Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él

Creer en Dios y conocerle es ley del Cielo y principio de la tierra y, hoy, durante una era en la que el Dios encarnado hace personalmente Su obra, es un momento oportuno para conocer a Dios. Satisfacerle es algo que se consigue sobre el fundamento de entender Su voluntad y, para ello, es necesario conocerle. Este conocimiento de Dios es la visión que el creyente debe tener; es la base de la creencia del hombre en Dios. Si no posee este conocimiento, su creencia en Dios es imprecisa y se basa en una teoría vacía. Aunque este tipo de persona está decidida a seguirle, no consigue nada. Todos aquellos que no logran nada por este camino son los que serán eliminados, y son personas que se limitan a hacer estrictamente lo mínimo. Cualquiera que sea el paso de la obra de Dios que experimentes, debería acompañarte una poderosa visión. Sin ella, te resultaría difícil aceptar cada paso de la nueva obra, porque el hombre es incapaz de imaginarla, es algo que supera su mente. Por tanto, sin un pastor que lo apaciente, que comparta sobre las visiones, el ser humano es incapaz de aceptar esta nueva obra. Si el hombre no puede recibir las visiones, no podrá recibir la nueva obra de Dios, y si no puede obedecerla, será incapaz de entender Su voluntad y su conocimiento de Él equivale a nada. Antes de que el hombre obedezca las palabras de Dios, debe conocerlas, es decir, comprender Su voluntad; sólo así podrá llevar a cabo lo que Él le pide con precisión y según Su corazón. Todo aquel que busca la verdad debe poseer esto, y es el proceso que todo el que procura conocer a Dios debe experimentar. El proceso de conocer las palabras de Dios es el de conocerle a Él, y también el de conocer Su obra. Por tanto, conocer las visiones no sólo alude a conocer la humanidad del Dios encarnado, sino que también incluye conocer las palabras y la obra de Dios. De Sus palabras, las personas llegan a entender Su voluntad y, a partir de la obra de Dios, a conocer Su carácter y lo que Él es. Creer en Dios es el primer paso para conocerle. El proceso de avanzar desde la creencia inicial en Dios hasta llegar a una más profunda es el proceso de conocerle y de experimentar Su obra. Si te limitas a creen en Él por creer, y no lo haces para conocerle, no habrá realidad en tu creencia, que no podrá llegar a ser pura; de esto no cabe la menor duda. Si, durante el proceso por el cual experimenta a Dios, el hombre llega progresivamente a conocer a Dios, su carácter irá cambiando de igual modo y su creencia será cada vez más verdadera. De este modo, cuando el hombre logra el éxito en su creencia en Dios, le habrá ganado por completo. Dios llegó a tales extremos que se hizo carne por segunda vez y llevó a cabo Su obra de forma personal, para que el hombre fuera capaz de conocerle y de verle. Conocer a Dios[a] es el efecto final que debe lograrse al final de Su obra; es el requisito final de Dios para la humanidad. Lo hace por amor a Su testimonio final y para que el hombre pueda, por fin y por completo, volverse a Él. El ser humano sólo puede amar a Dios conociéndolo, y para amarle debe conocerle. Independientemente de cómo lo busque, o de lo que procure ganar, debe ser capaz de obtener el conocimiento de Dios. Sólo así puede satisfacer Su corazón. Sólo conociendo a Dios puede el hombre creer de verdad en Él, reverenciarlo y obedecerle de verdad. Los que no conocen a Dios no le obedecerán nunca de verdad ni lo reverenciarán. Conocer a Dios incluye conocer Su carácter, entender Su voluntad y saber lo que Él es. A pesar de ello, cualquiera que sea el aspecto de conocer a Dios, cada uno de ellos requiere que el hombre pague un precio y exige la voluntad de obedecer, sin la cual nadie sería capaz de seguir hasta el final. La obra de Dios es demasiado incompatible con los conceptos humanos; el carácter de Dios y lo que Él es, son cosas demasiado difíciles para la capacidad del hombre, y todo lo que Dios dice y hace le resulta incomprensible por demás al ser humano; si el hombre desea seguir a Dios, pero no está dispuesto a obedecerlo, no conseguirá nada. Desde la creación del mundo hasta hoy, Dios ha realizado mucha obra que es incomprensible para el hombre y que le ha resultado difícil aceptar, y Dios ha dicho muchas cosas que hacen que sus conceptos sean complicados de sanar. Con todo, las muchas dificultades que representa Su obra para el hombre, Él no la ha dejado nunca, sino que ha seguido obrando y hablando; y aunque un gran número de “guerreros” han ido cayendo a los lados del camino, Él sigue realizando Su obra y sigue escogiendo a un grupo de personas tras otro que esté dispuesto a obedecer Su nueva obra. No se compadece de esos “héroes” caídos, sino que atesora a aquellos que aceptan Su nueva obra y Sus palabras. ¿Pero con qué fin obra de esta forma, paso a paso? ¿Por qué está siempre eliminando y escogiendo a personas? ¿Por qué emplea siempre un método así? El objetivo de Su obra es que el hombre le conozca y, así, poder ganarlo. El principio de Su obra es trabajar en aquellos que son capaces de obedecer la obra que Él hace hoy, y no obra en los que obedecieron Su obra pasada y se oponen a la presente. Esta es la exactamente la razón por la que ha eliminado a tantas personas.

Los efectos de la lección de conocer a Dios no pueden obtenerse en uno o dos días: el hombre tiene que acumular experiencias, soportar sufrimiento y tener una obediencia verdadera. Lo primero es empezar desde la obra y las palabras de Dios. Debes entender lo que incluye conocer a Dios, cómo lograr el conocimiento de Él y cómo verle durante tus experiencias. Esto es lo que todos deben hacer cuando todavía tienen que conocer a Dios. Nadie comprende la obra y las palabras de Dios al momento, y nadie logra el conocimiento de la totalidad de Dios en un tiempo breve. Lo que se requiere es el proceso necesario de la experiencia, sin el cual nadie sería capaz de conocer a Dios y seguirle de verdad. Cuanta más obra realiza Dios, más conoce el hombre de Él. Cuanto más en desacuerdo esté la obra de Dios con los conceptos humanos, más renovado y profundo será el conocimiento que el hombre tenga de Él. Si la obra de Dios tuviera que permanecer inmutable para siempre, el hombre sólo tendría un pequeño conocimiento de Él. Desde la creación del mundo hasta nuestros días, debéis conocer con claridad las visiones de lo que Dios hizo durante la Era de la Ley, durante la Era de la Gracia y lo que ahora está haciendo durante la Era del Reino. Debéis conocer la obra de Dios. Sólo después de seguir a Jesús fue conociendo Pedro, poco a poco, gran parte de la obra que el Espíritu hizo en Él. Declaró: “Apoyarse en las experiencias del hombre no basta para conseguir un conocimiento completo de Dios; tiene que haber muchas cosas nuevas en la obra de Dios que nos ayuden a conocerle”. Al principio, Pedro creyó que Jesús fue enviado por Dios, como apóstol, y no le vio como el Cristo. Aunque fue llamado a seguirle[b], Jesús le preguntó: “Simón, hijo de Jonás, ¿me seguirás?”. Pedro le respondió: “Debo seguir a aquel que es enviado por el Padre celestial. Debo reconocer a aquel que el Espíritu Santo ha escogido. Te seguiré”. Por sus palabras se puede ver que, sencillamente, Pedro no poseía conocimiento alguno de Jesús; había experimentado las palabras de Dios, había tratado consigo mismo, y había sufrido dificultades por Dios, pero no conocía Su obra. Tras un periodo de experiencia, Pedro vio en Jesús muchas de las obras de Dios, vio la hermosura de Dios y vio mucho del ser de Dios en Jesús. Por consiguiente, también vio que las palabras de Jesús no podían ser palabras de hombre, y que la obra que Él hizo no podría haberla realizado un hombre. En las palabras y los hechos de Jesús, Pedro vio además gran parte de la visión de Dios y mucha obra divina. Durante sus experiencias, no llegó simplemente a conocerse a sí mismo, sino que también se centró en observar las acciones de Jesús, de las que descubrió muchas cosas nuevas; es decir, que eran muchas expresiones del Dios práctico en la obra que Él hizo por medio de Jesús, y que las palabras y los actos de este, las formas en que pastoreó a las iglesias y la obra que realizó diferían de los de un hombre corriente. Así, de Jesús aprendió muchas lecciones que se suponía que debía de aprender y para cuando Jesús estaba a punto de ser clavado en la cruz, había obtenido algún conocimiento de Él, un conocimiento que fue la base de su lealtad de por vida a Él, y de su crucifixión boca abajo por amor a Él. Algunos conceptos se apoderaron de él y, al principio, no tenía un conocimiento claro de Jesús, pero esas cosas son inevitables en el hombre corrupto. Cuando estaba a punto de partir, Jesús le dijo a Pedro que Su crucifixión era la obra que había venido a realizar; aquella era tenía que renegar de Él, aquella era impura tenía que clavarlo en la cruz y Él había venido a completar la obra de la redención; una vez acabada, Su ministerio llegaría a su fin. Cuando Pedro oyó esto, la tristeza lo embargó y sintió aún más devoción por Jesús. Cuando fue crucificado, Pedro lloró amargamente en privado. Antes de esto, le había preguntado a Jesús: “¡Mi Señor! Dices que vas a ser crucificado. Después de irte, ¿cuándo volveremos a verte?”. ¿Acaso no hay mezcla en las palabras que pronunció? ¿No son sus propios conceptos? En su corazón sabía que Jesús había venido a acabar parte de la obra de Dios y que después de Su partida el Espíritu estaría con él; aunque fuera crucificado y ascendiera al cielo, el Espíritu de Dios estaría con él. En aquel momento poseía cierto conocimiento de Jesús y sabía que había sido enviado por el Espíritu de Dios y que este estaba en Él, que Jesús era Dios mismo, que era el Cristo. A pesar de su amor por Jesús y a causa de la debilidad del hombre, Pedro dijo aún estas palabras. Si puedes observar y pasar por experiencias meticulosas en cada paso de la obra de Dios, serás capaz de ir descubriendo poco a poco la hermosura de Dios. ¿Y cuál fue la visión de Pablo? Cuando Jesús se le apareció, preguntó: “¡Señor mío! ¿Quién eres?”. Jesús respondió: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Esta fue la visión de Pablo. Pedro usó la resurrección de Jesús y Sus apariciones durante 40 días, y Sus enseñanzas durante el tiempo que Él vivió, como visión hasta que llegó al final de su viaje.

El hombre experimenta a Dios, se conoce a sí mismo, se despoja de su carácter corrupto y busca el crecimiento en la vida, todo ello por conocer a Dios. Si sólo buscas conocerte a ti mismo y tratar con tu propio carácter corrupto, sin tener conocimiento de la obra que Dios hace en el hombre, de lo grande que es Su salvación o de cómo experimentas a Dios y das testimonio de Sus hechos, tu experiencia es absurda. Si crees que ser capaz de poner la verdad en práctica y que ser capaz de soportar significa que la vida propia ha crecido, esto indica que sigues sin comprender el verdadero sentido de la vida y que todavía no entiendes el propósito de que Dios obre en el hombre. Un día, cuando estés en las iglesias religiosas, entre miembros de la Iglesia del Arrepentimiento o la Iglesia de la Vida, encontrarás a muchos devotos cuyas oraciones contienen visiones y que se sienten tocados y tienen palabras que los guían en su búsqueda de vida. Y, lo que es más, en muchos asuntos son capaces de soportar y renunciar a sí mismos, y no son guiados por la carne. En ese tiempo no serás capaz de ver la diferencia: creerás que todo lo que hacen es correcto, que es la expresión natural de la vida, y qué pena que crean en el nombre equivocado. ¿No son necias tales creencias? ¿Por qué se dice que muchas personas no tienen vida? Porque no conocen a Dios, y por ello se dice que no tienen a Dios ni tienen vida. Si tu creencia en Dios ha alcanzado un cierto punto en el que eres capaz de conocer a conciencia los hechos de Dios, Su realidad y cada fase de Su obra, entonces la verdad te ha poseído. Si desconoces la obra y el carácter de Dios, tu experiencia sigue siendo carente. La forma en que Jesús llevó a cabo aquella etapa de Su obra, cómo se está realizando esta fase, cómo hizo Dios Su obra en la Era de la Gracia, qué obra se hizo, cuál se está haciendo en esta fase, si no posees un conocimiento profundo de estas cosas, jamás te sentirás persuadido ni seguro. Si tras un periodo de experiencia eres capaz de conocer la obra hecha por Dios y cada etapa de Su obra, y posees un conocimiento concienzudo de los objetivos de las palabras de Dios y de por qué tantas palabras que Él pronunció no se han cumplido, puedes estar tranquilo y perseguir con valentía el camino que tienes por delante, libre de preocupación o refinamiento. Deberíais ver lo que Dios usa para realizar tan gran parte de Su obra. Usa las palabras que Él pronuncia, refina al hombre y trasforma sus conceptos por medio de muchas clases de palabras. Todo el sufrimiento que habéis soportado, todo el refinamiento que habéis experimentado, el trato que habéis aceptado en vuestro interior, el esclarecimiento que habéis percibido, todo ello se ha logrado mediante el uso de las palabras pronunciadas por Dios. ¿Por qué sigue el hombre a Dios? ¡Por Sus palabras! Las palabras de Dios son profundamente misteriosas, y pueden tocar el corazón del hombre, revelar cosas profundas dentro de su corazón, hacerle saber cosas que ocurrieron en el pasado y permitirle ver en el futuro. Y el hombre soporta el sufrimiento por las palabras divinas, y estas lo perfeccionan; sólo entonces sigue el hombre a Dios. Lo que el hombre debería hacer en esta fase es aceptar las palabras de Dios, e independientemente de que sea perfeccionado o refinado, la clave está en las palabras de Dios; esta es Su obra y la visión que el hombre debería conocer hoy.

¿Cómo perfecciona Dios al hombre? ¿Cuál es el carácter de Dios? ¿Y qué está contenido dentro de Su carácter? Todo esto debe entenderse; es la propagación del nombre de Dios, dar testimonio de Él y exaltar; el hombre logrará, en última instancia, cambios en el carácter de su vida sobre el cimiento del conocimiento de Dios. Cuanto más trato y refinamiento supere el hombre, mayor será su fuerza; y cuanto más numerosos sean los pasos de la obra de Dios, más perfeccionado será el hombre. Hoy, en la experiencia del hombre, cada paso de la obra de Dios contraataca los conceptos del hombre y cada paso es inimaginable para el intelecto humano y supera sus expectativas. Dios provee todo lo que el ser humano necesita, y en todos los sentidos está en desacuerdo con los conceptos del hombre; y cuando eres débil, Dios pronuncia Sus palabras. Sólo así puede proveerte vida. Contraatacando tus conceptos, llegas a aceptar el trato de Dios, y sólo así puedes despojarte de tu corrupción. Hoy, en un aspecto, las obras del Dios encarnado obra en divinidad, y en otro lo hace en humanidad normal. No deberías negar ninguna de las obras que Dios realiza y deberías obedecer cualquier cosa que Él diga o haga en humanidad normal; independientemente de lo normal que Él sea, deberías obedecer y entender. Sólo cuando tengas una experiencia práctica podrás saber con seguridad que Él es Dios, y entonces dejarás de producir conceptos y le seguirás hasta el final. En la obra de Dios hay sabiduría, y Él sabe cómo el hombre constituye un testimonio. Sabe dónde está su debilidad vital y las palabras que Él habla pueden golpearte justo ahí, pero también usa Sus palabras majestuosas y sabias para que seas un testimonio de Él. Así de milagrosos son los hechos de Dios. La obra que Él realiza es inimaginable para el intelecto del hombre. El juicio de Dios revela las clases de corrupción que poseen al hombre, siendo carne, y las cosas que conforman su esencia y lo dejan sin un lugar donde esconderse de su vergüenza.

Dios realiza la obra de juicio y castigo para que el hombre pueda conocerle, y por amor a Su testimonio. Sin Su juicio sobre el carácter corrupto del ser humano, el hombre no conocería Su carácter justo que no permite ofensa alguna, y no podría apartarse de su viejo conocimiento de Dios para adoptar el nuevo. Por amor a Su testimonio y a Su gestión, Él hace pública Su totalidad, capacitando así al hombre para lograr el conocimiento de Dios, cambiar su carácter y dar un resonante testimonio de Él por medio de Su aparición pública. El cambio se logra en el carácter del hombre a través de distintos tipos de la obra de Dios; sin estos cambios en el carácter del hombre, este sería incapaz de dar testimonio de Dios y no podría ser conforme a Su corazón. Los cambios en el carácter del hombre significan que se ha liberado de la atadura de Satanás, de la influencia de la oscuridad, y que se ha convertido de verdad en un modelo y una muestra de la obra de Dios, que de verdad ha llegado a ser un testigo suyo y alguien que es conforme a Su corazón. Hoy, el Dios encarnado ha venido a hacer Su obra en la tierra, y exige que el hombre logre conocerle, obedecerle, y dé testimonio de Él; que conozca Su obra práctica y normal, que obedezca todas Sus palabras y Su obra que no concuerdan con los conceptos del hombre, y dé testimonio de toda Su obra de salvación del hombre, y todos los hechos que Él hace y que vencen al hombre. Los que dan testimonio de Dios tienen que poseer un conocimiento de Él; sólo este tipo de testimonio es preciso, práctico y el único que puede avergonzar a Satanás. Dios usa a aquellos que han llegado a conocerle pasando por Su juicio y Su castigo, por Su trato y Su poda, para que lleven testimonio de Él; Él usa a los que han sido corrompidos por Satanás para que den testimonio de Él; así también usa a aquellos cuyo carácter ha cambiado y que se han ganado, así, Sus bendiciones, para que den testimonio de Él. No necesita que el hombre lo alabe sólo de palabras ni la alabanza y el testimonio del tipo de Satanás, que no ha sido salvada por Él. Sólo aquellos que conocen a Dios, y cuyo carácter ha cambiado, están cualificados para dar testimonio de Él, y Él no permitirá que el hombre acarree vergüenza deliberadamente sobre Su nombre.

De «La Palabra manifestada en carne»

Notas al pie:

a. El texto original dice: “La obra de conocer a Dios”.

b. El texto original dice “estaba siguiendo”.

Música cristiana | Dios juzga y perfecciona al hombre con Sus palabras en los últimos días

Música cristiana | Dios juzga y perfecciona al hombre con Sus palabras en los últimos días

I
El Dios encarnado de los últimos días ha venido
principalmente con el fin de hablar Sus palabras,
a explicar todo lo necesario para la vida del hombre,
a señalar aquello en lo que este debería entrar,
a mostrar al hombre los hechos de Dios,
así como Su sabiduría, Su omnipotencia y lo maravilloso que es,
así como Su sabiduría, Su omnipotencia y lo maravilloso que es.
A través de las muchas formas en las que Dios habla,
el hombre ve Su supremacía, Su magnitud y,
además, la humildad y lo escondido de Dios.
El hombre ve que Él es supremo, Él es supremo,
pero humilde y que está escondido, y puede convertirse en el menor de todos.
Algunas de Sus palabras se pronuncian
directamente desde la perspectiva del Espíritu,
otras desde la del hombre,
y otras desde la de la tercera persona.
En esto puede verse que la forma de la obra de Dios varía grandemente
y es por medio de las palabras que Él permite que el hombre lo vea.
II
La obra llevada a cabo por Dios durante esta era
es principalmente la provisión de las palabras para la vida del hombre,
la revelación de la esencia de la naturaleza del hombre
y el carácter corrupto de este,
la eliminación de los conceptos religiosos, del pensamiento feudal,
del pensamiento obsoleto, así como del conocimiento y la cultura del hombre.
Todo esto debe ponerse en evidencia y purificarse
por medio de las palabras de Dios.
En los últimos días, Él usa palabras,
y no señales y maravillas, para perfeccionar al hombre.
Usa Sus palabras para descubrir, juzgar,
castigar y perfeccionar al hombre.
Usa Sus palabras para descubrir, juzgar,
castigar y perfeccionar al hombre,
de forma que en las mismas este llegue
a ver la sabiduría y la belleza de Dios,
y a entender Su carácter,
y así, a través de las palabras de Dios, el hombre vea Sus hechos.
Durante los últimos días, Dios pretende principalmente cumplir
una etapa de la obra en la que la Palabra aparece en la carne,
y esta es una parte del plan de gestión de Dios.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Recomendación: Canciones cristianas evangélicas

Dios ordena a Abraham que ofrezca a Isaac

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Enseñanza bíblica – Dios ordena a Abraham que ofrezca a Isaac

La obra de gestión y salvación divina de la humanidad comienza cuando Abraham ofrece a Isaac como sacrificio

Las palabras que Dios habló a Abraham se cumplieron cuando Él le dio un hijo. Esto no significa que el plan divino se detuviese aquí; todo lo contrario, el magnífico plan de Dios para la gestión y la salvación de la humanidad no había hecho más que empezar, y Su bendición de darle un hijo a Abraham no era sino el preludio de Su plan general de gestión. En ese momento, ¿quién sabía que la batalla de Dios con Satanás había comenzado silenciosamente en el momento en que Abraham ofreció a Isaac?

A Dios no le importa que el hombre sea insensato; sólo pide que sea sincero

Seguidamente, veamos lo que Dios le hizo a Abraham. En Génesis 22:2, Dios le ordena: “Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”. El sentido de Dios estaba claro: le estaba diciendo a Abraham que le entregara a su único hijo Isaac, a quien amaba, en holocausto. Mirándolo hoy día, ¿sigue estando el mandato de Dios en conflicto con las nociones del hombre? ¡Sí! Todo lo que Dios hizo en aquel momento es bastante contrario a las nociones del hombre; a este le resulta incomprensible. En sus nociones, las personas creen lo siguiente: cuando un hombre no creyó, y pensó que era imposible, Dios le dio un hijo, y después de haberlo tenido, le pidió que lo sacrificase. ¿No es esto totalmente increíble? ¿Qué pretendía hacer Dios en realidad? ¿Cuál era Su verdadera intención? Le dio un hijo a Abraham incondicionalmente, pero también le pidió que hiciera una ofrenda incondicional. ¿Era esto excesivo? Desde el punto de vista de un tercero no solo lo era, sino que parecía como querer “buscar un problema sin motivo”. Sin embargo, Abraham mismo no opinaba que Dios le estuviera pidiendo demasiado. Aunque tenía unas pocas opiniones pequeñas propias sobre ello, y aunque sospechaba un poco de Dios, seguía estando preparado para hacer la ofrenda. En este punto, ¿ves algo que demuestre que Abraham estuviera dispuesto a ofrecer a su hijo? ¿Qué se indica en estas frases? El texto original dice lo siguiente: “Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho” (Génesis 22:3). “Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo” (Génesis 22:9-10). Cuando Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo, ¿vio Dios sus acciones? Sí; las vio. Todo el proceso —desde el principio, cuando Dios le pidió a Abraham que sacrificara a Isaac, hasta el momento en que el hombre alzó el cuchillo para matar a su hijo— le mostró a Dios el corazón de Abraham, e independientemente de su insensatez, su ignorancia y su malinterpretación anteriores de Dios, en aquel momento su corazón era sincero, honesto; de verdad le iba a devolver a Isaac a Dios, ese hijo que Él le había dado. Dios vio obediencia en él, esa misma obediencia que Él deseaba.

Para el hombre, Dios hace muchas cosas incomprensibles e incluso increíbles. Cuando Dios desea orquestar a alguien, con frecuencia esta orquestación está en desacuerdo con las nociones del hombre y le resulta incomprensible. Sin embargo, esta disonancia e incomprensibilidad son precisamente la prueba y el examen de Dios para el ser humano. Entretanto, Abraham pudo demostrar su obediencia a Dios, que era la condición más fundamental de su capacidad de satisfacer Su requisito. Sólo entonces, cuando Abraham pudo obedecer esta exigencia, cuando ofreció a Isaac, Dios sintió verdaderamente confianza y aprobación hacia la humanidad, hacia Abraham, a quien había escogido. Sólo entonces estuvo Dios seguro de que esta persona que había elegido era un líder indispensable que podría acometer Su promesa y Su consiguiente plan de gestión. Aunque sólo era una prueba y un examen, Dios se sintió satisfecho, percibió el amor del hombre por Él, y se sintió confortado por este como nunca antes. En el momento en que Abraham levantó su cuchillo para matar a Isaac, ¿lo detuvo Dios? Dios no permitió que Abraham sacrificase a Isaac, sencillamente porque no tenía intención de tomar su vida. Así pues, detuvo a Abraham justo a tiempo. Para Dios, la obediencia de Abraham ya había pasado la prueba; lo que hizo fue suficiente, y Él ya había visto el resultado de lo que pretendía hacer. ¿Fue este resultado satisfactorio para Dios? Puede decirse que lo fue, que fue lo que Dios quería, y lo que anhelaba ver. ¿Es esto cierto? Aunque, en diferentes contextos, Dios usa diferentes formas de probar a cada persona; en Abraham comprobó lo que quería ver: que su corazón era sincero, y su obediencia incondicional. Este “incondicional” era precisamente lo que Dios deseaba. Con frecuencia, las personas afirman: “Ya he ofrecido esto, ya he renunciado a aquello; ¿por qué sigue Dios insatisfecho conmigo? ¿Por qué sigue sometiéndome a pruebas? ¿Por qué sigue examinándome?”. Esto demuestra una realidad: Dios no ha visto tu corazón ni lo ha ganado. Es decir, no ha visto la misma sinceridad que cuando Abraham fue capaz de levantar su cuchillo para matar a su hijo con sus propias manos y ofrecérselo a Dios. No ha visto tu obediencia incondicional ni ha sido confortado por ti. Es natural, pues, que Dios siga probándote. ¿No es cierto?

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne”

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Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Película cristiana completa | Crónicas de la persecución religiosa en China «Cicatrices»

Compartiré una película cristiana basada en hechos reales, que cuenta las historias reales sobre la persecución de la creencia de los cristianos, y cómo fueron arrestados y se huyeron ellos. Vale la pena mirarlo y recomendarlo.

Película cristiana completa | Crónicas de la persecución religiosa en China «Cicatrices»

Desde que llegó al poder en la China continental en 1949, el Partido Comunista de China ha sido implacable en su persecución de la fe religiosa. Ha detenido y asesinado frenéticamente a cristianos, ha expulsado y maltratado a misioneros que operaban en China, ha confiscado y destruido innumerables ejemplares de la Biblia, ha cerrado y demolido iglesias y ha intentado erradicar todas las iglesias caseras. Este documental narra la historia real de Cheng Rui, cristiana china y líder en la Iglesia de Dios Todopoderoso detenida y encarcelada por su fe a manos del PCCh. En una oleada más de la frenética persecución del PCCh a la Iglesia de Dios Todopoderoso en 2009, a Cheng Rui la ponen bajo vigilancia encubierta y luego la detienen, tras lo cual la someten a una tortura inhumana y brutal, a una humillación inimaginable y a una vida carcelaria sombría y violenta.

Parábola de la oveja perdida

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Parábola de la oveja perdida

Mateo 18:12-14 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se ha descarriado, ¿no deja las noventa y nueve en los montes, y va en busca de la descarriada? Y si sucede que la halla, en verdad os digo que se regocija más por esta que por las noventa y nueve que no se han descarriado. Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos.

Este pasaje es una parábola; ¿qué tipo de sentimiento produce en la gente? La forma de expresión usada aquí, la parábola, es una figura retórica del lenguaje humano y, como tal, está dentro de la esfera del conocimiento humano. Si Dios hubiera dicho algo parecido en la Era de la Ley, las personas habrían sentido que tales palabras no eran realmente congruentes con Su identidad; sin embargo, cuando el Hijo del hombre comunicó estas palabras en la Era de la Gracia, para las personas fue algo reconfortante, cálido e íntimo. Cuando Dios se hizo carne, cuando apareció en forma de hombre, usó una parábola muy apropiada que provenía de Su propia humanidad para expresar la voz de Su corazón. Esta representaba la propia voz de Dios y la obra que Él quería hacer en esa era. También simbolizaba una actitud que Dios tenía hacia las personas en la Era de la Gracia. Mirando desde la perspectiva de la actitud de Dios hacia las personas, comparó a cada una de ellas con una oveja. Si una oveja se perdiera, Él haría lo que hiciera falta para encontrarla. Esto representaba un principio de la obra de Dios en ese momento en medio de la humanidad, cuando estaba en la carne. Dios usó esta parábola para describir Su determinación y Su actitud en esa obra. Esta era la ventaja de Dios al hacerse carne: podía aprovecharse del conocimiento de la humanidad y usar el lenguaje humano para hablar a las personas y para expresar Su voluntad. Él le explicó o le “tradujo” al hombre Su profundo lenguaje divino, que resultaba difícil de entender para las personas en lenguaje humano, de forma humana. Esto ayudó a las personas a entender Su voluntad y a saber qué quería hacer Él. También pudo tener conversaciones con personas desde la perspectiva humana, usar el lenguaje humano y comunicarse con ellas de una forma en la que entenderían. Hasta podía hablar y obrar usando el lenguaje y el conocimiento humanos, de forma que las personas pudieran sentir la bondad y la cercanía de Dios, y ver Su corazón. ¿Qué veis en esto? ¿Hay alguna prohibición en las palabras y las acciones de Dios? Para las personas, Dios de ninguna manera podía usar el conocimiento, el lenguaje o las formas de comunicarse humanas para hablar sobre lo que Dios mismo quería decir, la obra que quería realizar, o para expresar Su propia voluntad. Pero estaban equivocados. Dios utilizó este tipo de parábola para que las personas pudieran sentir la realidad y la sinceridad de Dios, y para que vieran Su actitud hacia los demás durante ese período. Esta parábola despertó de un sueño a aquellas personas que habían estado viviendo bajo la ley durante mucho tiempo y también inspiró a una generación tras otra de personas que vivieron en la Era de la Gracia. Al leer el pasaje de esta parábola, se conoce la sinceridad de Dios al salvar a la humanidad y entienden el peso y la importancia que la humanidad tiene en Su corazón.

Echemos un vistazo a la última frase en este pasaje: “Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos”. ¿Fueron estas las propias palabras del Señor Jesús, o las del Padre en el cielo? Superficialmente, parece que es el Señor Jesús el que habla, pero Su voluntad representa la de Dios mismo y por eso dijo: “Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos”. Las personas de esa época solo reconocían como Dios al Padre del cielo y creían que esta persona que tenían ante sus ojos solo era un enviado Suyo y que no podía representarlo. Por esta razón, el Señor Jesús tuvo que agregar esa frase al final de la parábola, de forma que las personas pudiesen sentir realmente la voluntad de Dios para la humanidad, así como la autenticidad y de lo que Él afirmaba. Aunque esta frase era simple, fue pronunciada con cuidado y amor y reveló la humildad y la ocultación del Señor Jesús. Independientemente de que Dios se hiciera carne u obrara en la esfera espiritual, conocía muy bien el corazón humano y entendía perfectamente lo que las personas necesitaban; sabía lo que las preocupaba y lo que las confundía, por lo que añadió esta frase, que resaltaba un problema oculto en la humanidad: las personas eran escépticas ante lo que el Hijo del hombre decía. Por eso, cuando el Señor Jesús estaba hablando tuvo que añadir: “Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos”. Sus palabras solo podían rendir fruto sobre esta premisa, para que las personas creyeran en su rigor y mejoraran su credibilidad. Esto muestra que cuando Dios se volvió Hijo normal del hombre, Él y la humanidad tuvieron una relación muy complicada, y la situación del Hijo del hombre era muy embarazosa. También muestra cuán insignificante era el estatus del Señor Jesús entre los humanos de la época. Cuando Él dijo esto, en realidad estaba diciendo a las personas: podéis descansar tranquilos, estas palabras no representan lo que hay en Mi corazón, sino que son la voluntad del Dios que está en vuestros corazones. ¿No era esto irónico para la humanidad? Aunque obrando en la carne, Dios tenía muchas ventajas que no tenía en Su persona, Él tuvo que resistir sus dudas y su rechazo, así como su insensibilidad y sosería. Podría decirse que el proceso de la obra del Hijo del hombre fue el proceso de experimentar el rechazo de la humanidad y su experiencia de competir contra Él. Más que eso, fue el proceso de obrar para continuamente ganar la confianza de la humanidad y conquistarla a través de lo que Él tiene y es, a través de Su propia esencia. No fue tanto que Dios encarnado estuviera librando una guerra sobre el terreno contra Satanás, sino que se convirtió en un hombre corriente e inició una lucha con los que lo seguían. En ella, el Hijo del hombre completó Su obra con Su humildad, con lo que Él tiene y es, y con Su amor y sabiduría. Consiguió a las personas que quería, obtuvo la identidad y el estatus que merecía, y “volvió” a Su trono.

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”

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Sobre si el Señor le Dará Primero Revelaciones a los Pastores y Ancianos al Volver

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Reflexion sobre la fe – Sobre si el Señor le Dará Primero Revelaciones a los Pastores y Ancianos al Volver

Algunos creen que el Señor les dará revelaciones primero a los pastores y ancianos cuando vuelva en los últimos días, porque ellos están familiarizados con la Biblia y siempre trabajan duro por Él ¿Es esta perspectiva acorde al Señor? ¿Les dará revelaciones el Señor primero a pastores y ancianos al volver? Este artículo te dirá la verdad.

Sobre si el Señor le Dará Primero Revelaciones a los Pastores y Ancianos al Volver (I)

En 1989, yo creí en Jesucristo con mi esposa. En ese momento, yo estaba en mis 30 y me entregaba y sacrificaba voluntariamente por el Señor. Nuestros pastores y ancianos pensaron que yo era un joven prometedor, así que me tenían en alta estima. Al poco tiempo, me volví un buen predicador y a menudo predicaba el evangelio con el pastor aquí y allá, contactando a varios líderes eclesiásticos.

Al trabajar con el pastor, a menudo le oí decir, “Cuando el Señor vuelva Él le dará revelaciones a aquellos que trabajen duro por Él, y personalmente se revelará ante pastores y ancianos, dado que ellos están familiarizados con la Biblia y siempre trabajan duro por Él”. Estas palabras estaban arraigadas profundamente en mi corazón, pensé: “Si uno desea recibir al Señor en Su regreso y recibir Sus revelaciones, debe ser una persona que trabaje duro por Él. Sólo tales personas pueden ser aprobadas por el Señor y recibir Sus revelaciones”. Para esto, trabajé diligentemente, entregándome y sacrificándome por el Señor, a menudo practiqué la caridad, y doné. Prediqué el evangelio del Señor en todos lados, y construí más de diez iglesias en menos de un año. Al ver el fruto de mi arduo trabajo, me sentí muy alagado, pensando: “Cuando el Señor regrese, con toda seguridad me dará una revelación”.

Un día, camino a casa después de una reunión, mi compañero el Hermano Zhang me preguntó “Hermano Wang, hemos estado esperando el regreso del Señor todos estos años. Ahora todas las profecías de Su regreso se han cumplido básicamente ¿Por qué el Señor no ha venido a recibirnos?” Al escuchar estas palabras, dije en medio de mi confusión, “En efecto, observamos y rezamos, esperamos a diario las revelaciones del Señor, temiendo profundamente el perder la oportunidad de ser arrebatados por el Señor. Sin embargo han pasado muchos años, y aún no hemos recibido las revelaciones del Señor. Yo sinceramente no sé cuando volverá el Señor a recibirnos”. En este momento, el Hermano Zhang me dijo seriamente, “Hermano Wang, todos estos años hemos estado esperando por las revelaciones del Señor y pensando que seguramente cuando vuelva nos dará revelaciones. El Señor es leal. Dado que Él prometió que regresaría, Él no se va a retrasar. Ahora las profecías del regreso del Señor se han cumplido. Así que ¿Has considerado alguna vez que el Señor puede haber regresado pero no nos da revelaciones como nos las imaginábamos?” “Es imposible”. Al escuchar estas palabras lo interrumpí inmediatamente, “Todos estos años ayuné, observé y recé sin interrupción alguna. Es imposible que el Señor no me de una revelación al volver”.

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Coro cristiano | El reino

Coro cristiano | El reino

El reino, la ciudad de los santos, el reino de Cristo.
En el reino, la riqueza y la gloria de Dios se manifiestan.
Los relámpagos alumbran desde el Oriente hasta el Occidente.
La luz verdadera está aquí, la palabra de Dios ha aparecido en la carne.
El Salvador regresó hace tiempo, descendió sobre una nube blanca.
Los santos han sido arrebatados hoy ante el trono para alabar a Dios.
Los santos del pasado han surgido de nuevo para mantenerse firmes en los últimos días.
Los santos son cruelmente perseguidos en China, la tierra de los demonios.
Durante seis mil años de historia, los santos han derramado sangre y lágrimas,
no han podido regresar a sus casas, han vagado de un lugar a otro, sin un lugar donde refugiarse.
En un abismo de miseria, un lugar oscuro donde no brilla el sol, baila la legión de Satanás.
Los seis mil años de lucha, sangre y lágrimas anuncian la llegada del reino.
Oímos la voz de Dios y somos arrebatados ante Su trono.
Experimentamos el juicio de Cristo y asistimos al banquete de boda del Cordero.
Logramos la purificación en las palabras de Dios y vemos Su justicia y santidad.
Conquistados y perfeccionados por las palabras de Dios, obtenemos Su salvación de los últimos días.
Entono cánticos y alabo los maravillosos actos de Dios Todopoderoso.
Colmo de infinitos elogios el carácter justo de Dios Todopoderoso.
Salto de alegría por la sabiduría y omnipotencia de Dios Todopoderoso.
No puedo amar más la humildad y ocultación de Dios Todopoderoso.
No poder recompensar el amor de Dios me duele y me hace sentir culpable.
Soy una persona con corazón y espíritu, ¿por qué no puedo amar a Dios?
Dios es mi apoyo, ¿qué hay que temer?
Entrego mi vida a luchar contra Satanás hasta el final.
Dios nos eleva, deberíamos dejarlo todo atrás y luchar para dar testimonio de Cristo.
Dios cumplirá Su voluntad en la tierra.
Tendré mi amor y lealtad preparados para entregárselos a Dios.
Recibiré con gozo el regreso de Dios cuando descienda en la gloria
y volveré a reunirme con Él cuando se haga el reino de Cristo.
Cristo ha venido a la tierra como hombre, en la carne para luchar.
Él seca las lágrimas de los santos y los salva de Satanás.
Odiamos a los demonios, los implacables enemigos de Dios.
Sus sangrientos crímenes son innumerables, han dejado muchos recuerdos vívidos.
Estamos repletos de odio y ya no podemos contener nuestra ira.
Condenamos a Satanás, oramos para que Satanás sea juzgado y los demonios duramente castigados.
La reconciliación no es posible, juramos luchar contra ellos hasta el final.
Sólo la destrucción del reino de Satanás puede aliviar el odio en nuestros corazones.
De la adversidad han salido muchos buenos soldados vencedores.
Somos vencedores junto con Dios y nos hemos convertido en testimonio de Dios.
El día que Dios logra la gloria llega con una fuerza irresistible.
La gente se dirige a raudales hacia esta montaña y entra en la luz de Dios.
El incomparable esplendor del reino debe manifestarse por todo el mundo.
El futuro del reino es prometedor e ilimitado; Dios mismo viene al mundo para tomar el poder.
Los santos del pasado surgen de nuevo de la muerte y gozan de bendiciones eternas.
El futuro del reino es prometedor e ilimitado; Dios mismo viene al mundo para tomar el poder.
Los santos del pasado surgen de nuevo de la muerte y gozan de bendiciones eternas,
El reino, la ciudad de los santos, el reino de Cristo.
En el reino, la riqueza y la gloria de Dios se manifiestan.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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Palabras diarias de Dios – Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero: Capítulo 19

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Palabras diarias de Dios – Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero: Capítulo 19

En la imaginación de las personas, parece que Dios es muy altivo e insondable. Es como si Él no residiera entre la humanidad y desdeñara a las personas debido a su altivez. Sin embargo, Dios destruye las nociones de las personas, las elimina todas y las entierra en “tumbas”, donde se convierten en cenizas. La actitud de Dios hacia las nociones de la humanidad se parece a la que Él tiene hacia los muertos, definiéndolas a voluntad. Parece que las “nociones” no tienen reacciones; por tanto, Dios ha estado llevando a cabo esta obra desde la creación del mundo hasta hoy, y nunca se ha detenido. A causa de la carne, Satanás corrompe a los seres humanos, y a causa de las acciones de Satanás en la tierra, los seres humanos se forman todo tipo de nociones a lo largo de sus experiencias. A esto se le llama “formación natural”. Esta es la última etapa de la obra de Dios en la tierra, así que el método de Su obra ha llegado a su punto más alto y Él está intensificando Su entrenamiento de las personas para que puedan ser hechas completas en Su obra final y, por último, satisfagan la voluntad de Dios. Antes, solo existían el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo entre la humanidad, pero no había palabras pronunciadas por Dios mismo. Cuando Él habló con Su propia voz, todos quedaron asombrados y las palabras de hoy son incluso más desconcertantes. Su significado es todavía más difícil de desentrañar y los seres humanos parecen estar deslumbrados, pues cincuenta por ciento de Sus palabras vienen entrecomilladas. “Cuando hablo, las personas escuchan Mi voz, absortas; sin embargo, cuando guardo silencio, nuevamente comienzan sus propios ‘proyectos’”. Ese pasaje contiene una palabra entre comillas. Cuanto más humor utiliza Dios al hablar, como lo hace aquí, más atracción sienten las personas por leerlas. Las personas pueden aceptar ser tratadas cuando están relajadas. No obstante, lo primordial es evitar que más personas se desanimen o decepcionen cuando no han entendido las palabras de Dios. Esta es una táctica en la guerra de Dios contra Satanás. Solo de esta forma las personas seguirán interesadas en las palabras de Dios y seguirán prestándoles atención, aunque no puedan seguirles el hilo. Sin embargo, también existe un gran encanto en todas Sus palabras que no están entrecomilladas y, por tanto, son más evidentes y hacen que las personas amen más aún las palabras de Dios y sientan su dulzura en su corazón. Como las palabras de Dios se presentan en una gran variedad de formas, y son ricas y diversas, y como no hay repetición de sustantivos entre las muchas palabras de Dios, en su tercer sentido, las personas creen que Dios siempre es nuevo y nunca viejo. Por ejemplo: “No les pido a las personas que sean simples ‘consumidoras’; también les pido que sean ‘productoras’ que derrotan a Satanás”. Las palabras “consumidoras” y “productoras” en esta frase tienen sentidos parecidos a algunas palabras pronunciadas en tiempos anteriores, pero Dios no es inflexible; más bien, hace que las personas sean conscientes de Su frescura y, por tanto, atesoren Su amor. El humor en el discurso de Dios contiene Su juicio y Sus exigencias hacia la humanidad. Ya que todas las palabras de Dios tienen objetivos y ya que todas tienen significados, Su humor no solo tiene el propósito de aligerar el ambiente o hacer que las personas rían a carcajadas; tampoco tiene simplemente la intención de relajarles los músculos. Más bien, la intención del humor de Dios es liberar a los seres humanos de cinco mil años de esclavitud para que nunca vuelvan a estar atados, y sean más capaces de aceptar las palabras de Dios. El método de Dios consiste en utilizar una cucharada de azúcar para ayudar a pasar la medicina; Él no hace que las personas traguen por la fuerza la medicina amarga. Hay amargura en lo dulce y también dulzura en lo amargo.

“Cuando un débil rayo de luz comienza a aparecer en el Oriente, toda la gente en el universo le presta un poco más de atención. Al ya no estar inmersos en el sopor, los seres humanos se aventuran a salir a observar la fuente de esta luz oriental. Debido a su capacidad limitada, nadie ha podido todavía ser capaz de ver el lugar donde se origina la luz”. Esto es lo que está ocurriendo en todas partes del universo, no solo entre los hijos de Dios y Su pueblo. Todas las personas pertenecientes a los círculos religiosos y los incrédulos experimentan esta reacción. En el momento en el que brilla la luz de Dios, su corazón cambia gradualmente y, sin darse cuenta, comienzan a descubrir que su vida no tiene sentido, que la vida humana carece de valor. Los seres humanos no buscan un futuro, no toman en cuenta el mañana ni se preocupan por él, sino que se aferran a la idea de que deben comer y beber más mientras sean “jóvenes”, y que todo ello habrá merecido la pena una vez que llegue el día final. Los seres humanos no tienen ningún deseo de gobernar el mundo. El “diablo” robó por completo el vigor del amor de la humanidad por el mundo, pero nadie sabe cuál es la causa. Todo lo que pueden hacer es correr de aquí para allá, informándose los unos a los otros, pues el día de Dios aún no ha llegado. Un día, todos verán las respuestas a todos los misterios insondables. Esto es exactamente lo que Dios quiso decir cuando dijo: “Los seres humanos despiertan del reposo y el sueño y solo entonces se dan cuenta de que Mi día ha venido gradualmente sobre ellos”. Cuando llegue ese momento, todas las personas que pertenecen a Dios serán como hojas verdes “a la espera de desempeñar su papel para Mí mientras estoy en la tierra”. Muchos de entre el pueblo de Dios en China siguen recayendo después de que Dios habla, y, por eso, Dios dice: “[…] sin embargo, sin poder alterar los hechos, no pueden hacer nada más que esperar a que Yo dicte sentencia”. Entre ellos seguirá habiendo algunos que serán eliminados; no todos permanecerán sin cambios. Más bien, las personas solo pueden cumplir los estándares después de ser puestas a prueba, a través de lo cual se les emiten “certificados de calidad”; de lo contrario, se convertirán en basura en el vertedero. Dios señala constantemente el verdadero estado de la humanidad, así que las personas sienten cada vez más el misterio de Dios. “Si Él no fuera Dios, ¿cómo podría conocer tan bien nuestro verdadero estado?”. Sin embargo, a causa de la debilidad de la gente, “en el corazón de los humanos, Yo no soy ni altivo ni humilde. En lo que a ellos concierne, no hace diferencia si existo o no”. ¿No es este, precisamente, el estado de todas las personas que encaja mejor con la realidad? En lo que respecta a los seres humanos, Dios existe cuando ellos lo buscan y no existe cuando no lo buscan. En otras palabras, Dios existe en el corazón de los seres humanos en el instante en el que necesitan Su ayuda, pero cuando ya no lo necesitan, Él deja de existir. Esto es lo que hay en el corazón de las personas. En realidad, todos en la tierra piensan de esta forma, incluyendo todos los “ateos”, y la “impresión” que tienen de Dios también es vaga y opaca.

“Por tanto, las montañas se convierten en límites entre las naciones sobre la tierra; las aguas se vuelven barreras para separar a las personas de distintas tierras y el aire se convierte en aquello que fluye de persona a persona en los espacios arriba de la tierra”. Esta fue la obra que Dios realizó mientras creaba el mundo. Mencionar esto aquí es desconcertante para las personas: ¿será que Dios quiere crear otro mundo? Es justo decir esto: cada vez que Dios habla, Sus palabras contienen creación, gestión y la destrucción del mundo; es solo que, en algunas ocasiones, son claras y, en otras, vagas. Toda la gestión de Dios está encarnada en Sus palabras; es solo que las personas no pueden distinguirlas. Las bendiciones que Dios otorga a los seres humanos hacen que su fe crezca cien veces. Por fuera, parece como si Él estuviera haciéndoles una promesa, pero, en esencia, es la medida de las exigencias de Dios hacia las personas de Su reino. Quienes sean aptos para ser utilizados, permanecerán, mientras que aquellos que no lo sean serán engullidos en una calamidad que caiga del cielo. “El trueno, que recorre los cielos, golpeará a los seres humanos; cuando las altas montañas se derrumben, los enterrarán; como tienen hambre, las bestias salvajes los devorarán y los océanos crecientes se cerrarán sobre su cabeza. A medida que la humanidad se enfrasque en un conflicto fratricida, todos los seres humanos buscarán su propia destrucción en las calamidades que surjan de entre ellos”. Este es el “trato especial” que se administrará a los que no cumplan con el estándar y que, posteriormente, no recibirán la salvación en el reino de Dios. Cuanto más dice Dios cosas como “Con toda seguridad, bajo la guía de Mi luz, os abriréis paso entre el dominio de las fuerzas de la oscuridad. En medio de la oscuridad, ciertamente no perderéis la luz que os guía”, más conscientes se vuelven las personas de su propia respetabilidad; así, tienen más fe para buscar nueva vida. Dios provee a los seres humanos de acuerdo con lo que ellos le piden. Una vez que Dios los ha expuesto hasta cierto punto, Él cambia Su forma de hablar, usando un tono de bendición para obtener el mejor resultado. Exigirle a la humanidad de esta forma produce resultados más prácticos. Como todas las personas están dispuestas a hablar de negocios con sus congéneres —todos son expertos en negocios—, esto es exactamente en lo que Dios se está enfocando al decir esto. Así pues, ¿qué es “Sinim”? Aquí Dios no se refiere al reino en la tierra, que está corrompido por Satanás, sino, más bien, a la reunión de todos los ángeles que vinieron de Dios. Las palabras “firmes e inquebrantables” implican que los ángeles se abrirán camino entre todas las fuerzas de Satanás, estableciendo, así, Sinim en todo el universo. Por tanto, el verdadero significado de Sinim es una reunión de todos los ángeles sobre la tierra, y aquí se refiere a los que están en la tierra. Así pues, el reino que existirá posteriormente en la tierra se llamará “Sinim”, y no el “reino”. El “reino” en la tierra no tiene un significado real; en esencia, es Sinim. Por tanto, solo vinculándolo al sentido de Sinim se puede conocer el verdadero significado de las palabras “Con seguridad irradiaréis Mi gloria por todo el universo”. Esto demuestra la clasificación de todas las personas sobre la tierra en el futuro. Todos los habitantes de Sinim serán reyes que gobiernen a todos los pueblos de la tierra, después de haber sufrido el castigo. Todas las cosas en la tierra funcionarán normalmente a causa de la gestión del pueblo de Sinim. Esto no es más que un bosquejo aproximado de la situación. Todos los seres humanos permanecerán en el reino de Dios, lo cual significa que se les dejará dentro de Sinim. Los seres humanos en la tierra serán capaces de comunicarse con los ángeles. Por tanto, el cielo y la tierra estarán conectados o, en otras palabras, todas las personas en la tierra se someterán a Dios y lo amarán tal como lo hacen los ángeles en el cielo. En ese momento, Dios se aparecerá abiertamente a todas las personas en la tierra y les permitirá ver Su verdadero rostro a simple vista, y se les revelará en cualquier momento.

De «La Palabra manifestada en carne»

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¿Cómo debe la persona abordar la Biblia y usarla de una forma que se conforme a la voluntad de Dios? ¿Cuál es el valor inherente de la Biblia?

Versículos bíblicos como referencia:

Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39-40).

Las palabras relevantes de Dios:

Hoy, estoy diseccionando la Biblia de esta forma y eso no significa que la aborrezca, o que niegue su valor como referencia. Te estoy explicando y aclarando el valor inherente y los orígenes de la Biblia para que no sigas atrapado en las tinieblas. Porque las personas tienen muchas opiniones sobre ella, y la mayoría de ellas son equivocadas; leer la Biblia de esta forma no sólo evita que obtengan lo que deberían, sino, más importante, obstaculiza la obra que pretendo hacer. Interfiere tremendamente con la obra del futuro, y sólo ofrece inconvenientes, no ventajas. Por tanto, lo que te estoy enseñando es simplemente la esencia y la historia interna de la Biblia. No te estoy pidiendo que no la leas, o que vayas por ahí proclamando que está totalmente desprovista de valor, sino que tengas el conocimiento y la opinión correctos de ella. ¡No seas demasiado parcial! Aunque la Biblia es un libro de historia escrito por los hombres, también documenta muchos de los principios por los cuales los antiguos santos y profetas servían a Dios, así como las experiencias de los apóstoles recientes en su servicio a Él; todo lo cual fue verdaderamente visto y conocido por estas personas, y puede servir de referencia para las personas de esta era en su búsqueda del camino verdadero. Por tanto, al leer la Biblia, las personas también pueden aprender muchos caminos de vida que no pueden encontrarse en otros libros. Estos caminos son los caminos de vida de la obra del Espíritu Santo, experimentados por profetas y apóstoles en eras pasadas; muchas de las palabras son valiosas y pueden proveer lo que las personas necesitan. Por tanto, a todas las personas les gusta leer la Biblia. Como hay tanto escondido en ella, las opiniones de las personas sobre ella son diferentes de las que tienen sobre los escritos de grandes figuras espirituales. La Biblia es un registro y una colección de las experiencias y el conocimiento de personas que sirvieron a Jehová y Jesús en la antigua era y en la nueva; así, generaciones posteriores han sido capaces de obtener de ella mucha ilustración, iluminación y sendas para practicar. La razón por la que la Biblia es más elevada que los escritos de cualquier gran figura espiritual es que sus escritos se sacan de la Biblia, sus experiencias proceden todas de ella, y todos la explican. Así pues, aunque las personas puedan obtener provisión de los libros de cualquier gran figura espiritual, siguen adorando la Biblia, ¡porque parece muy elevada y profunda para ellos! Aunque la Biblia reúne algunos de los libros de las palabras de vida, como las epístolas de Pablo y las de Pedro, y aunque estos libros pueden proveer para las personas y ayudarles, los mismos siguen siendo obsoletos, siguen perteneciendo a la era antigua, y por muy buenos que sean, sólo son apropiados para un período, y no son eternos. Y es que la obra de Dios siempre está desarrollándose, y no puede simplemente detenerse en la época de Pablo y Pedro, o permanecer siempre en la Era de la Gracia en la que Jesús fue crucificado. Por tanto, estos libros sólo son apropiados para la Era de la Gracia, no para la del Reino de los últimos días. Sólo pueden proveer para los creyentes de la Era de la Gracia, no para los santos de la Era del Reino; y por muy buenos que sean, siguen siendo obsoletos. Ocurre lo mismo con la obra de creación de Jehová o Su obra en Israel: por muy grande que fuera, seguía siendo obsoleta, y llegaría el tiempo en el que pasaría. La obra de Dios también es igual: es grande, pero llegará un momento en el que termine; no siempre puede permanecer en medio de la obra de la creación ni entre la de la crucifixión. No importa cuán convincente fue la obra de la crucifixión ni lo efectiva que fue en la derrota de Satanás; la obra sigue siendo, después de todo, obra, y las eras siguen siendo, después de todo, eras. La obra no siempre puede permanecer sobre el mismo fundamento ni los tiempos pueden permanecer inmutables, porque existió la creación y también existirán los últimos días. ¡Es inevitable!

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

[La Biblia] ha formado parte de la historia humana durante varios milenios. La gente, además, le da la misma consideración que a Dios, hasta el punto de desplazarlo en los últimos días, para Su disgusto. Entonces, cuando la ocasión lo permitió, Dios se sintió obligado a aclarar la verdadera historia y los orígenes de la Biblia; de no haberlo hecho, la Biblia aún ocuparía el lugar de Dios en el corazón de la gente y esta emplearía las palabras de la Biblia para calibrar y condenar los actos de Dios. Al explicar la esencia, la estructura y los defectos de la Biblia, de ningún modo estaba negando Dios su existencia ni la estaba condenando; por el contrario, estaba aportando una descripción adecuada y oportuna que restablecía la imagen original de la Biblia, abordaba los malentendidos respecto a ella y le daba a la gente la perspectiva correcta de la Biblia para que dejara de idolatrarla y de estar perdida; es decir, para que, temerosa hasta de enfrentarse al trasfondo y los fallos reales de la Biblia, no confundiera más su fe ciega en ella con la fe y adoración hacia Dios. Una vez que la gente tiene una comprensión pura de la Biblia, puede dejarla de lado sin reparos y aceptar valientemente las nuevas palabras de Dios. Este es el objetivo de Dios en estos capítulos. La verdad que Dios quiere contar en ellos es que ninguna teoría ni circunstancia puede reemplazar Su obra y Sus palabras de hoy en día y que nada puede sustituirlo. Si la gente no puede escapar de la trampa de la Biblia, nunca podrá presentarse ante Dios. Si desea presentarse ante Dios, primero debe purificar su corazón de cualquier cosa que pueda reemplazar a Dios; entonces lo satisfará.

Extracto de ‘Introducción’ de Las palabras de Cristo cuando Él entró en las iglesias en “La Palabra manifestada en carne”

Si deseas ver la obra de la Era de la Ley, y cómo siguieron los israelitas el camino de Jehová, debes leer el Antiguo Testamento; si deseas entender la obra de la Era de la Gracia, debes leer el Nuevo Testamento. ¿Pero cómo ves la obra de los últimos días? Debes aceptar el liderazgo del Dios de hoy, y entrar en la obra de hoy, porque esta es la nueva obra, y nadie la ha registrado anteriormente en la Biblia. Hoy, Dios se ha hecho carne y ha seleccionado a otros escogidos en China. Él obra en estas personas, continúa Su obra en la tierra, continúa la obra de la Era de la Gracia. La obra de hoy es una senda por la que el hombre nunca ha caminado, y que nadie ha visto jamás. Es una obra que nunca se ha hecho antes; es la obra más reciente de Dios en la tierra. Así pues, la obra que nunca se ha hecho antes no es historia, porque ahora es ahora, y aún no se ha convertido en pasado. Las personas no saben que Dios ha hecho una obra mayor y más nueva en la tierra, y fuera de Israel, que ya ha ido más allá del ámbito de Israel, así como de las predicciones de los profetas, que es una obra nueva y maravillosa fuera de las profecías, y una obra más nueva más allá de Israel, que las personas no pueden percibir ni imaginar. ¿Cómo podría contener la Biblia registros explícitos de tal obra? ¿Quién podría haber registrado cada pedazo de la obra de hoy, sin omisión, de antemano? ¿Quién podría registrar esta obra más poderosa y sabia, que desafía a las convenciones en el viejo libro enmohecido? La obra de hoy no es historia, y como tal, si deseas caminar por la nueva senda de hoy, debes salir de la Biblia, ir más allá de los libros de profecía o historia en ella. Sólo entonces serás capaz de caminar por la nueva senda apropiadamente, y sólo entonces serás capaz de entrar en la nueva esfera y en la nueva obra. Debes entender por qué hoy se te pide que no leas la Biblia, por qué hay otra obra independiente de ella, por qué Dios no busca una práctica más nueva y detallada en ella, por qué hay en su lugar una obra más poderosa fuera de ella. Esto es todo lo que deberíais entender. Debes conocer la diferencia entre la obra antigua y la nueva, y aunque no leas la Biblia, tienes que ser capaz de diseccionarla; si no, seguirás adorándola, y te será difícil entrar en la nueva obra y pasar por nuevos cambios. Si hay un camino más elevado, ¿por qué estudiar ese más bajo y obsoleto? Si hay declaraciones y una obra más nuevas, ¿por qué vivir entre viejos relatos históricos? Las nuevas declaraciones pueden proveer para ti, lo que demuestra que esta es la nueva obra; los viejos relatos no pueden saciarte ni satisfacer tus necesidades actuales, y esto significa que son historia, y no la obra del aquí y ahora. El camino más elevado es la obra más nueva, y con ella, por muy alto que fuera el camino del pasado, sigue siendo la historia de las reflexiones de las personas; independientemente de su valor como referencia, sigue siendo el camino antiguo. Aunque se registra en el “libro sagrado”, el camino antiguo es historia; aunque no hay constancia del mismo en el “libro sagrado”, el nuevo camino es del aquí y el ahora. Este puede salvarte y cambiarte, porque es la obra del Espíritu Santo.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Recomendación: Estudios bíblicos

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

¿Puede representar la Biblia al Señor?

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Reflexión cristiana:¿Puede representar la Biblia al Señor?

Por Xiang Wang, Malasia

Dios Todopoderoso dice: “Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, el apoyo y la provisión de la verdad, solo recibirás letras, doctrinas y, por encima de todo, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las normas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios pronuncia en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar” (‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). En mi fe solía atenerme al sentido literal de la Biblia, creyendo que la Biblia representaba al Señor y era la única vía para recibir la vida. Gracias a las palabras de Dios vi que esas solo eran mis nociones y fantasías. Dios es la única verdad y fuente de la vida humana. La Biblia es un mero relato de la obra de Dios y no puede sustituir a Su obra y Sus palabras actuales. Si como creyentes únicamente acatamos las palabras de la Biblia y no seguimos las huellas de Dios ni aceptamos las verdades que expresa Dios en los últimos días, creeremos hasta el final sin recibir la verdad y la vida.

Un día del verano de 2017, un colaborador me dijo seriamente: “Creo que tu madre está en contacto con el Relámpago Oriental. Mantente alerta. Su camino no sigue la Biblia, sino que la trasciende”. Me costaba creerlo. Mi madre era diaconisa de la iglesia y tenía una sólida base bíblica. ¿Cómo era posible que estuviera en contacto con el Relámpago Oriental? Estaba muy nerviosa, así que decidí volver corriendo a casa a comprobarlo.

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