Por qué no se alcanza la vida eterna si se defiende e idolatra la Biblia

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Reflexion del evangelio de hoy – Por qué no se alcanza la vida eterna si se defiende e idolatra la Biblia

Versículos bíblicos como referenci

“Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39-40).

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

Las palabras relevantes de Dios:

Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, el apoyo y la provisión de la verdad, solo recibirás letras, doctrinas y, por encima de todo, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las normas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios pronuncia en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar. Si aplicas los registros de las palabras que Dios pronunció desde las eras pasadas hasta la actualidad, eso te convierte en arqueólogo y la mejor manera de describirte es como un experto en patrimonio histórico. Lo eres porque siempre crees en los rastros de la obra que Dios hizo en tiempos pasados, sólo crees en la sombra de Dios que quedó cuando antes obró entre los hombres, y sólo crees en el camino que Dios les dio a Sus seguidores en tiempos pasados. No crees en la dirección de la obra de Dios en la actualidad, no crees en el glorioso semblante de Dios en la actualidad y no crees en el camino de la verdad que Dios expresa en el presente. Y así eres, sin duda, un soñador que está completamente fuera de contacto con la realidad. Si todavía hoy te aferras a las palabras que son incapaces de dar la vida al hombre, ¡entonces eres un inútil pedazo de madera muerta,[a] porque eres demasiado conservador, demasiado intratable y demasiado insensible para razonar!

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No hay camino de vida eterna dentro de la Biblia; si el hombre es fiel a la Biblia y la adora, entonces no obtendrá la vida eterna

Versículos bíblicos como referencia:

“Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39-40).

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

Las palabras relevantes de Dios:

El camino de la vida no es algo que cualquiera pueda tener ni tampoco todos lo pueden conseguir con facilidad. Esto se debe a que la vida sólo puede proceder de Dios, es decir, sólo Dios mismo posee la esencia de la vida; no hay camino de vida sin Dios mismo y por eso sólo Dios es la fuente de la vida y el manantial del agua viva de la vida que siempre fluye.

Extracto de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, apoyo y provisión de la verdad, sólo recibirás letras, doctrinas y, además, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las doctrinas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios habla en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar. Si aplicas los registros de las palabras que Dios habló desde las eras pasadas hasta la actualidad, entonces eres un arqueólogo y la mejor manera de describirte es como un experto en herencia histórica. Lo eres porque siempre crees en los rastros de la obra que Dios hizo en tiempos pasados, sólo crees en la sombra de Dios que quedó cuando antes obró entre los hombres, y sólo crees en el camino que Dios les dio a Sus seguidores en tiempos pasados. No crees en la dirección de la obra de Dios en la actualidad, no crees en el glorioso semblante de Dios en la actualidad y no crees en el camino de la verdad que Dios expresa en el presente. Y así eres, sin duda, un soñador que está completamente fuera de contacto con la realidad. Si todavía hoy te aferras a las palabras que son incapaces de dar la vida al hombre, ¡entonces eres un desesperanzado pedazo de madera muerta,[a] porque eres demasiado conservador, demasiado intratable y demasiado insensible para razonar!

Extracto de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Muchas personas creen que entender y ser capaz de interpretar la Biblia es lo mismo que encontrar el camino verdadero; pero en realidad, ¿son las cosas tan simples? Nadie conoce la realidad de la Biblia: que no es nada más que un registro histórico de la obra de Dios, y un testimonio de las dos etapas anteriores de la misma, y no te ofrece un entendimiento de los objetivos de la obra de Dios. Todo aquel que ha leído la Biblia sabe que documenta las dos etapas de la obra de Dios durante la Era de la Ley y la de la Gracia. El Antiguo Testamento registra la historia de Israel y la obra de Jehová desde la época de la creación hasta el final de la Era de la Ley. El Nuevo Testamento registra la obra de Jesús sobre la tierra, que se encuentra en los Cuatro Evangelios, así como la obra de Pablo; ¿no son registros históricos? Mencionar hoy las cosas del pasado las hace historia, y no importa cuán verdaderas o reales puedan ser, siguen siendo historia, y la historia no puede ocuparse del presente. ¡Porque Dios no mira atrás en la historia! Así pues, si sólo entiendes la Biblia, y no entiendes nada de la obra que Dios pretende hacer hoy, y si crees en Dios pero no buscas la obra del Espíritu Santo, entonces no entiendes lo que significa buscar a Dios. Si lees la Biblia con el fin de estudiar la historia de Israel, de investigar la historia de la creación de todos los cielos y la tierra, no crees en Dios. Pero hoy, como crees en Él y buscas la vida, como persigues el conocimiento de Dios y no letras y doctrinas muertas ni un entendimiento de la historia, debes buscar la voluntad de Dios hoy, así como la dirección de la obra del Espíritu Santo. Si fueras arqueólogo podrías leer la Biblia; pero no lo eres. Eres uno de esos que creen en Dios, y más te vale buscar Su voluntad de hoy.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aunque la Biblia reúne algunos de los libros de las palabras de vida, como las epístolas de Pablo y las de Pedro, y aunque estos libros pueden proveer para las personas y ayudarles, los mismos siguen siendo obsoletos, siguen perteneciendo a la era antigua, y por muy buenos que sean, sólo son apropiados para un período, y no son eternos. Y es que la obra de Dios siempre está desarrollándose, y no puede simplemente detenerse en la época de Pablo y Pedro, o permanecer siempre en la Era de la Gracia en la que Jesús fue crucificado. Por tanto, estos libros sólo son apropiados para la Era de la Gracia, no para la del Reino de los últimos días. Sólo pueden proveer para los creyentes de la Era de la Gracia, no para los santos de la Era del Reino; y por muy buenos que sean, siguen siendo obsoletos. Ocurre lo mismo con la obra de creación de Jehová o Su obra en Israel: por muy grande que fuera, seguía siendo obsoleta, y llegaría el tiempo en el que pasaría. La obra de Dios también es igual: es grande, pero llegará un momento en el que termine; no siempre puede permanecer en medio de la obra de la creación ni entre la de la crucifixión. No importa cuán convincente fue la obra de la crucifixión ni lo efectiva que fue en la derrota de Satanás; la obra sigue siendo, después de todo, obra, y las eras siguen siendo, después de todo, eras. La obra no siempre puede permanecer sobre el mismo fundamento ni los tiempos pueden permanecer inmutables, porque existió la creación y también existirán los últimos días. ¡Es inevitable! Por consiguiente, las palabras de vida del Nuevo Testamento —las epístolas de los apóstoles y los Cuatro Evangelios— han pasado hoy a ser libros históricos, viejos almanaques; ¿y cómo podrían los viejos almanaques llevar a las personas a la nueva era? Independientemente de lo capaces que sean estos almanaques de proveer vida a las personas y de llevarlas a la cruz, ¿no están obsoletos? ¿No están desprovistos de valor? Por tanto, digo que no deberías creer ciegamente en estos almanaques. Son demasiado antiguos, no pueden llevarte a la nueva obra, y sólo pueden ser una carga para ti. No sólo no pueden llevarte a la nueva obra, y a la nueva entrada, sino que te conducen a las viejas iglesias religiosas; y si así es, ¿no estás retrocediendo en tu creencia en Dios?

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si adquieres algún conocimiento de Dios y ejerces alguna precaución en Su contra, ¿acaso no es este un acto verdaderamente superfluo? Lo que debes hacer es aceptar, sin la necesidad de más justificación de la Biblia, cualquier obra mientras esta sea del Espíritu Santo, porque crees en Dios para seguirlo, no para investigarlo. No debes buscar más pruebas para que Yo muestre que soy tu Dios. En su lugar, debes discernir si Yo soy beneficioso para ti; esa es la clave. Aún cuando hayas encontrado muchas pruebas irrefutables en la Biblia, eso no puede llevarte totalmente delante de Mí. Eres alguien que vive dentro de los confines de la Biblia y no delante de Mí; la Biblia no puede ayudarte a conocerme, ni puede profundizar tu amor por Mí.

Extracto de ‘¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”

El Cristo de los últimos días trae la vida y trae el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no siempre estarás en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos son las palabras que sólo pueden darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees son eso que sólo pueden enriquecer tu lengua, no las filosofías que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los senderos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te permite entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando ahora a cabo la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida.

Extracto de ‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Nota al pie:

a. Un pedazo de madera muerta: un modismo chino que significa “sin remedio”.

Leer más sobre: Que es la vida eterna

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Vídeo de testimonio cristiano | Una familia al límite (Español Latino)

Vídeo de testimonio cristiano | Una familia al límite (Español Latino)

A Su Xiangchen la detienen en una reunión, y su esposo, Chen Jianwei, miembro de las Fuerzas Armadas , lo denuncia ante su jefe cuando se entera. Su jefe lo amenaza y le ordena que obligue a Su Xiangchen a renunciar a su fe; si no, también él se verá implicado y lo expulsarán del Partido Comunista y de las Fuerzas Armadas. Jianwei intenta convencer a Xiangchen de que renuncie a su fe empleando tácticas duras y blandas, con el fin de preservar su puesto y su medio de vida, mientras le prohíbe ir a reuniones o leer las palabras de Dios. Además, llama a otros familiares incrédulos para que intervengan y la obliguen a elegir entre su fe y su familia. ¿Qué elegirá Xiangchen? Te invitamos a ver la vídeo de teatro Una familia al límite.

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Aún no has recibido al Señor porque has cometido un error fatal

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Reflexiones cristianas evangelicas: Aún no has recibido al Señor porque has cometido un error fatal

Ahora los desastres son cada vez más graves, y las profecías bíblicas de la venida del Señor se han cumplido básicamente. Muchas personas están testificando en Internet que el Señor ha regresado mediante la encarnación como el Hijo del hombre. Al escuchar esta noticia, algunas personas dicen con cara de incredulidad: “El Señor vendrá sobre nubes y se aparecerá abiertamente a los pueblos y naciones. No hemos visto esta escena, así que ¡el Señor aún no ha vuelto!”. Pero, ¿saben que? Excepto de las profecías de que el Señor descenderá montando en nubes, hay muchas profecías acerca de que Él vendrá encarnándose en secreto. Tales como: “He aquí, vengo como ladrón […]” (Apocalipsis 16:15). “Vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperéis” (Lucas 12:40). Las frases “vengo como ladrón” y “vendrá a la hora que no esperéis” indican que el Señor vendrá en secreto, y “el Hijo del hombre” se refiere a Aquel que nace de un ser humano y tiene humanidad normal, aunque se parece como un hombre común y corriente, tiene esencia divina y es capaz de hacer la obra propia de Dios, al igual que el Señor Jesús encarnado, quien era el Hijo del hombre. Así pues, el Señor vendrá de nuevo haciéndose carne en los últimos días para aparecer a la gente como el Hijo del hombre. Si sólo esperamos al Señor que venga en las nubes, y no buscamos ni investigamos Sus palabras y obra realizadas en secreto, ¡desde luego estamos cometiendo un error fatal! Porque Dios se ha hecho carne en secreto antes de la Gran Tribulación para llevar a cabo la obra de salvar a la gente, y después de que termine dicha obra, Él vendrá cabalgando sobre nubes para aparecerse abiertamente a todos los pueblos y naciones, en ese momento, castigará el mal y recompensará el bien. Aquellos que no hayan aceptado dicha obra y hayan condenado y se hayan resistido a Cristo de los últimos días, caerán en el desastre y llorarán y rechinarán sus dientes. Tal como está escrito en el Apocalipsis: “He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él” (Apocalipsis 1:7).

Dios Todopoderoso dice: “Muchas personas pueden no preocuparse por lo que digo, pero aun así quiero decirle a cada uno de estos llamados santos que siguen a Jesús que, cuando lo veáis descendiendo del cielo sobre una nube blanca con vuestros propios ojos, esta será la aparición pública del Sol de justicia. Quizás será un momento de gran entusiasmo para ti, pero deberías saber que el momento en el que veas a Jesús descender del cielo será también el momento en el que irás al infierno a ser castigado. Ese será el momento del final del plan de gestión de Dios, y será cuando Él recompense a los buenos y castigue a los malos. Porque Su juicio habrá terminado antes de que el hombre vea señales, cuando sólo exista la expresión de la verdad. Aquellos que acepten la verdad y no busquen señales, y por tanto hayan sido purificados, habrán regresado ante el trono de Dios y entrado en el abrazo del Creador. Sólo aquellos que persisten en la creencia de que ‘El Jesús que no cabalgue sobre una nube blanca es un falso Cristo’ se verán sometidos al castigo eterno, porque sólo creen en el Jesús que exhibe señales, pero no reconocen al Jesús que proclama un juicio severo y manifiesta el camino verdadero de la vida. Y por tanto, sólo puede ser que Jesús trate con ellos cuando Él vuelva abiertamente sobre una nube blanca”.

Los desastres son más y más graves, las Señales del fin del mundo han aparecido. ¿Cómo arrepentimiento verdadero ante Dios para ser alabado y bendecido por Él ? Puede hacer clic en los siguientes datos de contacto para discutir y comunicarse con nosotros en línea.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Capítulo 10

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Palabra de Dios para hoy – Capítulo 10

Durante la época de la edificación de la iglesia, Dios apenas mencionó la edificación del reino. Incluso cuando sacó el tema a colación, lo hizo en el lenguaje de la época. Una vez que llegó la Era del Reino, Dios eliminó de un solo plumazo ciertos métodos y preocupaciones de la época de la edificación de la iglesia, y nunca más pronunció una sola palabra sobre ellos. Este es, precisamente, el significado fundamental de “Dios mismo”, quien es siempre nuevo y nunca viejo. Por bien que hayan podido hacerse las cosas en el pasado, son, después de todo, parte de una era pasada, así que Dios clasifica tales eventos del pasado como eventos que ocurrieron en la época anterior a Cristo, mientras que al presente se le conoce como la época “después de Cristo”. A partir de esto, puede verse que la edificación de la iglesia fue un prerrequisito para la edificación del reino; sentó las bases para que Dios ejerciera Su poder soberano en el reino. La edificación de la iglesia es una fotografía del presente; la obra de Dios en la tierra se enfoca primordialmente en esta parte que es la edificación del reino. Antes de que Dios terminara de edificar la iglesia, Él ya había hecho preparativos para que se llevara a cabo toda la obra, y, cuando llegó el momento adecuado, comenzó formalmente Su obra. Por eso, Dios dijo: “La Era del Reino es, después de todo, diferente a los tiempos pasados. No se relaciona con la forma como la humanidad actúa; más bien, yo he descendido a la tierra para llevar a cabo personalmente Mi obra, que es algo que los seres humanos no pueden ni concebir ni cumplir”. De hecho, Dios debe llevar a cabo esta obra personalmente; ningún ser humano es capaz de realizar semejante obra; sencillamente, no está a la altura. Aparte de Dios, ¿quién podría realizar tan grande obra entre la humanidad? ¿Quién más es capaz de “atormentar” a la humanidad entera casi hasta la muerte? ¿Podrían los hombres organizar una obra así? ¿Por qué Él afirma: “Yo he descendido a la tierra para llevar a cabo personalmente Mi obra”? ¿De verdad podría haber desaparecido el Espíritu de Dios de todo el espacio? La línea “Yo he descendido a la tierra para llevar a cabo personalmente Mi obra” se refiere tanto al hecho de que el Espíritu de Dios está encarnado para realizar la obra como a que el Espíritu de Dios claramente está obrando por medio de la humanidad. Al llevar a cabo personalmente Su obra, Dios permite que muchas personas vean a Dios mismo con sus propios ojos; no es necesario que lo busquen cuidadosamente en su propio espíritu. Además, Él permite que todos los seres humanos vean las obras del Espíritu con sus propios ojos y les muestra que existe una diferencia sustancial entre la carne del hombre y la de Dios. Al mismo tiempo, por todo el espacio, el mundo-universo, el Espíritu de Dios está obrando. La totalidad del pueblo de Dios que está esclarecido, tras haber aceptado el nombre de Dios, ve cómo obra el Espíritu de Dios y, de este modo, se familiariza aún más con el Dios encarnado. Por tanto, solo si la divinidad de Dios obra directamente —es decir, solo cuando el Espíritu de Dios puede obrar sin la más mínima interferencia— la humanidad puede familiarizarse con el Dios práctico mismo. Esta es la sustancia de la edificación del reino.

¿Cuántas veces se ha encarnado Dios? ¿Podrían ser varias? ¿Por qué Dios ha comentado en múltiples ocasiones: “Descendí una vez al mundo de los seres humanos, y experimenté y observé su sufrimiento, pero lo hice sin cumplir el propósito de Mi encarnación”? ¿Acaso Dios se ha encarnado varias veces, pero la humanidad no lo ha conocido jamás? Este no es el significado de esta declaración. La primera vez que Dios se encarnó, Su objetivo no fue, en realidad, que los seres humanos lo conocieran; más bien, llevó a cabo Su obra y después desapareció sin que nadie se diera cuenta o tuviera siquiera la oportunidad de conocerlo. Él no permitió que las personas lo conocieran plenamente y tampoco poseía por completo el significado de la encarnación; por ello, no podía decirse que Él se había encarnado plenamente. En la primera encarnación, Dios meramente usó un cuerpo físico libre de la naturaleza pecaminosa para llevar a cabo esa obra; una vez concluida, no había necesidad de mencionarla más. En lo que se refiere a los seres humanos que han sido usados por Dios a lo largo de las eras, esos casos son todavía menos dignos de ser llamados “encarnaciones”. Hoy, solo el Dios práctico mismo, quien está bajo la apariencia de una humanidad normal, que posee una divinidad interior completa y cuyo objetivo es permitir que la humanidad lo conozca, puede llamarse plenamente una “encarnación”. El significado de la primera visita de Dios a este mundo es solo un aspecto del significado de lo que hoy se denomina encarnación; sin embargo, esta visita no poseía, de modo alguno, el significado total de lo que ahora se conoce como encarnación. Por esta razón, Dios dijo “sin cumplir el significado de Mi encarnación”. Experimentar y observar el sufrimiento de los seres humanos, como dicen las palabras de Dios, se refiere al Espíritu de Dios y a las dos encarnaciones. Por eso, Dios declaró: “Una vez que la edificación del reino se puso en marcha, Mi carne encarnada comenzó formalmente a llevar a cabo Mi ministerio; es decir, el Rey del reino asumió formalmente Su poder soberano”. Aunque la construcción de la iglesia fue un testimonio del nombre de Dios, la obra aún no había comenzado oficialmente; recién hoy puede decirse que se está edificando el reino. Todo lo que se hizo con anterioridad fue una muestra; no fue la obra en sí. Aunque se dijo que el reino había comenzado, todavía no se estaba realizando obra alguna dentro de él. Apenas ahora, cuando la obra se está realizando en la divinidad de Dios y Él ha iniciado Su obra formalmente, la humanidad ha entrado finalmente en el reino. De ahí que se diga que “lejos de ser simplemente una manifestación literal, el descenso del reino al mundo humano es de realidad actual; este es un aspecto del significado de ‘la realidad de la práctica’”. Este extracto es un resumen adecuado de lo arriba expuesto. Habiendo dado esta descripción, Dios prosigue y caracteriza el estado general de la humanidad y la deja en un estado de ajetreo constante. “A lo largo del mundo, todos existen dentro de Mi misericordia y Mi bondad, pero, también, toda la humanidad se encuentra bajo Mi juicio y, de igual modo, está sujeta a Mis pruebas”. La vida humana se gobierna de acuerdo con ciertos principios y leyes que Dios ha establecido y que son los siguientes: habrá momentos de felicidad, momentos de frustración y, además, momentos de refinamiento a través de adversidades que hay que soportar. Por tanto, nadie vivirá una vida de felicidad pura ni de sufrimiento puro; cada vida tendrá sus altibajos. A lo largo de toda la humanidad, no solo son evidentes la misericordia y la bondad de Dios, sino, también, Su juicio y la totalidad de Su carácter. Puede decirse que todos los seres humanos viven en medio de las pruebas de Dios, ¿no es así? A lo largo de todo este vasto mundo, los seres humanos están ocupados buscando una salida para sí mismos. No están seguros del papel que desempeñan y, algunos, incluso perjudican o pierden su propia vida en aras del destino. Ni siquiera Job fue una excepción a la regla: aunque él también pasó por las pruebas de Dios, buscó una salida para sí mismo. Nadie ha sido jamás capaz de mantenerse firme durante las pruebas de Dios. A causa de la avaricia y la naturaleza humanas, nadie está del todo satisfecho con su condición presente y nadie permanece firme cuando pasa por las pruebas: todos se desmoronan bajo el juicio de Dios. Si Dios tuviera que ser serio con la humanidad, si tuviera que seguir imponiéndole exigencias estrictas a las personas, sería tal y como Dios declaró: “Toda la raza humana se derrumbaría ante Mi ardiente mirada”.

A pesar de que la construcción del reino ha comenzado de manera formal, la salva al reino todavía tiene que sonar formalmente; ahora no es sino una profecía de lo que ha de venir. Cuando las personas hayan sido hechas completas y todas las naciones de la tierra se conviertan en el reino de Cristo, será el momento en que retumben los siete truenos. El hoy es un paso en dirección a esa etapa; se ha desencadenado el ataque hacia ese día. Este es el plan de Dios, y en el futuro cercano se llevará a cabo. Sin embargo, Dios ya ha cumplido todo lo que ha dicho. Por tanto, queda claro que las naciones de la tierra no son sino castillos en la arena que tiemblan cuando se acerca la marea alta: el último día es inminente y el gran dragón rojo se vendrá abajo y será aplastado por la palabra de Dios. Para asegurarse de que Su plan se lleve a cabo con éxito, los ángeles del cielo han descendido a la tierra y hacen su máximo esfuerzo por satisfacer a Dios. El Dios encarnado mismo se ha movilizado al campo de batalla para librar la guerra contra el enemigo. Cualquier lugar donde aparezca la encarnación es un lugar desde el cual el enemigo es exterminado. China será la primera en ser aniquilada; será devastada por la mano de Dios. Él no le dará cuartel a China. La prueba del colapso progresivo del gran dragón rojo se puede ver en la maduración continua del pueblo; esto es evidente y visible para cualquiera. La maduración del pueblo es una señal de la caída del enemigo. Esto es una pequeña explicación de lo que quiere decir “compito”. Así pues, Dios les ha recordado a las personas en numerosas ocasiones que den hermosos testimonios de Él para deshacer el estatus que tienen las nociones, que son la fealdad del gran dragón rojo, en el corazón de los seres humanos. Dios usa este tipo de recordatorios para avivar la fe de las personas y, al hacerlo, obtiene logros en Su obra. Esto es porque Dios ha declarado: “¿Qué son exactamente capaces de hacer los seres humanos? ¿No es mejor que lo haga Yo mismo?”. Todos los seres humanos son así; no solo son incapaces, sino que también se desalientan y decepcionan con facilidad. Por esta razón, no pueden conocer a Dios. Dios no solo revive la fe de la humanidad; también imbuye con fuerza, secreta y constantemente, a las personas.

A continuación, Dios empezó a hablarle a todo el universo. Dios no solo inició Su nueva obra en China, sino que, por todo el universo, empezó a realizar la nueva obra de hoy. En esta etapa de la obra, como Dios desea revelar todos Sus hechos por todo el mundo para que todos los seres humanos que lo han traicionado vengan nuevamente a someterse delante de Su trono, el juicio de Dios contendrá Su misericordia y Su bondad. Dios usa los acontecimientos actuales que ocurren en todo el mundo como oportunidades para hacer que los seres humanos sientan pánico, y los acicatea para que busquen a Dios de manera que puedan regresar para estar delante de Él. Así pues, Dios dice: “Esta es una de las formas en las que obro y, sin duda, es un acto de salvación para la humanidad, y lo que les extiendo sigue siendo un tipo de amor”. Aquí Dios expone la verdadera naturaleza de la humanidad con una precisión penetrante, natural y sin precedentes. Esto deja a las personas ocultando su rostro por vergüenza, totalmente humilladas. Cada vez que Dios habla, de alguna manera siempre logra señalar algún aspecto del vergonzoso desempeño de la humanidad, de manera que, mientras están tranquilas, las personas no olviden conocerse a sí mismas y no piensen que conocerse a sí mismas es una vieja tarea. De acuerdo con la naturaleza humana, si Dios dejara de señalar sus faltas por un solo instante, ellas tenderán a volverse disolutas y arrogantes. Esa es la razón por la que Dios dice hoy nuevamente: “Los seres humanos, lejos de valorar los títulos que les he conferido, muchos de ellos, como consecuencia del título ‘hacedor de servicio’, albergan resentimiento en su corazón, y muchos, como consecuencia del título ‘Mi pueblo’, engendran amor por Mí en su corazón. Nadie debería tratar de engañarme. ¡Mis ojos lo ven todo!”. Tan pronto como los seres humanos leen esta declaración, se sienten incómodos de inmediato. Sienten que sus acciones pasadas fueron demasiado inmaduras, la clase de cosas deshonrosas que ofenden a Dios. Recientemente, han querido satisfacer a Dios, pero, aunque han tenido la mejor disposición, carecen del poder para hacerlo y no saben lo que deberían hacer. Sin darse cuenta, están imbuidos con una determinación renovada. Este es el efecto de leer estas palabras cuando se está a gusto.

Por una parte, Dios dice que Satanás está absolutamente desquiciado, mientras, por otra, afirma que la antigua naturaleza que comparten la mayoría de los seres humanos no ha cambiado. A partir de esto queda claro que las acciones de Satanás se manifiestan a través de la humanidad. Por tanto, Dios les recuerda a menudo a los seres humanos que no sean disolutos, para que Satanás no lo devore. Esto no solo profetiza que algunos seres humanos se rebelarán, sino que, además, es una señal de alarma que suena para advertir a todas las personas que se apresuren a hacer a un lado el pasado y busquen el hoy. Nadie desea ser poseído por demonios o derrotado por los espíritus malignos, así que las palabras de Dios son, aún más, una advertencia y una amonestación para ellas. Sin embargo, cuando la mayoría de las personas se mueven al extremo opuesto y le dan gran importancia hasta a la última palabra de Dios, Él, a Su vez, dice: “La mayoría de las personas están esperando que Yo revele aún más misterios para que sus ojos se deleiten en ellos. Sin embargo, aun si llegaras a comprender todos los misterios del cielo, exactamente ¿qué podrías hacer con ese conocimiento? ¿Incrementaría tu amor por Mí? ¿Despertaría tu amor por Mí?”. A partir de esto, resulta evidente que los seres humanos no usan la palabra de Dios para conocerlo y amarlo, sino, más bien, para aumentar las reservas de su “pequeño almacén”. Así pues, Dios utiliza la frase “para que sus ojos se deleiten en ellos”, para describir el extremismo de la humanidad, lo cual refleja cómo el amor de los seres humanos hacia Dios sigue sin ser del todo puro. Si Dios no desvelara los misterios, los seres humanos no les darían mucha importancia a Sus palabras, sino que solo las mirarían de reojo y les darían un vistazo, como si admiraran las flores mientras galopan a caballo. No se tomarían el tiempo de reflexionar y meditar sobre las declaraciones de Dios verdaderamente. La mayoría de las personas no aprecian verdaderamente Su palabra. No hacen todo lo posible por comer y beber Sus palabras, sino que, más bien, simplemente les dan una ojeada con indiferencia. ¿Por qué habla Dios ahora de una forma distinta a como lo hizo en el pasado? ¿Por qué todas Sus palabras son tan insondables? Algunos ejemplos son la palabra “coronar” en “Yo nunca los coronaría con estas etiquetas tan a la ligera”, o “el oro más puro” en “Hay alguien que pueda recibir el oro más puro del que están hechas Mis palabras” o Su mención previa de “procesamiento” en “sin pasar por ningún procesamiento por parte de Satanás”, y otras frases por el estilo. Los seres humanos no entienden por qué Dios habla así, no comprenden por qué habla de una manera tan jocosa, humorística y provocativa. Estas son, precisamente, manifestaciones del propósito del discurso de Dios. Desde el principio mismo, los seres humanos siempre han sido incapaces de comprender la palabra de Dios, y ha parecido como si Sus declaraciones fueran, en realidad, bastante serias y duras. Al añadir la más mínima pizca de humor —unas cuantas ocurrencias por aquí y por allá—, Él es capaz de aligerar el ánimo con Su palabra y permitir que los seres humanos relajen un poco los músculos. Al actuar así, puede lograr un efecto aún mayor y obliga a cada ser humano a reflexionar en la palabra de Dios.

De «La Palabra manifestada en carne»

¿Cómo leer la Biblia para poder obtener la obra del Espíritu Santo? Aquí hay 3 formas

Xiao Xiao (Francia)

La lectura de la Biblia es una obligación diaria para los cristianos, además de indispensable en la senda hacia la verdad y la madurez en la vida espiritual. El Señor Jesús dijo: “Escrito está: ‘No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’” (Mateo 4:4). Es evidente que leer las palabras de Dios con frecuencia y valorarlas con el corazón es obligación de todo cristiano, pero ¿cómo debemos leer la Biblia para recibir la guía del Espíritu Santo y lograr resultados positivos? Esta es una cuestión de suma importancia para nosotros. Es probable que todos hayamos leído la Escritura de la siguiente manera. A veces somos capaces de recibir el esclarecimiento y la guía de Dios y de entender Su voluntad y Sus exigencias; nuestro espíritu se conmueve y tenemos fe y determinación para practicar las palabras de Dios en la vida diaria. Cada vez nos gusta más asistir a reuniones, orar y leer la Escritura y durante ese tiempo, además, maduramos en la vida espiritual. Sin embargo, algunas veces no disfrutamos la lectura de la Biblia y no percibimos el esclarecimiento ni la iluminación del Espíritu Santo. Sólo entendemos el significado literal de los pasajes bíblicos y nos falta sentido de la voluntad y las exigencias de Dios; no sabemos defender las palabras de Dios en la vida diaria y no maduramos espiritualmente. En ocasiones puede que hasta nos entre sueño leyendo la Biblia y cada vez tengamos menos ganas de hacerlo, de asistir a reuniones y de orar. Esto puede ser muy confuso. Si leemos la Biblia como siempre, ¿por qué se dan dos resultados totalmente distintos? ¿Cómo podemos leer la Biblia para obtener resultados positivos? A fin de recibir luz a partir de la lectura de la Biblia, comprendiendo estos tres principios podemos acercarnos más a Dios y recibir Su esclarecimiento y guía con facilidad.

1.Al leer la Biblia, es imprescindible sosegar el corazón ante Dios para recibir el esclarecimiento y la guía del Espíritu Santo.

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Escuchar musica cristiana gratis | Siempre y cuando no abandones a Dios

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El amor y la compasión de Dios
impregnan Su obra de gestión
del primer al último detalle.
I
Sienta o no el hombre Su amable voluntad,
se dedica Él sin descanso a la necesaria obra.
Comprenda o no el hombre Su gestión,
la ayuda y provisión de la obra de Dios sienten todos.
El amor y la misericordia de Dios
impregnan Su obra de gestión
del primer al último detalle.
II
Tal vez no sientas hoy el amor y vida que da Dios,
pero mientras no le dejes,
ni renuncies a tu voluntad de buscar la verdad,
seguro que un día ves la sonrisa de Dios.
Pues el propósito de Dios en Su obra de gestión
es arrebatar a la humanidad del dominio de Satanás
y no abandonar a los corrompidos por él,
que se oponen a Su voluntad.
El amor y la misericordia de Dios
impregnan Su obra de gestión
del primer al último detalle.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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Cómo ser una persona honesta

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Reflexion sobre la fe – Cómo ser una persona honesta

¿Qué es “ser honesto”? Jesucristo dijo: “Antes bien, sea vuestro hablar: «Sí, sí» o «No, no»; y lo que es más de esto, procede del mal” (Mateo 5:37). “En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3). La esencia del Señor es fiel. Le gusta el hombre honesto, y dijo que sólamente el hombre sencillo y honesto es el que entrará en el reino de Dios. Por lo tanto, Él nos exige que seamos honestos, que nuestras palabras y hechos se correspondan con la realidad, y que no engañemos ni a Dios ni al hombre. Cuando leemos estas palabras del Señor, aceptamos ser hombre honesto. Sin embargo, tan sólo cuando lo ponemos en práctica en nuestra vida diaria, es cuando descubrimos que ser honesto no es tan fácil como nos habíamos imaginado. A menudo no podemos evitar mentir; a pesar de que luchamos por contenernos, seguimos siendo incapaces de alcanzar los requisitos del Señor. Para solucionar el problema de las mentiras, incluso nos obligamos a hablar menos y así evitar mentir. Pero cuando nos resistimos ante la necesidad de hablar y nos guardamos las cosas encerradas en nuestros corazones, nos sentimos afectados y afligidos. ¿Podría decirse que ser honesto es ser parco en palabras? ¡Practicar siempre este método no funcionará! Mucha gente no puede evitar sentirse confusa: ¿Cómo podemos lograr ser honestos? ¿Qué es exactamente lo que debemos hacer para solucionar el problema de la mentira?

A menudo se dice: “La boca es la puerta del corazón”. De hecho, sólo cuando el corazón es engañoso, es cuando la boca usa el engaño, y sólo cuando el corazón es falaz, es cuando salen palabras falsas de la boca – nuestras bocas son impulsadas y están controladas por nuestros corazones. Si sólamente mediante la fuerza de voluntad evitamos que nuestra boca mienta, sólamente podremos tratar los síntomas, pero no la raíz del problema. En una ocasión leí estos dos pasajes en un libro espiritual: “¿Por qué se involucran las personas en el engaño? Lo hacen para conseguir sus propias metas y alcanzar los objetivos que desean y así, adoptan ciertos métodos. Una vez dan esos pasos, demuestran que no son justas ni honestas, sino que son deshonestas. En esas ocasiones se revelan la insidia y la astucia de las personas o su malicia y su bajeza. Con estas cosas dentro de ellas, las personas sienten que resulta especialmente difícil ser honesto; sin estas cosas, te parecería que ser honesto es fácil. Los mayores obstáculos para la honestidad son la insidia, el engaño, la malicia y las motivaciones innobles de las personas” (“La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta”). “Nunca puedes descubrir lo que quiere decir ni percibir el origen o la intención de sus palabras. No conoces lo que él está intentando evitar porque en su corazón él conserva su propia historia; esto es insidia. ¿Soléis hablar a menudo de esta manera? (Sí). ¿Cuál es, pues, vuestro propósito? ¿Es a veces proteger vuestros propios intereses, mantener vuestra propia posición, vuestra propia imagen, guardar los secretos de vuestra vida privada, salvar vuestra propia reputación? Cualquiera que sea el propósito, es inseparable de vuestros intereses, está vinculado a ellos. ¿Acaso no es esta la naturaleza del hombre? ¿No es afín a Satanás todo aquel que tenga este tipo de naturaleza? Podemos decirlo así, ¿verdad? Por lo general, esta manifestación es detestable y aborrecible. Ahora, vosotros también os sentís indignados, ¿verdad? (Sí)” (“Dios mismo, el único IV”).

Estas palabras revelaron claramente el origen de nuestras mentiras. Resulta que para nuestros propios motivos y fines ulteriores, mentimos y engañamos involuntariamente a la gente. Hemos sido profundamente corrompidos por Satanás, y los venenos de Satanás, como por ejemplo, “Al igual que un árbol vive con su corteza, el hombre vive con su rostro”, “Cada hombre por sí mismo y sálvese quien pueda” y “El dinero es lo primero”, se han convertido en las raíces de nuestra existencia. Siempre vivimos para nuestra propia vanidad, reputación, estatus, intereses, dinero, placeres carnales, etc.; el resultado es que, para alcanzar nuestras propias metas individuales y para proteger nuestra reputación y nuestro estatus, a menudo mentimos para engañar a la gente, y engañar a Dios. Por ejemplo, a veces, cuando tratamos con los demás, cuando les hemos hecho algo que para ellos no les era beneficioso, tratamos de ocultarlo lo mejor posible, y para ello mentimos e incurrimos en el engaño; a veces, por el bien de nuestros propios intereses, o porque queremos ser admirados por los demás, no podemos resistirnos a la mentira, etc. Vemos en todo ello que si desconocemos las motivaciones que se esconden detrás de nuestras acciones y palabras, si no le damos una solución a nuestra naturaleza engañosa, mentiremos y engañaremos a Dios en cualquier momento y a cualquier hora, y nos opondremos a Dios y viviremos en pecado. Así que, si no queremos mentir, tenemos antes de nada que conocer las intenciones y el fin que se esconden detrás de nuestras palabras; luego aborreceremos y maldeciremos nuestra corrupción. Poco a poco ya no querremos mentir ni recurrir al engaño.

Además, todos sabemos que Dios puede ver lo más profundo del corazón del hombre: observa con mucha atención nuestros pensamientos y nuestras ideas y todo lo que hacemos, y aunque los demás no se den cuenta de que estamos mintiendo, no podemos escapar la observación de Dios. Como dice la Escritura: “Porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos” (1 Crónicas 28:9).* “Candela de Jehová es el alma del hombre, Que escudriña lo secreto del vientre” (Proverbios 20:27).* Si queremos resolver el problema de las mentiras y ser honestos, deberemos aceptar la observación de Dios en todo, y examinar nuestros pensamientos y nuestras ideas en todo momento. De esta manera, poco a poco, crecerá dentro de nosotros un corazón que venere a Dios, y cuando nos topemos con problemas, ya no nos atreveremos a engañar o a recurrir al engaño para beneficio propio, sino que seremos capaces de renunciar a nosotros mismos conscientemente y pondremos en práctica el ser una persona honesta según las palabras de Dios.

No hay nada que Dios considere difícil de hacer. Mientras confiemos con sinceridad en Dios y actuemos según las exigencias de Dios, nuestro problema con la mentira estará resuelto. ¡Que todos progresemos juntos hacia la honestidad y vivamos en verdadera semejanza humana! ¡Gloria a Dios! ¡Amén!

(Traducido del original en inglés al español por Eva Trillo)

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Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Condiciones para entrar al reino de los cielos

Respecto a aquellos que han creído en el Señor Jesús durante muchos años y se han sacrificado por Él toda su vida, si no aceptan la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, ¿realmente no podrán ser arrebatados en el reino de los cielos?

Respuesta: En cuanto a este problema, Dios Todopoderoso ya nos ha dado una respuesta clara. Dios Todopoderoso dice: “Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida ni el camino perpetuo de la vida. Esto es porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años, en vez del agua de la vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no estarás siempre en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos es la letra que solo puede darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees solo pueden enriquecer tu lengua y no son palabras de sabiduría que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los senderos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te hace entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar de la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando a cabo ahora la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida.

Los que quieren obtener la vida sin confiar en la verdad de la que Cristo habló son las personas más absurdas de la tierra, y los que no aceptan el camino de la vida que Cristo trajo están perdidos en la fantasía. Y así digo que aquellos que no aceptan al Cristo de los últimos días Dios los detestará para siempre. Cristo es la puerta para que el hombre entre al reino durante los últimos días, y no hay nadie que pueda evitarle. Nadie puede ser perfeccionado por Dios excepto por medio de Cristo. Tú crees en Dios y por tanto debes aceptar Sus palabras y obedecer Su camino. No puedes simplemente pensar en obtener bendiciones sin ser capaz de recibir la verdad o de aceptar la provisión de la vida. Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. Su obra es en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y Su obra es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a arder por toda la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios” (‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, les da a las personas el verdadero camino de la vida eterna. Dios Todopoderoso es el Cristo que aparece en los últimos días y es la puerta del hombre en el reino de los cielos. Nadie puede evitarle. Debemos aceptar las verdades expresadas por Dios Todopoderoso para obtener la vida, convertirnos en aquellos que siguen la voluntad de Dios, obtienen la salvación de Dios en los últimos días y son llevados en el reino de los cielos. Como escribió Pedro, “que sois protegidos por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo” (1 Pedro 1:5).

Hemos creído en el Señor durante todos estos años y siempre hemos tenido la esperanza de poder entrar en el reino celestial. Aunque sabíamos que el Señor Jesús dijo que sólo aquellos que hacen la voluntad del Padre celestial pueden entrar en el reino celestial, nadie entendía realmente lo que quería decir. Sólo la verdad expresada por Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso, nos muestra el camino en el reino de los cielos, ilustra la voluntad del Padre celestial y nos revela todos los misterios. Él nos hace entender muchas verdades y nos permite establecer metas más realistas y precisas que buscar. Hermanos y hermanas, Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús. Las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad; son la voz de Dios, la expresión del Espíritu Santo. Es por la gracia de Dios que se nos dio una oportunidad de aceptar hoy el camino de la vida eterna de Dios Todopoderoso. ¡Esto es una bendición! ¡No podemos perder esta oportunidad de oro!

Extracto del guion de la película de “Recuerdos que escuecen”

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Los endemoniados de Gadara

Milagros de Jesús Los endemoniados de Gadara

Referencias Bíblicas:

Mateo 8:28-34

28 Y como él hubo llegado en la otra ribera al país de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y he aquí clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? ¿has venido acá á molestarnos antes de tiempo?

30 Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.

31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos.

32 Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: y he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar, y murieron en las aguas.

33 Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

34 Y he aquí, toda la ciudad salió á encontrar á Jesús: Y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos.

Queridos hermanos y hermanas, la paz en el Señor, “Historias bíblicas” es familiar para todos los cristianos , pero cada historia contiene los misterios que no conocemos. “ Estudios bíblicos profundos ” Te ofrece más contenidos. ¡ Léelo por favor!