘Sin la verdad es fácil ofender a Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”). Pensé: ¿Quién tiene las agallas de tratar de buscar nuevos e ingeniosos trucos? ¿Quién no sabe que el carácter de Dios no tolera la ofensa del hombre? ¡Yo desde luego no me atrevería! Personalmente, creía que tenía un corazón de reverencia para Dios y en mi obra no me atrevía a tratar de buscar trucos. Sin embargo, sólo fue en la revelación que Dios hizo de los hechos que me di cuenta de que tratar de buscar nuevos trucos no era algo que alguien se atreviera o no se atreviera a hacer, sino que viene completamente determinado por una naturaleza arrogante.

No hace mucho, descubrí que había una iglesia con una lideresa que no era adecuada. Se dormía durante las reuniones y no tenía una humanidad amable, mientras que su compañera tenía muchas responsabilidades. Así que quise reemplazar a esta lideresa de la iglesia y permitirle a su compañera llevar a cabo la obra del líder de la iglesia. Sin embargo, me preocupaba que esto hiciera a la lideresa de la iglesia negativa, débil y que abandonara su fe o interrumpiera las cosas en la iglesia. Después de mucha ponderación, pensé en un “plan inteligente”. Haría en secreto que su compañera tomara todo el alcance de la obra; su compañera se encargaría de todo lo organizado por la iglesia y la lideresa sólo sería una figura decorativa. Así que ni había buscado a Dios ni había considerado los arreglos y los principios de la obra. Sólo llevé esto a cabo después de notificárselo a la compañera de la lideresa de distrito y al predicador del distrito. Después de aquello me congratulé mucho a mí misma, me creía muy inteligente y con una verdadera sabiduría en mi obra. Pensé: Si el líder lo supiera, desde luego diría que soy capaz en mi obra y tal vez terminaría incluso ascendiéndome. Pero no había imaginado que cuando se lo contara al líder, me diría: “Es tu manera de buscar nuevos trucos. ¿Dónde decía en los arreglos de la obra que podías hacer esto? Un líder inadecuado puede ser reemplazado, pero nosotros no podemos cumplir la obra de acuerdo a nuestra propia voluntad y hacer a un lado los principios de la iglesia. Esto es una seria resistencia contra Dios…”. Después de escuchar esta comunicación del líder, me quedé impactada. Nunca hubiera imaginado absolutamente que sin darme cuenta trataría de encontrar nuevos trucos. Lo que yo había creído un “plan inteligente” era en realidad una seria resistencia contra Dios y cuando me enfrenté a los hechos me sentí realmente avergonzada. En ese momento, no pude evitar pensar en las declaraciones de Dios: “Por ejemplo, como albergas arrogancia y engreimiento dentro de ti, no te puedes contener de resistir a Dios. No lo haces intencionalmente, sino que esto lo dirige tu naturaleza arrogante y engreída. Tu arrogancia y engreimiento hacen que desprecies a Dios, que no lo respetes […]” (‘Sólo puedes obtener cambios en tu carácter buscando la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Era cierto. Cuando me enfrenté con este problema, no había buscado a Dios ni tampoco lo había considerado desde los principios de la iglesia. Sólo había actuado de acuerdo a mi propia voluntad. Vi mi naturaleza arrogante y engreída, que no tenía un corazón de reverencia para Dios y que Dios no tenía una posición en mi corazón. Sólo en ese momento me di cuenta de que buscar nuevos trucos no era algo que me atreviera o no me atreviera a hacer, sino que era algo determinado por mi propia naturaleza arrogante. Si no reconocía mi propia naturaleza arrogante, nunca me controlaría. Incluso un día podría hacer algo para resistirme a Dios que le hiciera sentir repugnancia y odio. Sólo en ese momento me di cuenta de que servir a Dios no es algo sencillo. Si no tengo la verdad, si no hay un cambio de carácter, si no reconozco mi propia naturaleza arrogante, sin darme cuenta podría ofender el carácter de Dios. ¡Eso es realmente peligroso! Gracias al alumbramiento de Dios, entendí por este incidente por qué la casa de Dios nos ha requerido una y otra vez trabajar de acuerdo a los arreglos y principios de la obra. Se debe a que no hemos obtenido la verdad y no podemos asegurar que todos nuestros puntos de vista sean los correctos y lo que hacemos es beneficioso para la iglesia y el pueblo elegido de Dios, sino que nuestra naturaleza siempre es arrogante y todos buscamos presumir, “sacar a la luz” nuestras propias aptitudes para que Dios las vea. Por lo tanto, sólo podemos protegernos obrando fielmente de acuerdo con los arreglos de la obra.

¡Oh Dios! Gracias por revelar mi naturaleza arrogante y engreída. De este día en adelante, ciertamente tomaré esto como una advertencia y dedicaré más esfuerzo a conocer mi propia naturaleza. Trabajaré estrictamente de acuerdo con los arreglos de la obra. Seré verdaderamente una persona en posesión de la razón, que cumple los principios y tiene un corazón reverente para Ti.

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