Fragmento 1 de pelicula cristiana grati “La fe en Dios II: Tras la caída de la iglesia” – ¿Qué quiso decir el Señor con su mandato “Orad por los que os persiguen”? (Español Latino)
Desde que llegó al poder, el Partido Comunista de China ha reprimido y perseguido continuamente el cristianismo y el catolicismo, con el fin de erradicar por completo todas las creencias religiosas e implantar el ateísmo en territorio chino. Especialmente desde que Xi Jinping se convirtiera en presidente, los ataques del PCCh a la fe han alcanzado cotas máximas y hasta la Iglesia de las Tres Autonomías, autorizada oficialmente, está siendo erradicada y se están derribando cruces.
La iglesia de las Tres Autonomías a la que iba Cheng Song’en también sufrió la persecución del PCCh que, al demolerla, estuvo a punto de enterrar viva a una cristiana. Sin embargo, tras escuchar las enseñanzas de sus pastores y ancianos, oran por el régimen del PCCh, creyendo que así guardan estas palabras del Señor Jesús: “Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen […]” (Mateo 5:44). Muchos creyentes están confundidos, ya que, pese a haber pedido en oración bendiciones para el PCCh durante muchos años, el PCCh no sólo no se ha arrepentido, sino que incluso ha derribado su iglesia. Se preguntan si realmente orar por el PCCh está en consonancia con la voluntad de Dios. ¿Qué quiso decir realmente el Señor Jesús con su mandato “Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen”?
¿En qué se diferencian los resultados de los hacedores de servicio y los del pueblo de Dios?
Las palabras relevantes de Dios:
En este preciso momento, la mayoría de los humanos (es decir, todos excepto los hijos primogénitos) están en este estado. He señalado estas cosas con bastante claridad, pero estas personas no muestran ningún tipo de reacción y siguen preocupándose por sus placeres carnales. Comen y, después, duermen; duermen y, después, comen. No ponderan Mis palabras. Incluso cuando están motivadas, es solo por un momento y después siguen igual que antes, sin cambiar ni un poco, como si no me hubieran escuchado en absoluto. Estos son los típicos humanos inútiles que no tienen cargas; los gorrones más obvios. Más adelante, los abandonaré uno por uno, ¡no te preocupes! Uno por uno los enviaré de vuelta al pozo sin fondo. El Espíritu Santo nunca ha obrado en estas personas, y todo lo que hacen fluye de los dones que han recibido. Cuando hablo de dones, quiero decir que estas son personas sin vida, que son Mis hacedores de servicio. No quiero a ninguna de ellas y las eliminaré (pero, en este preciso momento, todavía son un poco útiles). Vosotros que sois hacedores de servicio, ¡escuchad! No pienses que Yo te favorezco porque te estoy usando. No es tan fácil. Si quieres que Yo te favorezca, entonces debes ser alguien a quien Yo apruebe y perfeccione personalmente. Esta es la clase de persona que amo. Aunque las personas digan que Yo he cometido una equivocación, nunca incumpliré nada. ¿Lo sabes? Los que rinden servicio son simple ganado y caballos. ¿Cómo pueden ser Mis hijos primogénitos? ¿No sería eso un sinsentido? ¿No sería una violación de las leyes de la naturaleza? Quienesquiera que tengan Mi vida y Mi calidad, esos son Mis hijos primogénitos. Esto es algo razonable; nadie puede refutarlo. Debe ser así, o de lo contrario no habría nadie que pudiera desempeñar este papel y nadie que pudiera sustituirlo. No es algo sobre lo que se actúe desde las emociones, porque Yo soy el Dios mismo justo; Yo soy el Dios mismo santo; ¡Yo soy el Dios mismo majestuoso a quien no se puede ofender!
Estudios biblicos cristianos: Beneficios extraordinarios de estudiar la Biblia
Todos pensamos que todo en la Biblia es la palabra de Dios. Pero una vez, al estudiar la Biblia con una amiga, la autora de este artículo obtuvo ganancias sorprendentes y descubrió algo nuevo con respecto a esta noción.
Los pastores y los ancianos siempre nos dicen que todas las palabras en la Biblia son palabras de Dios y que la Biblia se da por inspiración de Dios. Como dice la Biblia, “Toda Escritura es inspirada divinamente” (2 Timoteo 3:16). Entonces, hemos mantenido la creencia de que todo en la Biblia es la palabra de Dios. Pero hoy, al estudiar la Biblia con la Hermana Qi, descubrí algo nuevo con respecto a esta noción.
Después de haber leído varios pasajes de las Escrituras, la hermana Qi dijo: “No solo hay palabras de Dios, sino también las palabras del hombre, de la serpiente, de Satanás y de un asno en la Biblia”. Luego ella me mostró los siguientes versículos.
Génesis 3:1: “la cual dijo á la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Esto es lo que la serpiente le dijo a Eva.
Job 2:2: “Respondió Satán á Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella”. Esto es lo que Satanás le dijo a Dios.
Números 22:30: “Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo?” Esto es lo que un asno le dijo a su maestro.
Después de leer estos versículos, no pude evitar sentirme confundida en mi corazón: Bien, estas no son las palabras de Dios, sino las palabras de Satanás, de la serpiente y de un asno. Entonces, ¿por qué Pablo dijo que toda Escritura es inspirada por Dios? ¿Por qué los pastores y los ancianos dicen que todo en la Biblia es la palabra de Dios? La hermana Qi parecía haber leído mi mente y luego me compartió un par de reflexiones.
Ella dijo: “De hecho, en la Biblia, vemos que Dios nunca dijo que todo en la Biblia es Su Palabra, ni el Espíritu Santo lo testificó. El dicho “Toda Escritura es inspirada divinamente” solo representa el conocimiento personal de Pablo en vez de la voluntad de Dios. La creencia que los pastores y los ancianos tienen solo se basa en las palabras de Pablo, no en las de Dios. Los creyentes en Dios debemos ver todo de acuerdo con las palabras de Dios”. Al escuchar esto, asentí con la cabeza.
Luego dijo: “Ahora entendemos que no todas las palabras en la Biblia son palabras de Dios. Entonces, ¿qué partes de la Biblia son las palabras de Dios? Creo que es necesario para nosotros aclarar este problema”. Por lo tanto, continuamos la discusión.
La hermana Qi continuó: “En la Biblia, solo las palabras pronunciadas por Jehová Dios, las palabras que Jehová Dios instruyó a Moisés que dijera, las palabras que Dios le pidió a los profetas que transmitieran, las palabras dichas por el Señor Jesús y las profecías que Dios reveló para Juan en Apocalipsis son las palabras de Dios; fuera de estas, las biografías del hombre y las cartas de los apóstoles son todas palabras del hombre. Solo representan sus experiencias y conocimientos personales, no las palabras de Dios, y además no se puede decir que sean la palabra de Dios.
Echemos un vistazo a todas las palabras que Dios iluminó a los profetas. Para diferenciar las palabras de Dios y las palabras de los profetas, las palabras de Dios transmitidas por los profetas siempre se marcan primero ‘así ha dicho el Señor Jehová’ o ‘Esto es lo que ha dicho Jehová’ según la voluntad de Dios. Por ejemplo, Éxodo 16:23: ‘Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: […]’; Ezequiel 5:8: ‘Así pues ha dicho el Señor Jehová: […]’; y Jeremías 7:20: ‘Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: […]’ ¿No son todos estos hechos? ¿Eres capaz de aceptar esto?” Asentí y respondí, “Sí, puedo”.
¡Gracias al Señor! Hoy, he obtenido estos beneficios de estudiar la Biblia junto con la Hermana Qi. Bueno, hermanos y hermanas en el Señor, ¿tú también has entendido esto?
Devocional de hoy – Dios usa el arcoíris como símbolo de Su pacto con el hombre
Génesis 9:11-13 Yo establezco mi pacto con vosotros, y nunca más volverá a ser exterminada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones: pongo mi arco en las nubes y será por señal del pacto entre yo y la tierra.
Seguidamente, echemos un vistazo a esta parte de las escrituras sobre cómo usó Dios el arcoíris como símbolo de Su pacto con el hombre.
La mayoría de las personas sabe lo que es un arcoíris y han oído algunas historias relacionadas con ellos. En cuanto a la historia del arcoíris en la Biblia, algunos la creen y algunos la consideran una leyenda, mientras otros no la creen en absoluto. En cualquier caso, todos los acontecimientos que ocurrieron en relación al arcoíris fueron la obra de Dios, y tuvieron lugar en el proceso de la gestión del hombre por parte de Dios. Estos acontecimientos se han recogido con exactitud en la Biblia. Estos relatos no nos dicen cuál era el estado de ánimo de Dios en ese momento ni los propósitos detrás de estas palabras que Él pronunció. Además, nadie puede apreciar lo que Dios estaba sintiendo cuando las dijo. Sin embargo, el estado anímico de Dios en relación a todo este acontecimiento se revela entre las líneas del texto. Es como si Sus pensamientos en ese momento saltasen de la página a través de cada palabra y frase de la palabra de Dios.
Los pensamientos de Dios son aquello por lo que las personas deberían preocuparse y lo que deberían intentar llegar a conocer más. Esto se debe a que están inextricablemente relacionados con el entendimiento que el hombre tiene de Dios, que es un vínculo indispensable para la entrada del hombre en la vida. ¿Así pues, qué estaba pensando Dios en el momento en que acontecieron estas cosas?
Li Ming’ai es una cristiana de la China continental. Es una mujer de carácter recto que respeta a sus suegros, ayuda a su esposo, educa a su hijo y tiene una familia feliz y armoniosa. Sin embargo, en China, donde el ateísmo ejerce el control, el Gobierno comunista chino siempre detiene y persigue sin control a las personas que creen en Dios. En 2006, Li Ming’ai fue detenida y multada por su creencia en Dios. Cuando volvió a casa, la policía comunista china a menudo los amenazaba e intimidaba a ella y a su familia e intentó impedir que Li Ming’ai siguiera creyendo en Dios. Un día, mientras estaba fuera de casa en una reunión, fue denunciada por un informante. La policía acudió a su casa para intentar detenerla. Desde entonces se vio obligada a abandonar su hogar y la vida de Li Ming’ai empezó a transcurrir de escondite en escondite y huyendo de casa. La policía comunista china sigue sin dejarla en paz: siempre vigilaban su casa y esperaban la oportunidad de detenerla. Una noche, Li Ming’ai vuelve a casa a hurtadillas para ver a su familia, pero casi de inmediato la policía se apresura a detenerla. Por suerte, alguien la avisa y Li Ming’ai escapa al desastre.
Tres años después, mientras practica su fe y desempeña su deber lejos de casa, es seguida y detenida por la policía comunista china, que lleva a cabo torturas y tormentos inhumanos con ella y utiliza el cariño familiar para tentarla. Hacen uso de amenazas como negarle a su hijo el derecho a asistir al colegio y bloquean el futuro acceso al empleo público que pueda tener el niño para intentar obligarla a abandonar su fe en Dios, a traicionar a los líderes de la iglesia y a dar a conocer las finanzas de la iglesia. Durante este tiempo, Li Ming’ai ora a Dios y deposita su fe en Él. Encuentra esclarecimiento y guía en la palabra de Dios. Soporta la tortura y el tormento infligidos por la policía comunista china, comprende los trucos de Satanás y decide no traicionar a Dios. Permanece firme testigo de Dios. El interrogatorio de la policía comunista china no da fruto y la humillación los enfurece. Llevan a Li Ming’ai a su casa en el pueblo vestida con ropa de reclusa, exhibiéndola para que todos la vean. Lo hacen para humillarla y después intentan hacer que sus familiares la tienten a traicionar a Dios y vender a la iglesia. Li Ming’ai se enfurece por cómo los comunistas chinos atribuyen las dificultades de su familia a su fe en Dios. Llena de justa indignación, airadamente saca a la luz la malvada realidad de cómo el gobierno comunista chino detiene y persigue a los cristianos. Afirma que el verdadero destructor de las familias cristianas es el Gobierno comunista chino, que es el archicriminal que trae toda suerte de calamidades a la gente. Así es como derrota completa y vergonzosamente a los comunistas chinos.
Para permitir que las personas se conozcan a sí mismas, Dios usa muchos métodos diferentes. Él permite que las personas lleguen a conocerse a sí mismas poco a poco a través de la experiencia. Ya utilice pruebas, juicio o castigo, en palabras o hechos, Dios permite que las personas experimenten sin cesar el juicio, el castigo y la disciplina de las palabras de Dios y el esclarecimiento e iluminación de Sus palabras. Al mismo tiempo, Él permite que las personas reconozcan su propia corrupción, su rebeldía y su naturaleza. Entonces, ¿cuál es el objetivo final de Dios cuando hace todo esto? Es permitir que cada persona que experimente la obra de Dios sepa lo que es el hombre. ¿Qué incluye “lo que es el hombre”? Incluye permitir que las personas reconozcan su propia identidad, posición, deber y responsabilidad. Es permitirte saber quién es el hombre y quién eres tú mismo. Este es el objetivo final de que Dios permita que las personas se conozcan a sí mismas.
Extracto de ‘Dios mismo, el único III’ en “Registros de las pláticas de Cristo”
La clave para lograr un cambio de carácter es conocer la propia naturaleza, y esto debe suceder de acuerdo con las revelaciones de Dios. Sólo en la palabra de Dios se puede conocer la propia naturaleza espantosa, reconocer en esta los diferentes venenos de Satanás, darse cuenta de que uno es necio e ignorante, y reconocer los elementos débiles y negativos de la misma. Después de que estos se conozcan completamente, y puedas verdaderamente odiarte y renunciar a la carne, cumplir con la palabra de Dios de forma consistente y tener la voluntad de someterte de manera absoluta al Espíritu Santo y a la palabra de Dios, entonces te habrás embarcado en la senda de Pedro. Sin la gracia de Dios, si no hay esclarecimiento y dirección del Espíritu Santo, sería muy difícil transitar por esta senda, porque las personas no tienen la verdad y son incapaces de traicionarse a sí mismas. Andar por la senda de perfección de Pedro reside ante todo en la determinación, en tener fe y depender de Dios. Además, uno debe someterse a la obra del Espíritu Santo; en todas las cosas, uno no puede estar sin las palabras de Dios. Estos son los aspectos clave, de los cuales ninguno puede ser violado. Llegar a conocerse a uno mismo mediante la experiencia es muy difícil; sin la obra del Espíritu Santo es muy complicado entrar.
La obra de los últimos días es separar a todos según su especie, y concluir el plan de gestión de Dios, porque el tiempo está cerca y el día de Dios ha llegado. Dios trae a todos los que entran en Su reino, todos los que le son leales hasta el final, a la era de Dios mismo. Sin embargo, antes de la llegada de la era de Dios mismo, la obra de Dios no es la de observar las acciones del hombre ni la de indagar sobre la vida de este, sino la de juzgar la desobediencia del hombre, porque Dios purificará a todos los que vengan ante Su trono. Todos los que han seguido los pasos de Dios hasta el día de hoy son los que acuden ante el trono de Dios, y siendo esto así, cada persona que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto de Su purificación. En otras palabras, todo el que acepta la obra de Dios en su fase final es el objeto del juicio de Dios.
Extracto de ‘Cristo hace la obra del juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”
En los últimos días, Cristo usa una variedad de verdades para enseñar al hombre, para exponer la sustancia del hombre y para analizar minuciosamente sus palabras y acciones. Estas palabras comprenden verdades diversas tales como el deber del hombre, cómo el hombre debe obedecer a Dios, cómo debe ser leal a Dios, cómo debe vivir una humanidad normal, así como la sabiduría y el carácter de Dios, etc. Todas estas palabras están dirigidas a la sustancia del hombre y a su carácter corrupto. En particular, las palabras que exponen cómo el hombre desdeña a Dios se refieren a que el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza enemiga contra Dios. Al emprender Su obra del juicio, Dios no aclara simplemente la naturaleza del hombre con unas pocas palabras; la expone, la trata y la poda a largo plazo. Estos métodos de exposición, de trato y poda no pueden ser sustituidos con palabras corrientes, sino con la verdad de la que el hombre carece por completo. Solo los métodos de este tipo pueden llamarse juicio; solo a través de este tipo de juicio puede el hombre ser doblegado y completamente convencido de la sumisión a Dios y, además, obtener un conocimiento verdadero de Dios. Lo que la obra de juicio propicia es el entendimiento del hombre sobre el verdadero rostro de Dios y la verdad sobre su propia rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre obtener mucho entendimiento de la voluntad de Dios, del propósito de la obra de Dios y de los misterios que le son incomprensibles. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir su fealdad. Estos efectos son todos propiciados por la obra del juicio, porque la esencia de esta obra es, en realidad, la obra de abrir la verdad, el camino y la vida de Dios a todos aquellos que tengan fe en Él. Esta obra es la obra del juicio realizada por Dios.
Muchos de los que creen en el Señor piensan que mientras hagan sacrificios, se dediquen y trabajen mucho, serán sin duda los primeros en ser arrebatados. Pero, ¿se basa eso en las palabras del Señor? El Señor Jesús dijo: “[…] Muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros” (Mateo 19:30). “Mis ovejas oyen mi voz […]” (Juan 10:27). Está claro que si alguien puede ser o no arrebatado viene determinado por si oye o no la voz del Señor. Aquellos que primero oigan Su voz y acepten Su aparición y obra serán las vírgenes prudentes, y los primeros en ser arrebatados.
Cuando se hable del regreso del Señor, algunas personas dirán que la ocurrencia del desastre cumple las profecías del regreso del Señor, y que esto demuestra que Él va a regresar pronto. Por lo tanto, al oír a alguien testificar que el Señor ha regresado, no lo creen, ni buscan ni investigan el camino verdadero. Así pues, ¿el Señor viene pronto o ya ha vuelto?
Hace 2000 años, los discípulos le preguntaron al Señor Jesús: “¿Cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?” (Mateo 24:3). Les respondió: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores” (Mateo 24:7-8). Las palabras del Señor Jesús nos dicen que el Señor vendrá a terminar la Era de la Gracia y a abrir una nueva cuando los desastres hayan ocurrido con frecuencia en todo el mundo.
Dios Todopoderoso dice: “Cuando se habla de los últimos días, esto se refiere a una era independiente; una en la que Jesús dijo que sin duda deberéis afrontar desastres y terremotos, hambrunas y plagas, lo que señalará que es una nueva era, y no la antigua Era de la Gracia”.
“Dios ha encarnado en China continental, o, en palabras de los compatriotas de Hong Kong y Taiwán, en el “interior”. Cuando Dios descendió del cielo a la tierra, nadie ni en el cielo ni en la tierra fue consciente de esto, pues este es el verdadero significado de que Dios regrese de un modo oculto. Él ha estado obrando y viviendo en la carne durante mucho tiempo; sin embargo, nadie ha sido consciente de ello. Incluso hasta el día de hoy, nadie lo reconoce. Tal vez esto seguirá siendo un enigma eterno. Esta vez, la venida de Dios en la carne es algo de lo que ningún ser humano puede ser consciente. Independientemente de qué tan grande y poderoso sea el impacto de la obra del Espíritu, Dios siempre permanece impasible, sin revelarse jamás. Se puede decir que es como si esta etapa de Su obra estuviera ocurriendo en el ámbito celestial. Aunque sea algo evidente para todos los que tengan ojos para ver, nadie lo reconoce. Cuando Dios concluya esta etapa de Su obra, la humanidad entera romperá con su actitud habitual y despertará de su largo sueño. […] Al amanecer, sin que las multitudes lo supieran, Dios vino a la tierra e inició Su vida en la carne. Las personas no fueron conscientes de la llegada de este momento. Quizás todas estaban dormidas; tal vez muchos de los que estaban despiertos y vigilantes esperaban, y es posible que muchos estuvieran orando en silencio a Dios en el cielo. Sin embargo, entre todas estas personas, ni una sola supo que Dios ya había llegado a la tierra”.
Después de leer las palabras de Dios, podemos descubrir que Él ha venido silenciosamente del cielo a la tierra para llevar a cabo obra, es Dios Todopoderoso encarnado, quien ha expresado la verdad y ha hecho la obra de purificar y salvar al hombre. Ahora los grandes desastres han comenzado a caer, la obra de Dios durante Su encarnación va a llegar a su fin. Para no ser abandonados y eliminados por Dios, lo más urgente para nosotros es buscar Sus huellas y acoger Su vuelta.
Han aparecido señales del fin del mundo profetizadas en la Biblia, el Señor ya ha regresado, aquellos que están atentos a esperar el regreso del Señor descendiendo sobre una nube blanca serán caído en los desastres, llorando y rechinando sus dientes. ¡Si no quieren ser abandonados por el Señor y recibir a Él, lo más crítico es entender la manera del regreso del Señor. Bienvenido a discutir y comunicarse con nosotros de las siguientes maneras.
La oración cristiana: ¿Por qué aunque a menudo confesamos y nos arrepentimos al hacer oraciones, somos incapaces de desechar de la esclavitud del pecado?
Últimamente, un predicador de México nos envió un mensaje, diciendo: “Estoy muy angustiado por vivir en el pecado, quiero despojarme del pecado, no obstante, soy incapaz de alcanzarlo, y a veces me siento indigno de ser predicador…”. ¿Por qué pecamos involuntariamente? Leamos lo que dice la Palabra de Dios sobre esta pregunta.
Dios Todopoderoso dice: “Por todo lo que el hombre pueda haber sido redimido y perdonado de sus pecados, sólo puede considerarse que Dios no recuerda sus transgresiones y no lo trata de acuerdo con estas. Sin embargo, cuando el hombre, que vive en un cuerpo de carne, no ha sido liberado del pecado, sólo puede continuar pecando, revelando, interminablemente, su carácter satánico corrupto. Esta es la vida que el hombre lleva, un ciclo sin fin de pecado y perdón. La mayor parte de la humanidad peca durante el día y se confiesa por la noche. Así, aunque la ofrenda por el pecado siempre sea efectiva para el hombre, no podrá salvarlo del pecado. Sólo se ha completado la mitad de la obra de salvación, porque el hombre sigue teniendo un carácter corrupto”.
“Antes de que el hombre fuera redimido, muchos de los venenos de Satanás ya habían sido plantados en su interior, y, después de miles de años de ser corrompido por Satanás, el hombre ya tiene dentro de sí una naturaleza establecida que se resiste a Dios. Por tanto, cuando el hombre ha sido redimido, no se trata más que de un caso de redención en el que se le ha comprado por un alto precio, pero la naturaleza venenosa que existe en su interior no se ha eliminado. El hombre que está tan contaminado debe pasar por un cambio antes de volverse digno de servir a Dios”.
Las palabras de Dios nos dicen que el Señor Jesús nos redimió y perdonó nuestros pecados por medio de la crucifixión, pero nuestra naturaleza pecaminosa aún no ha sido eliminada, los caracteres corruptos como la arrogancia y la astucia están profundamente arraigados en nosotros, y somos incapaces de superar el pecado, así que por mucho que oremos y nos contengamos, todavía no podemos evitar pecar y resistirnos a Dios. Entonces, ¿cómo podemos deshacernos de la esclavitud del pecado? La clave es aceptar la obra de eliminar el pecado que hace el Señor en los últimos días, sólo así podremos encontrar remedios y tener la oportunidad de ser purificados y de entrar en el reino de los cielos.
Para conocer más, mira el vídeo: El camino a la purificación
Allie era predicadora de una iglesia con más de 20 años de fe en el Señor y que viajaba por todas partes dando sermones. Sin embargo, con el tiempo perdió la sensación de que el Señor la guiaba y sus sermones carecían de nueva luz. No hacía más que pecar y confesar y no era capaz de cumplir las enseñanzas del Señor, lo que la frustraba enormemente. La lectura del versículo de la Biblia “La santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14) la dejó preocupada, ya que, como vivía en pecado y no había alcanzado la santidad, no podría entrar en el reino de los cielos cuando llegara el Señor. Por ello, empezó a esforzarse más en la lectura de la Biblia, en el ayuno y la oración, pero todo fue en vano. Un día, por casualidad, Allie descubre un sitio web en el que lee las palabras de Dios Todopoderoso. Queda prendada inmediatamente y su espíritu sediento recibe riego. Con la búsqueda y el estudio, acaba conociendo la principal causa de por qué vive en pecado, del que no puede liberarse, y encuentra la senda que la llevará a purificarse de su corrupción.