Cuando el Señor Jesús fue crucificado dijo: “Consumado es”, lo que muestra que la obra de salvación de Dios para la humanidad estaba completa. ¿Cómo podéis decir entonces que Dios ha hecho una etapa más de la obra para juzgar, purificar y salvar a la humanidad?

La respuesta de la palabra de Dios:

Cuando Jesús vino, también llevó a cabo parte de la obra de Dios, y pronunció algunas palabras; ¿pero cuál fue la obra principal que realizó? La obra de la crucifixión. Se hizo igual a la carne pecaminosa para completar la obra de la crucifixión y redimir a toda la humanidad, y por el pecado de toda la humanidad Él sirvió como ofrenda por el pecado. Esta es la obra principal que realizó.

de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne

Aunque el hombre ha sido redimido y se le han perdonado sus pecados, sólo se considera que Dios no recuerda sus transgresiones y no lo trata de acuerdo con estas. Sin embargo, cuando el hombre vive en la carne y no ha sido liberado del pecado, sólo puede continuar pecando, revelando interminablemente el carácter satánico corrupto. Esta es la vida que el hombre lleva, un ciclo sin fin de pecado y perdón. La mayoría de los hombres pecan durante el día y confiesan por la noche. Así, aunque la ofrenda por el pecado siempre sea efectiva para ellos, no podría salvarlos del pecado. Sólo se ha completado la mitad de la obra de salvación […].

de ‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los pecados del hombre fueron perdonados gracias a la obra de la crucifixión de Dios, pero el hombre siguió viviendo en el viejo carácter satánico y corrupto. Así pues, el hombre debe ser completamente salvo de este carácter satánico corrupto para que la naturaleza pecadora del hombre sea del todo desechada y no se desarrolle más, permitiendo así que el carácter del hombre cambie. Esto requiere que el hombre entienda la senda del crecimiento en la vida, el camino de la vida, y el camino del cambio de su carácter. También necesita que el hombre actúe de acuerdo con esa senda, de forma que su carácter pueda ser cambiado gradualmente y él pueda vivir bajo el brillo de la luz y que pueda hacer todas las cosas de acuerdo con la voluntad de Dios, desechar el carácter satánico corrupto, y liberarse de la influencia satánica de las tinieblas, aflorando de este modo totalmente del pecado. Sólo entonces recibirá el hombre la salvación completa. Cuando Jesús estaba haciendo Su obra, el conocimiento que el hombre tenía de Él seguía siendo vago y poco claro. Siempre creyó que Él era el hijo de David y proclamó que era un gran profeta y el Señor benevolente que redimía los pecados del hombre. Algunos, basándose en la fe, se curaron simplemente tocando el borde de Sus vestiduras; los ciegos podían ver e incluso los muertos ser restaurados a la vida. Sin embargo, el hombre no podía descubrir el carácter satánico corrupto profundamente arraigado en él ni sabía cómo desecharlo. El hombre recibió mucha gracia, como la paz y la felicidad de la carne, la bendición de toda la familia sobre la fe de uno, la curación de las enfermedades, etc. El resto era las buenas obras del hombre y su apariencia piadosa; si este podía vivir en base a eso, se le consideraba un buen creyente. Sólo tales creyentes podrían entrar en el cielo tras la muerte, lo que significa que fueron salvos. Pero durante su vida, no entendieron en absoluto el camino de la vida. Simplemente cometían pecados y después confesaban, en un ciclo continuo sin camino alguno hacia un carácter cambiado; así era la condición del hombre en la Era de la Gracia. ¿Ha recibido el hombre la salvación completa? ¡No! Por tanto, después de completarse esta etapa, aún queda la obra de juicio y castigo. Esta etapa hace al hombre puro por medio de la palabra al darle una senda que seguir. La misma no sería fructífera ni tendría sentido si continuase con la expulsión de demonios, porque la naturaleza pecaminosa del hombre no sería abandonada y el hombre sólo se detendría tras el perdón de los pecados. A través de la ofrenda por el pecado, estos se le han perdonado al hombre, porque la obra de la crucifixión ya ha llegado a su fin y Dios ha vencido a Satanás. Pero el carácter corrupto del hombre sigue en él y este todavía puede pecar y resistir a Dios; Dios no ha ganado a la humanidad. Esa es la razón por la que en esta etapa de la obra Dios usa la palabra para revelar el carácter corrupto del hombre y pide a este que practique de acuerdo con el camino adecuado. Esta etapa es más significativa que la anterior y también más fructífera, porque, ahora, la palabra es la que provee directamente la vida del hombre, y permite que su carácter sea completamente renovado; es una etapa de obra más concienzuda. Así pues, la encarnación en los últimos días ha completado el sentido de la encarnación de Dios y ha terminado por completo el plan de gestión de Dios para la salvación del hombre.

de ‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás. Y así, después de que los pecados del hombre fueron perdonados, Dios volvió a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio, que llevó al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida.

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la obra de la salvación del hombre se han llevado a cabo tres etapas, que es como decir que la batalla con Satanás se ha dividido en tres fases, antes de la derrota absoluta de este. Con todo, la verdad interna de toda la obra de la batalla con Satanás es que sus efectos se logran concediéndole gracia al hombre y convirtiéndose en una ofrenda por el pecado del hombre, perdonando sus pecados, conquistándole y haciéndole perfecto. En realidad, la batalla con Satanás no significa tomar las armas contra él, sino la salvación del hombre, su forma de vivir y el cambio de su carácter para poder llevar testimonio de Dios. Así es como se derrota a Satanás, mediante la transformación del carácter corrupto del hombre. Una vez vencido, es decir, cuando el hombre haya sido completamente salvo, entonces el avergonzado Satanás será atado por completo y, de ese modo, el hombre habrá sido totalmente salvo. Así, la esencia de la salvación del hombre es la batalla con Satanás, y esta guerra se refleja principalmente en dicha salvación. La etapa de los últimos días en las que el hombre tiene que ser conquistado es la última fase de la batalla con Satanás, y también la obra de la completa salvación del hombre del dominio de este. El significado interior de la conquista del hombre es el regreso de la encarnación de Satanás, el hombre corrompido por él, al Creador tras su conquista por medio de la cual renegará de Satanás y volverá por completo a Dios. De este modo, el ser humano habrá sido completamente salvo. Así, la obra de la conquista es la última en la batalla contra Satanás y la fase final de la gestión de Dios por el bien de la derrota de Satanás. Sin esta obra, la plena salvación del hombre sería imposible en última instancia, también sería imposible la derrota total de Satanás y la humanidad no sería nunca capaz de entrar en el maravilloso destino, o liberarse de la influencia de Satanás.

de ‘Restaurar la vida adecuada del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”

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Canción cristiana | Dios está buscando tu corazón y tu espíritu

Canción cristiana | Dios está buscando tu corazón y tu espíritu

I
La humanidad que abandonó la vida que suministra el Todopoderoso
no sabe por qué existir y, sin embargo, teme a la muerte.
Sin apoyo, sin ayuda,
y, aun así, la humanidad se niega a cerrar los ojos, desafiándolo todo,
arrastra una existencia innoble en este mundo,
en cuerpos sin conciencia de alma.
Tú vives sin esperanza. Él también vive sin propósito.
Sólo existe el Santo de la leyenda,
sólo existe el Santo de la leyenda,
que vendrá a salvar a los que gimen de sufrimiento
y anhelan con desesperación Su llegada.
En la gente que no tiene la conciencia,
no se puede realizar hasta ahora esta creencia.
Sin embargo, la gente no lo deja de anhelar.
II
El Todopoderoso muestra misericordia con los que sufren profundamente.
Y al mismo tiempo, está harto de aquellos que son inconscientes,
porque Él tiene que esperar,
tiene que esperar demasiado la respuesta de la humanidad.
Él quiere buscar tu espíritu y corazón.
Alimento y agua, Él te quiere ofrecer.
Él te quiere despertar para que no tengas jamás hambre o sed.
Y cuando estés cansado,
y cuando empieces a sentir la desolación, la desolación del mundo,
perplejo no estés, no llores más.
El Velador te recibirá, Dios Todopoderoso siempre te acogerá.
III
Él velando a tu lado está y esperando a que quieras regresar.
Esperando ese día en que todo vuelvas a recordar,
y que seas consciente de que vienes de Dios,
consciente de que vienes de Dios.
De algún modo, una vez, perdiste la senda,
y caíste inconsciente al borde del camino,
sin saber que tenías a “padre” ahí.
Luego te das cuenta de que Él ha estado ahí, velando por ti.
Tu regreso, el Todopoderoso no ha dejado de anhelar, de anhelar.
IV
Ha estado esperando, anhelando amargamente,
esperando una respuesta, pero sin contestación.
Su cuidado incalculable,
va hacia el corazón y al espíritu de la humanidad.
Su cuidado tal vez dure para siempre,
o puede que haya llegado a su fin.
Pero debes saber dónde están tu alma y corazón.
¿Dónde están?
Pero debes saber dónde están tu alma y corazón.
¿Dónde están?

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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¿por qué decís que no todas las palabras de la Biblia son palabra de Dios?

En la Biblia, Pablo afirma: “Toda Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16). Todas las palabras de la Biblia son, por tanto, palabra de Dios. Entonces, ¿por qué decís que no todas las palabras de la Biblia son palabra de Dios?

Las palabras relevantes de Dios:

No todo en la Biblia es un registro de las palabras habladas personalmente por Dios. La Biblia simplemente documenta las dos etapas anteriores de la obra de Dios, de las cuales una parte es un registro de la predicción de los profetas, y otra las experiencias y el conocimiento escritos por personas usadas por Dios a lo largo de los tiempos. Las experiencias humanas están contaminadas con opiniones y conocimiento humanos, y esto es algo inevitable. En muchos de los libros de la Biblia hay nociones humanas, prejuicios humanos y el entendimiento absurdo de los humanos. Por supuesto, la mayoría de las palabras son el resultado de la ilustración y la iluminación del Espíritu Santo, y son las comprensiones correctas, pero sigue sin poderse decir que sean expresiones de la verdad totalmente precisas. Sus opiniones sobre ciertas cosas no son nada más que conocimiento derivado de la experiencia personal, o el esclarecimiento del Espíritu Santo. Dios instruyó personalmente la predicción de los profetas: las profecías de la gente como Isaías, Daniel, Esdras, Jeremías y Ezequiel vinieron de la instrucción directa del Espíritu Santo; estas personas eran profetas, habían recibido el Espíritu de profecía, y eran todos profetas del Antiguo Testamento. Durante la Era de la Ley, estas personas, que habían recibido las inspiraciones de Jehová, hablaron muchas profecías, que fueron instruidas directamente por Jehová.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Durante la Era de la Ley del Antiguo Testamento, el gran número de profetas levantados por Jehová profetizó en Su nombre, dio instrucciones a diversas tribus y naciones, y predijo la obra que Jehová haría. Este había dado el Espíritu de profecía a todas estas personas que había levantado: eran capaces de ver Sus visiones, de oír Su voz; por tanto, estaban inspiradas por Él y escribían profecía. La obra que hacían era la expresión de la voz de Jehová, la expresión de Su profecía, y la obra de Jehová en ese momento era simplemente guiar a las personas usando el Espíritu; Él no se hizo carne, y las personas no veían Su rostro. Por tanto, levantó muchos profetas para hacer Su obra, y les dio oráculos que transmitieron a cada tribu y clan de Israel. Su trabajo era hablar profecía, y algunos escribieron las instrucciones de Jehová para mostrarlas a otros. Él levantó a estas personas para hablar profecía, predecir la obra del futuro o la que aún debía hacerse durante ese tiempo, de forma que las personas pudieran ver las maravillas y la sabiduría de Jehová. Estos libros de profecía eran bastante diferentes de los demás libros de la Biblia; eran palabras habladas o escritas por aquellos a los que se había dado el Espíritu de profecía; por aquellos que habían obtenido de Jehová las visiones o la voz. Aparte de los libros de profecía, todo lo demás en el Antiguo Testamento está compuesto por registros hechos por personas después de que Jehová hubiera terminado Su obra. Estos libros no pueden reemplazar a la predicción hablada por los profetas levantados por Jehová, del mismo modo que Génesis y Éxodo no pueden compararse con el libro de Isaías ni el de Daniel. Las profecías se hablaron antes de que la obra se hubiera llevado a cabo; los otros libros, entretanto, se escribieron después de que la obra hubiera terminado, lo cual era lo que las personas eran capaces de hacer. […] De esta forma, lo que se registra en el Antiguo Testamento de la Biblia es puramente la obra de Dios en Israel en ese momento. Las palabras habladas por los profetas, por Isaías, Daniel, Jeremías y Ezequiel… sus palabras predicen Su otra obra sobre la tierra, la obra de Jehová Dios mismo. Todo esto venía de Dios, era la obra del Espíritu Santo, y aparte de estos libros de los profetas, todo lo demás es un relato de las experiencias de la obra de Jehová por parte de las personas en ese momento.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne

Hoy, las personas creen que la Biblia es Dios, y que Él es la Biblia. Así, también creen que todas las palabras de la Biblia fueron las únicas palabras habladas por Dios, y que Él las pronunció todas. Los que creen en Dios piensan incluso que, aunque los sesenta y seis libros del Antiguo y del Nuevo Testamento fueron escritos por personas, fueron todos inspirados por Dios, y un registro de las declaraciones del Espíritu Santo. Esta es la comprensión errónea del hombre, y no es completamente acorde con los hechos. En realidad, aparte de los libros de profecía, la mayor parte del Antiguo Testamento es un relato histórico. Algunas de las epístolas del Nuevo Testamento provienen de las experiencias de las personas, y otras del esclarecimiento del Espíritu Santo; las epístolas paulinas, por ejemplo, surgieron de la obra de un hombre, fueron el resultado del esclarecimiento del Espíritu Santo, y se escribieron para las iglesias, y fueron palabras de exhortación y aliento para los hermanos y hermanas de las mismas. No fueron palabras habladas por el Espíritu Santo; Pablo no podía hablar en nombre del Espíritu Santo, ni era profeta, y mucho menos veía las visiones como Juan. Sus epístolas se escribieron para las iglesias de Éfeso, Filadelfia, Galacia, y otras. Por tanto, las epístolas paulinas del Nuevo Testamento son epístolas que Pablo escribió para las iglesias, y no son inspiraciones del Espíritu Santo ni Sus declaraciones directas. Son simplemente palabras de exhortación, alivio y aliento que escribió para las iglesias durante el transcurso de su obra. Así, también, son un registro de gran parte de la obra de Pablo en esa época. Se escribieron para todos los hermanos y hermanas en el Señor, para que los hermanos y hermanas de las iglesias de esa época siguieran su consejo y vivieran de acuerdo con el camino de arrepentimiento del Señor Jesús. De ninguna manera dijo Pablo que, en las iglesias de esa época o las del futuro, todos deben comer y beber las cosas que él escribió, ni que sus palabras venían todas de Dios. De acuerdo con las circunstancias de la iglesia en esa época, él simplemente tenía comunión con los hermanos y las hermanas, los exhortaba, e inspiraba fe en ellos, y simplemente predicaba, o recordaba a las personas y las exhortaba. Sus palabras estaban basadas en su propia carga, y apoyaba a las personas por medio de ellas. Él hizo la obra de un apóstol de las iglesias de esa época, era un obrero usado por el Señor Jesús, y por tanto se habría responsabilizado de las iglesias, y tuvo que llevar a cabo la obra de las mismas, tuvo que aprender acerca de las condiciones de los hermanos y las hermanas; por ello, escribió epístolas para todos ellos en el Señor. Todo lo edificante y positivo para las personas que habló fue correcto, pero no representaba las declaraciones del Espíritu Santo ni podía representar a Dios. ¡Es un entendimiento atroz y una blasfemia tremenda que las personas traten los relatos de las experiencias de un hombre y las epístolas de un hombre como las palabras habladas por el Espíritu Santo a las iglesias! Eso es particularmente cierto cuando se trata de las epístolas que Pablo escribió para las iglesias, porque estas se escribieron para los hermanos y hermanas, según las circunstancias y la situación de cada iglesia en esa época. Su fin era exhortar a los hermanos y hermanas en el Señor, de forma que pudieran recibir la gracia del Señor Jesús. Sus epístolas tenían el fin de animar a los hermanos y hermanas de esa época a actuar. Puede decirse que esta era su propia carga, y también la que el Espíritu Santo le dio; después de todo, fue un apóstol que dirigió a las iglesias de esa época, que escribió epístolas para las iglesias y las exhortó; esta era su responsabilidad. Su identidad fue simplemente la de un apóstol obrero, y fue simplemente un apóstol enviado por Dios; no fue un profeta ni un adivino. Para él, su propia obra y las vidas de los hermanos y hermanas eran de la mayor importancia. Por tanto, no podía hablar en nombre del Espíritu Santo. Sus palabras no eran las palabras del Espíritu Santo, y mucho menos podría decirse que fueran las de Dios, porque Pablo no era nada más que una criatura de Dios y, sin duda, no era Su encarnación. Su identidad no era la misma que la de Jesús. Las palabras de Jesús fueron las del Espíritu Santo, las de Dios, porque Su identidad era la de Cristo, el Hijo de Dios. ¿Cómo podía ser Pablo Su igual? Si las personas consideran las epístolas o las palabras similares a las de Pablo como declaraciones del Espíritu Santo, y las adoran como a Dios, sólo puede decirse que no discriminan correctamente. Dicho de forma más seria, ¿no es esto simplemente blasfemia? ¿Cómo podría un hombre hablar en nombre de Dios? ¿Y cómo podrían las personas postrarse ante los relatos de sus epístolas y las palabras que habló como si fueran un libro santo o un libro celestial? ¿Podría el hombre pronunciar informalmente las palabras de Dios? ¿Cómo podría un hombre hablar en nombre de Dios? Por tanto, ¿qué dices? ¿Podrían las epístolas escritas para las iglesias no estar contaminadas con sus propias ideas? ¿Cómo no iban a estar contaminadas con ideas humanas? Él escribió epístolas para las iglesias, basándose en sus experiencias personales y su propio conocimiento. Por ejemplo, Pablo escribió una epístola a las iglesias gálatas, que contenía una determinada opinión, y Pedro escribió otra con otro punto de vista. ¿Cuál de ellas vino del Espíritu Santo? Nadie lo puede decir con seguridad. Así pues, sólo puede decirse que ambos llevaban una carga para las iglesias, pero sus cartas representan su estatura, su provisión y apoyo para los hermanos y las hermanas, su carga hacia las iglesias, y sólo representan obra humana, no eran totalmente del Espíritu Santo. Si dices que sus epístolas son las palabras del Espíritu Santo, entonces eres absurdo, ¡y estás cometiendo blasfemia! Las epístolas paulinas y las otras epístolas del Nuevo Testamento equivalen a las biografías de figuras espirituales más recientes: Están a la par de los libros de Watchman Nee o las experiencias de Lawrence, y así por el estilo. Es simplemente que los libros de figuras espirituales recientes no están recopilados en el Nuevo Testamento, pero la esencia de estas personas era la misma: fueron personas usadas por el Espíritu Santo durante cierto período, y no podían representar directamente a Dios.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

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Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Después de comprender la verdad de distinguir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos, ya no subo la guardia ciegamente

Por Xiangwang, Malasia

Desde pequeña he seguido a mi madre —una diaconisa de la Iglesia y maestra de escuela dominical— en la creencia en el Señor. Asistía con frecuencia a las reuniones y leía la Biblia con ella y, conforme fui creciendo, pasé del grupo de los niños al de los adolescentes.

El pastor responsable de impartir sermones al grupo de adolescentes era doctor en teología. A menudo nos decía que ser pastor no era fácil y que, sin la inspiración del Espíritu Santo, era muy difícil perseverar en la obra de pastoreo. Por tal motivo lo idolatrábamos y creíamos que era alguien en quien Dios se deleitaba y que recibía la inspiración del Espíritu Santo. Cuando nos predicaba, frecuentemente echaba mano de dos versículos de la Biblia: “Entonces, si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o: ‘Mirad, allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y prodigios a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos” (Marcos 13:21-22). Nos decía que habría muchos falsos cristos que aparecerían en los últimos días y nos exhortaba a que siempre tuviéramos cuidado y a que no simplemente fuéramos y escucháramos otros sermones ocasionalmente. Especialmente a quienes todavía no contábamos con bases sólidas en lo referente a la Biblia y a aquellos cuya estatura era muy pequeña, nos decía que era mejor que no escucháramos, leyéramos ni estudiáramos ningún sermón que predicara alguna persona de otra denominación, con el fin de evitar que fuéramos engañados.

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Música cristiana de alabanza | Presten atención al destino de la humanidad

Música cristiana de alabanza | Presten atención al destino de la humanidad

I
Dios apremia a la gente de toda etnia, de toda nación e industria,
a escuchar la voz de Dios y Su obra ver;
a atender el destino de la humanidad,
a hacer a Dios el más santo y honorable,
supremo y único objeto de adoración;
a permitir a toda la humanidad vivir bajo la bendición de Dios,
como los descendientes de Abraham vivieron el compromiso de Jehová,
como las criaturas de Dios Eva y Adán vivieron en el jardín del Edén.
II
La obra de Dios, ola que crece con poder;
nada lo detiene a Él o a Sus pies.
Solo escuchando Su palabra y buscándolo,
se recibe Su promesa y se siguen Sus pasos.
Los demás encararán el exterminio
y obtendrán el merecido castigo.
Dios apremia a la gente de toda etnia, de toda nación e industria,
a escuchar la voz de Dios y Su obra ver;
a atender el destino de la humanidad,
a atender el destino de la humanidad.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Escuchar más: Músicas cristianas

Devocional cristiano de hoy – ¿Qué es el verdadero arrebatamiento exactamente?

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Devocional cristiano de hoy – ¿Qué es el verdadero arrebatamiento exactamente?

Muchos hermanos y hermanas están esperando ansiosamente que el Señor regrese a arrebatarlos al aire para reunirse con Él, pero la Escritura dice: “He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos” (Apocalipsis 21:3), y “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6:10). La Escritura dice claramente que el reino de Dios descenderá entre los hombres, entonces, ¿cómo se cumple el arrebatamiento que anhelamos? ¿Cuál es el verdadero significado del arrebatamiento?

Dios dice: “‘Ser arrebatado’ no es ser tomado de un lugar bajo para ser colocado en un lugar alto, como las personas imaginan. Esto es un tremendo error. Ser arrebatado se refiere a Mi predeterminación y Mi selección. Va dirigido a todos los que Yo he predestinado y escogido. Todos los que han ganado el estatus de hijos primogénitos, el estatus de Mis hijos o de Mi pueblo, son personas que han sido arrebatadas. Esto es sumamente incompatible con las nociones de las personas. Todas las que tengan participación en Mi casa en el futuro son personas que han sido arrebatadas delante de Mí. Esto es absolutamente cierto, nunca cambia y nadie lo puede refutar. Este es el contraataque contra Satanás. Todo aquel a quien Yo predestiné será arrebatado delante de Mí”.

De “La Palabra manifestada en carne

De la Palabra de Dios, se ve que el verdadero arrebatamiento no se refiere a ser elevado de la tierra a los cielos, sino que a las personas que Dios predestinaron a salvar antes de todos los siglos pueden seguir Sus huellas, venir ante Él y aceptar Su nueva obra en los últimos días. Como Pedro, Juan, Mateo, etc, en ese momento vivían bajo de las leyes, pero después de escuchar las palabras del Señor Jesús, decidieron seguir a Él, ellos fueron arrebatados ante Dios. De manera similar, el Señor nos prometió que vendría en los últimos días: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17). De esto, se puede ver que el Señor Jesús hablará Sus palabras y hará la obra del juicio en los últimos días cuando Él regrese, solo aquellos que las aceptan son arrebatados realmente ante Dios.

Aprender más: ¿Qué es un devocional?

Hermanos y hermanas, podéis escribir vuestras opiniones por el área de comentarios o enviar vuestros mensajes por Messenger, también podéis explorar y comunicaros con nosotros por WhatsApp.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

¿Cómo se cumplen las profecías bíblicas de la segunda venida de Cristo?

Hermanos y hermanas, después de que nuestro Señor Jesús había resucitado y subido al cielo, todos los que creemos en el Señor anhelamos que pronto regrese para hacer realidad nuestros muchos años de deseos, y para que podamos recibir Su promesa y disfrutar de Sus bendiciones. Especialmente en los últimos días, nuestro deseo de ver el regreso del Señor es aún más urgente. Las profecías del regreso del Señor Jesús básicamente ya han sido cumplidas ahora, y todos hemos visto o ya hemos oído hablar de los frecuentes sucesos de todo tipo de desastres en todas las naciones del mundo. Además, no tienen precedentes históricos, y hay desastres en todas partes, como inundaciones, sequías, terremotos, plagas y guerras. El estado del mundo también está en crisis, y hay guerras frecuentes y ataques terroristas. Además, los sermones de pastores y ancianos en la iglesia no son más que discursos obsoletos sin ninguna luz nueva. Muchos creyentes escuchan estos sermones y no sienten gozo, y la desolación toma el lugar de su fe y amor. ¿No es esta precisamente la situación en la que se ha de cumplir la profecía del Señor Jesús? El Señor Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas” (Marcos 13:28-29). Todos sabemos que este pasaje de las Escrituras se refiere al resurgimiento de Israel. Israel resurgió hace varias décadas, la higuera ha dado hojas tiernas, y las profecías del regreso del Señor Jesús básicamente ya se han cumplido. Hermanos y hermanas, ya que estas profecías básicamente ya se han cumplido, ¿por qué entonces no hemos visto al Señor Jesús descender sobre una nube blanca? ¿Podría ser que ha olvidado la promesa que hizo hace dos mil años? Seguramente no, porque Dios es fiel y Sus palabras son fieles y de confianza; cuando pronuncia una palabra, entonces necesariamente se cumplirá de acuerdo con Sus planes y con la promesa que le hizo al hombre. Así como está registrado en la Biblia: “Porque dentro de muy poco tiempo, el que ha de venir vendrá y no tardará” (Hebreos 10:37). De hecho, el Señor Jesús hace mucho tiempo se encarnó y descendió en secreto entre nosotros de acuerdo con Su promesa, y ahora realiza una nueva obra. Pero algunos hermanos y hermanas creen que está claramente registrado en la Biblia: “[…] vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11). Creen que, debido a que el Señor Jesús resucitó y ascendió al cielo sobre una nube blanca, por lo tanto, cuando regrese, ciertamente descenderá sobre una nube blanca en el cielo y todos podrán verlo. ¿Y así se preguntan cómo se puede decir que el Señor ya se ha hecho carne y ha descendido en secreto? Y si ese es el caso, preguntan, entonces, ¿cómo se cumplirá la profecía de que el Señor descenderá sobre una nube blanca? Ahora vamos a compartir sobre este tema.

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Acerca de la práctica de la oración

Vosotros no le dais importancia a la oración en vuestra vida diaria. El hombre descuida el tema de la oración. Las oraciones solían ser superficiales, con el hombre simplemente haciéndolo mecánicamente. Ningún hombre nunca ha ofrecido completamente su corazón ante Dios ni se ha comprometido en la verdadera oración con Dios. El hombre oraba a Dios solo cuando surgían problemas. Durante todo este tiempo, ¿alguna vez has orado verdaderamente a Dios? ¿Alguna vez has derramado lágrimas de dolor delante de Dios? ¿Alguna vez has llegado a conocerte delante de Dios? ¿Alguna vez has tenido una oración íntima con Dios? La oración se logra por la práctica. Si por lo general no oras en casa, entonces no vas a tener manera de orar en la iglesia, y si por lo general no oras en las pequeñas reuniones, entonces no vas a ser capaz de orar en las grandes. Si normalmente no te acercas a Dios ni meditas Sus palabras, entonces no vas a tener nada que decir cuando sea hora de orar, e incluso si oras, solo estarás orando de boca para afuera; no será una oración verdadera.

¿Qué es la verdadera oración? Es decirle a Dios lo que hay en tu corazón, tener comunión con Dios al comprender Su voluntad, comunicarse con Dios a través de Sus palabras, sentirte especialmente cerca de Dios, sentir que Él está delante de ti y creer que tienes algo que decirle. Sientes que tu corazón está lleno de luz y lo encantador que es Dios. Te sientes especialmente inspirado y escucharte les da satisfacción a tus hermanos y hermanas. Sentirán que las palabras que hablas son las que están dentro de sus corazones, las que quieren pronunciar, como si tus palabras sustituyeran a las suyas. Esta es la verdadera oración. Después de que hayas orado verdaderamente, tu corazón estará en paz y conocerá la satisfacción. La fuerza para amar a Dios puede surgir y sentirás que no hay nada con más valor o significado en la vida que amar a Dios. Todo esto prueba que tus oraciones han sido efectivas. ¿Alguna vez has orado de esta manera?

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¿Qué recompensa se les concede a las vírgenes prudentes? ¿Sucumbirán las vírgenes insensatas al desastre?

Las palabras relevantes de Dios:

“Seguir la obra del Espíritu Santo” quiere decir entender la voluntad de Dios hoy, poder actuar de acuerdo con los requisitos actuales de Dios, poder obedecer y seguir al Dios de hoy, y entrar de acuerdo con las nuevas declaraciones de Dios. Sólo alguien así sigue la obra del Espíritu Santo y está en la corriente del Espíritu Santo. Tales personas no sólo pueden recibir la alabanza de Dios y pueden ver a Dios, sino que también pueden conocer el carácter de Dios en Su última obra y, por Su última obra, pueden conocer las concepciones del hombre y su desobediencia y la naturaleza y esencia del hombre; además, pueden poco a poco lograr cambios en su carácter durante su servicio. Sólo personas como estas son las que pueden ganar a Dios y las que genuinamente han encontrado el camino verdadero. A los que la obra del Espíritu Santo elimina son personas que no son capaces de seguir la última obra de Dios y que se rebelan contra la última obra de Dios. Que esa gente abiertamente se oponga a Dios se debe a que Dios ha hecho una nueva obra y a que la imagen de Dios no es la misma a la que tiene en sus concepciones, como resultado de esto abiertamente se opone a Dios y pronuncia una sentencia contra Él, lo que la lleva a que Dios la aborrezca y la rechace. Tener el conocimiento de la última obra de Dios no es una tarea fácil, pero si la gente puede, de manera intencional, obedecer la obra de Dios y puede buscar la obra de Dios, entonces tendrá la oportunidad de ver a Dios y tendrá la oportunidad de obtener la nueva guía del Espíritu Santo. Los que de manera intencional se oponen a la obra de Dios no pueden recibir la iluminación del Espíritu Santo o la guía de Dios; por lo tanto, que la gente pueda o no recibir la última obra de Dios depende de la gracia de Dios, depende de su búsqueda y depende de sus intenciones.

Todos los que pueden obedecer las declaraciones actuales del Espíritu Santo son benditos. No importa cómo solían ser o cómo el Espíritu Santo solía obrar en ellos, los que han obtenido la última obra son los más bendecidos y los que no pueden seguir la última obra hoy son eliminados. Dios quiere a los que son capaces de aceptar la nueva luz y Él quiere a los que aceptan y conocen Su última obra. ¿Por qué se dice que debéis ser una virgen casta? Una virgen casta puede buscar la obra del Espíritu Santo y entender las cosas nuevas y, además, puede desechar las antiguas concepciones y obedecer la obra de Dios hoy. Este grupo de personas que aceptan la nueva obra de la actualidad, Dios las predestinó antes de todos los siglos y son las más benditas de las personas. Vosotros oís la voz de Dios directamente y contempláis la aparición de Dios y así, en todo el cielo y la tierra y a lo largo de las eras, nadie ha sido más bendecido que vosotros, este grupo de personas.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando hayas experimentado cada etapa de la obra del Dios encarnado en la Era del Reino, sentirás que las esperanzas de muchos años se han realizado finalmente. Sentirás que sólo ahora has visto realmente a Dios cara a cara; sólo ahora has mirado Su rostro, oído Sus declaraciones personales, apreciado la sabiduría de Su obra, y sentido realmente cuán real y todopoderoso es Él. Sentirás que has obtenido muchas cosas que las personas de tiempos pasados nunca han visto o poseído. En esta ocasión, sabrás claramente qué es creer en Dios, y qué es ser conforme a Su corazón. Por supuesto, si te aferras a los puntos de vista del pasado, y rechazas o niegas la realidad de la segunda encarnación de Dios, entonces te quedarás con las manos vacías y no obtendrás nada, y en última instancia serás culpable de oponerte a Dios. Los que obedecen la verdad y se someten a la obra de Dios vendrán bajo el nombre del segundo Dios encarnado, el Todopoderoso. Serán capaces de aceptar la dirección personal de Dios, y adquirirán más verdad y más elevada, y recibirán la vida humana real. Contemplarán la visión que las personas del pasado nunca han visto: “Y me volví para ver la voz que me hablaba. Y cuando había volteado, vi siete candelabros dorados. Y en medio de ellos había uno como el Hijo del hombre, vestido con ropa hasta los pies y ceñido por encima del pecho con una faja dorada. Su cabeza y Su cabello eran blancos como la lana, tan blancos como la nieve; y Sus ojos eran como flamas de fuego; y Sus pies como bronce fino, como si se estuvieran quemando en una estufa; y Su voz como el sonido de muchas aguas. Tenía en Su mano derecha siete estrellas; y de Su boca salía una espada afilada de dos lados; y Su semblante era como el sol cuando resplandece en su fuerza” (Apocalipsis 1:12-16).* Esta visión es la expresión de todo el carácter de Dios, y tal expresión del mismo lo es también de la obra de Dios cuando se hace carne esta vez. En los torrentes de castigos y juicios, el Hijo del hombre expresa Su carácter inherente hablando palabras, permitiendo que todos aquellos que acepten Su castigo y juicio vean el verdadero rostro del Hijo del hombre, un rostro que es un fiel retrato del rostro del Hijo del hombre visto por Juan. (Por supuesto, todo esto será invisible para aquellos que no acepten la obra de Dios en la Era del Reino). El verdadero rostro de Dios no puede articularse plenamente usando las palabras del hombre, y por tanto Dios usa la expresión de Su carácter inherente para mostrar Su verdadero rostro al hombre. Es decir, todos los que han experimentado el carácter inherente del Hijo del hombre han visto Su verdadero rostro, porque Dios es demasiado grande y no puede articularse usando las palabras del hombre. Una vez que este haya experimentado cada paso de la obra de Dios en la Era del Reino, sabrá el verdadero sentido de las palabras de Juan cuando hablaba del Hijo del hombre entre los candeleros: “Su cabeza y Su cabello eran blancos como la lana, tan blancos como la nieve; y Sus ojos eran como flamas de fuego; y Sus pies como bronce fino, como si se estuvieran quemando en una estufa; y Su voz como el sonido de muchas aguas. Tenía en Su mano derecha siete estrellas; y de Su boca salía una espada afilada de dos lados; y Su semblante era como el sol cuando resplandece en su fuerza”.* En ese momento, sabrás sin duda que esta carne ordinaria que ha hablado tantas palabras es realmente el segundo Dios encarnado. Y sentirás realmente cuán bendecido eres, y te sentirás el más afortunado. ¿No deseas a aceptar esta bendición?

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Os digo, aquellos que creen en Dios por las señales son sin duda la categoría que sufrirá la destrucción. Los que son incapaces de aceptar las palabras de Jesús, que ha vuelto a la carne, son sin duda la progenie del infierno, los descendientes del arcángel, la categoría que será sometida a la destrucción eterna. Muchas personas pueden no preocuparse por lo que digo, pero aun así quiero decirle a cada uno de estos llamados santos que siguen a Jesús que, cuando lo veáis descendiendo del cielo sobre una nube blanca con vuestros propios ojos, esta será la aparición pública del Sol de justicia. Quizás será un momento de gran entusiasmo para ti, pero deberías saber que el momento en el que veas a Jesús descender del cielo será también el momento en el que irás al infierno a ser castigado. Ese momento anunciará el final del plan de gestión de Dios, y será cuando Él recompense a los buenos y castigue a los malos. Porque Su juicio habrá terminado antes de que el hombre vea señales, cuando sólo exista la expresión de la verdad. Aquellos que acepten la verdad y no busquen señales, y por tanto hayan sido purificados, habrán regresado ante el trono de Dios y entrado en el abrazo del Creador. Sólo aquellos que persisten en la creencia de que “El Jesús que no cabalgue sobre una nube blanca es un falso Cristo” se verán sometidos al castigo eterno, porque sólo creen en el Jesús que exhibe señales, pero no reconocen al Jesús que proclama un juicio severo y manifiesta el camino verdadero de la vida. Y por tanto, sólo puede ser que Jesús trate con ellos cuando Él vuelva abiertamente sobre una nube blanca. Son demasiado tozudos, confían demasiado en sí mismos, son demasiado arrogantes. ¿Cómo puede recompensar Jesús a semejantes degenerados?

de ‘En el momento que contemples el cuerpo espiritual de Jesús, Dios ya habrá vuelto a crear el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. Su obra es en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a quemarte por la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios. Porque este Cristo es Él mismo la expresión del Espíritu Santo, la expresión de Dios, Aquel a quien Dios le ha confiado hacer Su obra en la tierra. Y por eso digo que si no puedes aceptar todo lo que el Cristo de los últimos días hace, entonces blasfemas contra el Espíritu Santo. La retribución que deben sufrir los que blasfeman contra el Espíritu Santo es obvia para todos. También te digo que si te opones al Cristo de los últimos días y lo niegas, entonces no hay nadie que pueda soportar las consecuencias en tu lugar. Además, a partir de este día no tendrás otra oportunidad para obtener la aprobación de Dios; incluso si tratas de redimirte tú mismo, nunca más volverás a contemplar el rostro de Dios. Porque al que tú te opones no es a un hombre, lo que niegas no es algún ser diminuto, sino a Cristo. ¿Eres consciente de estas consecuencias? No has cometido un pequeño error, sino que has cometido un crimen atroz.

de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

En los últimos días, Dios se encarna y desciende en secreto entre los hombres para expresar las palabras, llevando a cabo la obra del juicio empezando por la casa de Dios, purificando y perfeccionando a todos los que escuchan Su voz y regresan ante Su trono y formando un grupo de vencedores. Entonces Dios envía el gran desastre refinando y castigando a los que no aceptan el juicio de Dios de los últimos días. Después, Dios descenderá con las nubes para aparecer públicamente ante todos los hombres. Entonces, se cumplirá del todo la profecía de Apocalipsis 1:7: “He aqui, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El”. Cuando el Señor descienda con las nubes, ¿aún será visible para aquellos que lo laceraron? ¿Y quiénes son los que lo laceraron? Algunos dicen que son los que clavaron al Señor Jesús en la cruz. ¿Es realmente así? ¿Acaso los que crucificaron al Señor Jesús no fueron maldecidos y destruidos por Dios hace mucho tiempo? En realidad, aquellos que lo laceraron son quienes, durante el periodo en el que Dios encarnado ha descendido en secreto en los últimos días para obrar, no buscan Su voz, pero sí condenan y se oponen a Dios Todopoderoso. En ese momento, verán que el Dios Todopoderoso al que se han opuesto y que han condenado es precisamente el Salvador Jesús, al que han estado esperando con desesperación durante todos estos años. Se golpearán el pecho, llorarán y rechinarán los dientes. Sólo las vírgenes prudentes, que escuchan la voz de Dios, tienen la oportunidad de recibir el regreso del Señor, ser arrebatadas ante el trono de Dios para asistir al banquete nupcial del Cordero, y ser perfeccionadas por Dios para ser vencedoras. Esto cumple la profecía de Apocalipsis 14:4: “Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son castos. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero”. En cuanto a aquellos que sólo se aferran a la noción de que el Señor descenderá con las nubes, pero no buscan ni investigan la obra de Dios en los últimos días, son considerados las vírgenes insensatas. Especialmente aquellos que se resisten con furia y condenan a Dios Todopoderoso; ellos son los fariseos y anticristos expuestos por la obra de Dios en los últimos días. Todos ellos son gente que ha vuelto a crucificar a Dios. Toda esta gente caerá en los grandes desastres y recibirá su castigo.

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

Hoy en día, la palabra de Dios se ha difundido y se ha dado testimonio de ella, y vosotros sois el primer grupo de personas de todas las naciones, de todas las regiones, en aceptar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. Vosotros sois los más bendecidos. […] En primer lugar, habéis aceptado la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, porque habéis visto que el Señor Jesús ha regresado, que Él ha encarnado como el Hijo del hombre, expresando la verdad y llevando a cabo Su obra de juicio en los últimos días. Así que vuestra aceptación significa que habéis sido arrebatados, que habéis sido arrebatados ante Dios. Has sido elevado por los aires para reunirte con el Señor. ¿Qué significa este “aire”? Difundir el evangelio para ganar a las personas y hablar online, ¿no es eso “en el aire”? ¿Dónde está “el aire”? El “aire” es una metáfora y representa la pregunta de si estamos en el cielo o en la tierra. Hablando de una manera más literal, estamos en la tierra, pero disfrutamos una vida junto a Dios y comemos y bebemos la palabra de Dios, que es el agua del río de la vida que fluye desde el trono, así que vivimos como si estuviéramos en el tercer cielo. De acuerdo con su significado real, ¿dónde estamos? ¿Estamos en el cielo o en la tierra? Es difícil de decir, así que utilizamos “en el aire” para describirlo. Hoy habéis sido arrebatados ante el trono de Dios para daros un banquete con el Cordero, lo cual es darse un banquete con Dios. En segundo lugar, habéis obtenido la oportunidad de ser perfeccionados por Dios en los últimos días. Si sois purificados y perfeccionados a través del juicio y el castigo ante el tribunal de Cristo, estaréis calificados para obtener la aprobación de Dios. ¡Qué enorme bendición! Hemos logrado lo que los santos en todas las eras han anhelado, pero que la mayoría de ellos no ha logrado alcanzar. ¿Acaso no somos los más afortunados? En tercer lugar, estamos experimentando el castigo y el juicio de Dios, siendo podados y tratados, reprendidos y disciplinados. Aunque sufrimos un poco en nuestro corazón y al principio podría parecernos algo vergonzoso, al final obtendremos algo. Es decir, que llegaremos al resultado de ser purificados, de entender la verdad y de conocer a Dios. Aunque cuando somos reprendidos hacemos a un lado nuestra dignidad y nuestra imagen, postrándonos y llorando amargamente, confesando nuestros pecados y arrepentiéndonos, sin embargo, después de un período de tal refinamiento, comenzamos a vivir una verdadera semejanza humana. Nos volvemos cada vez más razonables, nuestra conciencia despierta, nuestro espíritu se ilumina y vemos a Dios. Tenemos total certeza de esta senda y nuestro camino se vuelve cada vez más luminoso, hasta que, finalmente, nos embarcamos en la senda de ser perfeccionados y nos volvemos vencedores. ¿Qué significa volvernos vencedores? Significa no experimentar el sufrimiento del gran desastre; cuando venga “Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará” (Salmos 91:7). ¿Acaso no es esto una gran bendición? Los no creyentes y las personas religiosas caerán en el desastre y, aunque parezca que nosotros mismos estamos en medio del desastre, Dios está con nosotros, así que el desastre no nos sobrevendrá. Si realmente has obtenido la verdad, yo te digo que no probarás la muerte. Estas palabras son ciertas. La promesa de Dios para los últimos días, las más grandes bendiciones, se cumplirán sobre nosotros.

de “Sermones y comunión acerca de la entrada a la vida (serie 130)”

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Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Cómo aprender a orar – ¿Cuál es el efecto que se debe lograr por la oración?

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Cómo aprender a orar – ¿Cuál es el efecto que se debe lograr por la oración?

Dios dice: “Las personas pueden llevar a cabo la práctica de la oración y comprender la importancia de la oración, pero el efecto que la oración debe lograr no es nada sencillo. La oración no es un proceso de pasar por las formalidades o de seguir un procedimiento o de recitar las palabras de Dios, es decir, la oración no quiere decir repetir palabras como perico y copiarles a los demás. En la oración le debes dar tu corazón a Dios, compartiendo con Dios las palabras que están en tu corazón para que Dios te pueda tocar. Si las oraciones han de ser efectivas, entonces se deben basar en la lectura de las palabras de Dios. Sólo orando en medio de las palabras de Dios se podrá recibir más esclarecimiento e iluminación. Una oración verdadera se demuestra cuando se tiene un corazón que anhela las exigencias que Dios le hace y se está dispuesto a cumplir estas exigencias; se podrá odiar todo lo que Dios odia y sobre esta base se tendrá conocimiento, se conocerá y se tendrá claras las verdades que Dios explica. Tener la determinación, la fe, el conocimiento y un camino por el cual practicar después de orar, sólo esto es orar verdaderamente y sólo la oración como esta puede ser efectiva. Sin embargo, la oración se debe construir sobre el fundamento del disfrute de las palabras de Dios y teniendo comunión con Dios en Sus palabras, y el corazón puede buscar a Dios y estar en paz ante Dios. Esa oración ya ha alcanzado el punto de la comunión verdadera con Dios”.

De “La Palabra manifestada en carne”

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